FELIZ NAVIDAD A TODXS

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miércoles, 11 de agosto de 2010

Tú escribes el final. Raquel Rodrein. IV Premio Terciopelo


Liam Wallace, elogiado y carismático actor con una paradójica carrera de éxitos profesionales y fracasos personales, regresa a su Escocia natal después de dos largos años de ausencia para asistir a un funeral. Cuando cree haber recuperado el control de su vida tras un largo periodo en el que ha estado a punto de tocar fondo, tiene que hacer frente a un hecho de su pasado.
A su llegada a Callander, su padre le entrega una vieja caja con un manuscrito inacabado. A partir de ese instante se produce un giro inesperado de los acontecimientos y comienza una carrera contrarreloj para recuperar el tiempo perdido y encontrar a la persona que le ha encomendado la tarea de escribir el final de esa historia: Amy McLeod.
En el camino hacia su objetivo tendrá que hacer frente a un doloroso desafío y tropezará con la cruda realidad del a veces sucio juego de Hollywood. Pero descubrirá que pese a todo, el destino le brinda una nueva oportunidad para recuperar a la mujer que creyó en él ciegamente.


Es muy difícil valorar si una novela merece o no un premio literario… si no has leído las otras novelas que competían (supongo que en igualdad de condiciones) por él. De todos modos, y a la luz de lo leído en los últimos días, me resulta harto difícil imaginar una novela que pueda superar a Tú escribes el final. Por su calidez, su humanidad, su generosidad; por el modo que trata temas tan conocidos y universales presentándolos como algo, si no original, sí sorprendente para el lector.
Lo digo siempre con las novelas románticas: no os obsesionéis con el final… porque es lo más previsible; en una novela romántica lo que se disfruta es “el viaje”; no importa tanto el desenlace como el modo en que el autor nos conduce hasta él.
Y los personajes, esas maravillosas criaturas que se gestan en la fecunda imaginación del autor. Siempre digo que a menos que toques un tema muy, muy apasionante o muy, muy original; las novelas —sobre todo las románticas— las “escriben” los personajes. Y aquí hay una doble redundancia, porque como recordaréis los que la habéis leído, esta novela es metaficción: la novela dentro de la novela. Un actor, una escritora… y una historia por escribir. Y no unos personajes cualesquiera, no; aviso al lector de que es tremendamente fácil “enamorarse” de estos personajes; de los protagonistas, sí, ante todo… Pero también de esos secundarios, como Lisa, que parecía al principio absolutamente irrelevante… y que más adelante, casi rozando el final, nos dará la gran sorpresa con un protagonismo inesperado.
Y los paisajes, esos maravillosos paisajes escoceses, sin olvidar el encanto de San Francisco y el glamour de Los Ángeles y Nueva York… incluso una breve —pero muy significativa— escapada a Buenos Aires. Con todo esto… y mucho más por descubrir en sus casi 400 (adictivas) páginas, la autora nos arropa (aunque en pleno verano no quede muy bien decir esto) y nos envuelve con su inigualable magia… Y nos lleva hasta una historia sencilla. Sí, sí, el tipo de historia que podrías vivir tú. No, no me mires con esa cara de estupefacción; los caminos del Amor son inescrutables. Y si no, que se lo pregunten a Liam & Amy ;-)


TÚ ESCRIBES EL FINAL. IV PREMIO TERCIOPELO
RAQUEL RODREIN. 2009
LIBROS DEL ATRIL/TERCIOPELO
378 PÁGINAS
ISBN: 978-84-92617-38-8

sábado, 7 de agosto de 2010

¿Quién te lo ha contado? Marian Keyes




Una historia puede tener distintos protagonistas; esta tiene tres:
Jojo, agente literaria, atractiva, triunfante y muy, pero muy ambiciosa. Mantiene relaciones con su jefe, un hombre excelente. Sólo tiene el defecto de estar casado.
Lily, autora y cliente de Jojo. Su primera novela ha tenido un éxito enorme. Vive con Anton y están muy enamorados. Compran la casa de sus sueños y tienen un bebé. Pero la creatividad de Lily se paraliza, no puede escribir ni una palabra. Y, lógicamente, tampoco puede pagar las facturas.
Por fin, está Gemma, ex novia de Anton y todavía enamorada. Y encima Lily era su mejor amiga. Para colmo, su padre se marcha de casa para vivir con una joven, su madre sufre una profunda crisis y exige que Gemma esté a su lado veinticuatro horas al día…
Pero la vida y el amor son imprevisibles…


Las lectoras de la revista RomanTica's ya conocerán y habrán leído el artículo que salió publicado en el nº 6 y que versaba sobre Marian Keyes y Cecelia Ahern. Sabrán también que prefiero con mucho a Marian antes que a (la ñoña) Cecelia. Y hoy os presento la novela que más me ha gustado de esta autora hasta la fecha. Y conste que no hay ninguna que no me guste.



Sin embargo la (s) historia (s) de Jojo, Lily & Gemma tiene (n) todos los ingredientes para hacer las delicias del lector/a de chic-lit. Personalmente me apasiona este género y aprovecho la ocasión para anunciar a mis seguidores que me he aventurado en él recientemente. A lo que vamos, esta historia a tres bandas interesará a muchos lectores pero además puede ser muy "instructiva" para aquellos lectores que además tenemos el "mal" vicio de escribir. Porque sus 3 protagonistas están metidas hasta el cuello en el mundillo literario/editorial.



Los tejemanejes de una gran agencia literaria londinense, el estrés y las angustias del escritor novel recién "publicado" que anhela dinero y fama, el sueño de la profesional de éxito metida (casi a la fuerza) a escritora para culminar una venganza contra la mujer que le "robó" a "su" hombre... más unos cuantos personajes, a cuál más entrañable, configuran esta deliciosa novela escrita a 3 manos... o desde 3 perspectivas diferentes (y ya sé que a algunos les resultará vagamente familiar) que explora de un modo muy acertado qué es la fama, qué el amor, y qué precio hay que pagar, dependiendo de si se quiere tener la una o el otro... Y como a veces la vida nos hace regalos envenenados...



Una lección de Amor como sólo Marian nos puede dar. IM-PRES-CIN-DI-BLE.



QUIÉN TE LO HA CONTADO/THE OTHER SIDE OF THE STORY
MARIAN KEYES. 2004
RANDOM HOUSE MONDADORI/DEBOLSILLO
649 PÁGINAS
ISBN: 84-9793-673-6

Luna Nueva. Stephenie Meyer




«Cuando el papel me cortó el dedo, sólo salió una gota de sangre del pequeño rasguño. Entonces, todo pasó muy rápido. “¡No!”, rugió Edward. Se arrojó sobre mí, lanzándome contra la mesa y aterricé en un montón de cristales hechos añicos. Jasper chocó contra Edward y el sonido pareció el choque de dos rocas… Aturdida y desorientada, miré la brillante sangre roja que salía de mi brazo y después a los ojos enfebrecidos de seis vampiros repentinamente hambrientos…»


Siempre he dicho que no me gustan los vampiros. Sin embargo, rectificar es de sabios... Y ya desde el verano pasado en que cayó en mis manos la primera parte de esta saga romántico-fantástica me quedé atrapada sin remedio en la historia de amor de Bella y Edward --por cierto, una de las mejores que haya leído nunca-- y con esta nueva entrega, la 2ª, me reafirmo en mis buenas impresiones. Primero vi la película y me entusiasmó, porque además opino sinceramente que estas historias quedan muy bien en la pantalla grande a poco que los guionistas sigan la historia original del libro.



Cuando empecé a leer la novela aún recordaba algunas de las escenas de la película, pero verdaderamente si no te has leído el libro... te has perdido lo mejor, los detalles, la sutileza, lo bien que Meyer trabaja los personajes, los creíbles y cercanos que se muestran ante el lector. Ya os dije el año pasado qué buena impresión me había dejado Bella por ser una heroína tan atípica, tan corriente y moliente que cualquier chica de dieciocho años podría pasar por ella, tan sencilla y tan humana que lamentas que sólo se quede en eso: en personaje de novela.



Aquí ya asistimos a un triángulo amoroso Edward-Bella-Jacob más maduro, más perfecto, triángulo que, ya os aviso porque fui a ver la peli hace unas semanas, alcanza su clímax en Eclipse, la 3ª entrega y la más romántica de las 3, por lo que pude ver en el cine... En Luna Nueva además de conocer a una manada de lobos (licántropos) de la cual Jacob forma parte, tendremos también la oportunidad de conocer a los Vulturis, una extraña y mayestática familia de vampiros que tienen su residencia en una ciudad cerca de Florencia (Italia) y que pondrán a nuestros queridos "chupasangres" en serios problemas...



¿Qué puedo añadir, excepto que me muero por pillar Eclipse? En principio, los libros me los ha dejado mi sobrina... Pero visto lo visto, creo que me voy a hacer con toda la saga al completo antes de fin de año. Y a vosotros os lo recomiendo lo mismo: ¡¡no os la perdáis!!



LUNA NUEVA/NEW MOON
STEPHENIE MEYER. 2006
ALFAGUARA
574 PÁGINAS
ISBN: 978-84-663-2341-3

martes, 3 de agosto de 2010

Tras tu ausencia


Hola a todos; después de muchos días de sol y playa, vuelvo con vosotros y lo hago con un relato bajo el brazo. Mmm, más que relato, es una carta, pero podría pasar como ambas cosas, creo yo. Ha salido en el nº 7 de la revista RomanTica'S, y aquí os dejo el enlace por si queréis leer la revista entera, cosa que os recomiendo de corazón

http://www.romanticasmagazzine.es/

Y ahora sí, os dejo aquí mi relato. Besos a todos y ¡¡feliz agosto!!


Cinco años.


Cinco años insomnes, perezosos, vagabundos; años llenos de días, de mañanas en las que todavía me estremece tu olor a fresas salvajes y a Chanel nº 5; cuando amanezco bañado en sudor, gimiendo, llorando, maldiciendo… Maldiciendo a ese Dios en el que ni tú ni yo creíamos porque ya habíamos probado el sabor de su traición. Tú y yo sólo creíamos en nosotros mismos. Tú en ti; yo en mí; y muy de vez en cuando el uno en el otro. Porque después de más de veinte años de matrimonio y una hija en común, todavía guardábamos secretos bajo siete llaves y hubiéramos matado para mantenerlos escondidos a los indiscretos ojos de la codiciosa curiosidad ajena. Porque te fuiste de mi lado sin decirme ni una sola palabra de esos dos años «exiliada» en España; porque tuve que enterarme de tu destino a través del cuñado de una amiga de una ex novia del hermano de un compañero de rodaje en Los Ángeles que, casualidades de la vida, te vio paseando una tarde de julio por las cálidas, fragantes y abarrotadas calles de Logroño, con la cara demacrada y el cuerpo escuálido; ni las gafas de Gucci ni el pañuelo de Hermès podían ocultar que estabas pasando «una mala racha». ¡Y qué cosas! El pobre diablo era fan tuyo, de tus libros, de cada palabra que salía de tus rojos y exquisitos labios. Como el más escrupuloso fetichista tenía cientos de fotos tuyas (y nuestras), todos tus libros, los artículos que escribiste, las críticas que te hicieron: buenas, malas, peores; las entrevistas a las que te sometías con disciplinada resignación… Al parecer, todo lo guardaba con mimo, con esmero, con devoción casi religiosa.


¿Te preguntaste qué debe sentir uno cuando se convierte en el Dios de alguien, el mito, el referente? Alguien que vive la vida al mismo compás que tú, en paralelo, escuchando la misma banda sonora que tú escuchas, oliendo los mismos olores y paladeando los mismos sabores… ¿Qué se siente?


Sí, el pobre tipo te vio, te reconoció entre cientos de personas, pero, demasiado tímido, no se dio a conocer. Ni se acercó a ti ni te pidió un autógrafo. Sólo te miró a los ojos el tiempo que dura un parpadeo y se marchó. Quizá eso le bastaba; y, ¡fíjate tú!, a mí veinte años de felicidad compartida, con sus altos y bajos, con sus peleas, sus reconciliaciones, sus gritos y sus silencios nunca me bastaron. Me dejaste con el mono, con el delirium tremens, con la insatisfacción del avaricioso, del lujurioso, del envidioso. Y es que no sé tú, pero yo nunca llevé bien tener que compartirte con otros.


Lo sé, lo sé: ésa era tu profesión, tu carrera, tu vida. Yo estaba allí como parte indispensable de tu mundo, tu inabarcable universo hecho de gente VIP. Pero sólo una parte, no el todo. Y me dolía, y mil veces pensé en buscar amor entre otros brazos, consuelo, una sonrisa amable, ingenua, sincera; un poco de atención, de ésa que tú repartías a manos llenas entre tus fans y de la que a veces me llegaban las migajas. Lo pensé, sí. ¿Hubiera valido para algo? No. Mi infidelidad hubiera reafirmado la mala opinión que siempre has tenido de los hombres.


«¡Pobres criaturas débiles (estúpidas) que no saben controlar sus pasiones!»


Nunca supe muy bien qué pretendías al casarte conmigo, ¿por qué me elegiste a mí a pesar de ser como era? ¿O fue precisamente porque era como era que resulté elegido? Cinco años llevo haciéndome las mismas preguntas sin respuesta; cinco años coqueteando con la botella, como de costumbre, pero cada vez menos. Poco a poco, sin querer, he ido rebajando la dosis. Ahora apenas sí bebo. ¿Para qué? Ya no te tengo a mi lado, recriminándome mi debilidad. Tampoco tú eras tan fuerte como presumías. Más lista, quizás. No permitías que tus anhelos resquebrajaran la muralla que te habías construido alrededor. Genio y figura hasta la sepultura. Nadie debía descubrir que la «gran» Judith Ordóñez tenía un vicio, una tentación, un dolor, una pena…


Te fuiste y yo me quedé aquí. No solo. No lo creas ni por un momento. Siempre estuve en buena compañía; tal y como vaticinabas medio en broma, medio en serio, después de tu funeral el teléfono no paró de sonar. Como si cientos de mujeres hubieran contado los minutos y los segundos que faltaban para mi repentina y en absoluto bienvenida libertad. Tictac, tictac. Y como tú bien sabías, todas fueron descartadas: una tras otra. Y no te imaginarías nunca quiénes se han quedado a mi lado. Primero fue tu «gran» amiga, Bárbara. Sí, seguro que si pudieras vernos ahora te alegrarías. O no. Eras tan imprevisible que era imposible saber de antemano cómo reaccionarías ante los acontecimientos. Tan salvaje como los leones y las panteras; como ellos, te movías por impulsos.


A veces, cuando hablaba contigo, tenía la sensación de moverme, muy despacio, por un campo plagado de minas anti-persona; todo iba sobre ruedas y de repente, sin previo aviso, decía o hacía algo que te enojaba o te dolía o te ofendía. Y pasabas días sin dirigirme la palabra. Nunca me decías en qué había fallado.


«Si no lo sabes tú… es inútil que yo venga a explicártelo.»


Y luego llegaba la calma, la normalidad y el buen humor a nuestro dormitorio, porque los enfados, como las depresiones, te duraban bien poco. Reías, me hacías mimitos, cosquillas allá donde tú sabías que era más vulnerable a tus delicadas manos, y acabábamos en la cama, con los cuerpos enredados y sudorosos… igual que tantos otros matrimonios enamorados. Igual que esos que salen en las telenovelas y en las comedias románticas made in USA. Y entre orgasmos, en un frenesí de sexo salvaje, me olvidaba enseguida de lo difícil que era a menudo vivir contigo.


Bárbara te conocía bien, quizá incluso mucho mejor que yo. Aunque admitía sin tapujos que llevabais tantos años distanciadas que… En fin, no hubiese puesto la mano en el fuego por nada ni por nadie. Ya no. Había madurado, envejecido. Como tú y como yo, tenía heridas abiertas y, no sé muy bien de qué manera, en estos cinco años hemos ido curándonoslas mutuamente. Vino un día a Grosvenor Crescent a pedir trabajo; se había enterado, no sé muy bien cómo, que andaba buscando una asistenta: una que permaneciera en su puesto más de una semana, a ser posible. Al principio ni sabía quién era, ¡cómo hubiera podido saberlo! Luego nuestra pequeña Gillian me lo dijo. No sabía muy bien qué pensar. Mis primeros impulsos iban del suicidio al asesinato. No entendía qué hacía en nuestra casa ni qué deuda pretendía saldar conmigo. Conmigo no. Si acaso, contigo… y para eso ya era demasiado tarde. Al fin pudo más mi lado práctico y dejé que se quedara. Me convenía tenerla cerca, pendiente de mí y de mis caprichos como tú nunca lo habías estado. Poco a poco se fue ganando mi confianza y empezamos a conversar, y entre los dos rellenamos las lagunas de nuestras vidas.


No, no, no, ¡ni se te ocurra pensarlo! Nunca pasamos de ser simples confidentes. Te queríamos demasiado para traicionarnos y traicionar, de paso, tu memoria.


Dicho esto, quizá no se explique lo que voy a decir a continuación: Me he vuelto a casar.


Si Bárbara fue la primera, Deborah fue la segunda.


Podría echarles la culpa a esos diablillos que en todo se meten y todo lo enredan… pero como tú bien decías: dos no se enamoran si uno no quiere. Y aunque el asunto empezó con una encerrona preparada por ellas —y con la complicidad de Bárbara—, a la primera cena siguió una segunda y una tercera… Llegó un momento en que fuimos indispensables el uno para el otro. Y a pesar de que a menudo, en las noches, te recuerdo y recuerdo el día que nos conocimos, cuando nos casamos y los inolvidables momentos que vivimos juntos, no me arrepiento de haber dado este paso. Y diría que mi mujer tampoco. Que sí, que ya sé que suena de lo más extravagante, que tú y yo sabemos que mi relación con Alex nunca ha sido ideal. Pero también sabíamos que Alex nunca se tomó muy en serio ni mis arrebatos de mal humor ni mis prejuicios, y que hizo oídos sordos a todas mis muchas impertinencias. De algún modo supo ver más allá y algo bueno debió encontrar en mí para imaginar, siquiera por un instante, que podía ser «un buen partido» para su amantísima madre que llevaba tantísimo tiempo soltera y lo que menos necesitaba era un mal marido.


La pobre Deborah llevaba una fatal racha de citas a ciegas cuando Alex y Gill decidieron tomar cartas en el asunto. Por increíble que parezca, a estas alturas, todavía quedan hombres a los que les asusta una madre soltera, ¿te lo puedes creer? En pleno siglo XXI y así estamos: colgándole sambenitos a la gente que una vez cometió un error o tuvo la osadía de ir contra el sistema.


No te has perdido nada en estos cinco años; no ha habido nada que fuera tan importante como para justificar tu presencia y tus comentarios mordaces. Y no te hubieras sentido a gusto en este, nuestro patético universo, que va de cabeza hacia la destrucción total.


Destrucción del planeta mismo, de los valores, de las tradiciones… No, no te hubieras sentido a gusto con esa moralidad del «sálvese quien pueda» que cada vez ha ido tomando más cuerpo en la decadente sociedad capitalista que ha de perecer tarde o temprano, pero que se resiste tenazmente a hacerlo. Si la vida es un continuo ciclo, diría que hemos vuelto a la Era Cuaternaria donde el homo sapiens cazaba, follaba y poco más. Nos hemos convertido en animales de costumbres: de malas costumbres, indiferentes al dolor y la felicidad ajenos.


No, no te hubiera gustado este estado de cosas.


Y lo sé: te sentías ya demasiado cansada de luchar contra molinos de viento; de entregar y sacrificar tanto a cambio de tan poco.


A veces la vida se acaba cuando debe. No es fácil para los que nos quedamos resignarnos a los caprichos del destino. Porque el destino es caprichoso. ¿Acaso alguien lo sabe mejor que tú?

© Julia Siles Ortega. 2010

sábado, 10 de julio de 2010

Faery. Érika Gael


El mundo de las hadas es apasionante. Sobre todo, visto desde la perspectiva de Xesa, una de las hijas del Agua: saltos en el tiempo, fiestas cada noche, vestidos, cócteles y magia con la que divertirse. Hasta que un castigo, impuesto por el Consejo Druida, sitúa a Xesa en las deliciosas garras del enemigo.


A diferencia del de las hadas, el mundo de los dioses es un rollo. Sobre todo si tu raza te margina, tu madre te ignora, y la mujer más excitante que conociste en tu vida se burló de ti. Ése es el aciago destino de Lugh, el dios celta del Sol. O lo era, porque es precisamente el destino quien pone en sus manos la oportunidad perfecta para hacer pagar a esa chispeante criatura por todas sus jugarretas.


Siglo I a.C. Conquista romana de la Península Ibérica. Los testarudos vecinos de un poblado astur buscan la forma de resistir el ataque del Imperio. Quizá sean unos brutos, pero ni siquiera a ellos se les habría ocurrido la descabellada idea de confiar sus vidas a una alocada, seductora y traviesa hada subacuática, y a un solitario, amargado y resentido dios solar. ¿Qué idiota se enamoraría con semejante panorama?

Ya sabéis que la fantasía no es un terreno donde me mueva habitualmente como lectora, pero… de vez en cuando, cuando el estrés del siglo XXI me agobia y la gente que habita este planeta me aburre… pocas cosas me son tan gratificantes como viajar en el tiempo y en el espacio y dejarme llevar por la desbordante imaginación de algunos autores. Y así, de repente, como quien no quiere la cosa, y a propósito de Sant Jordi (mi día favorito después de mi cumpleaños), me regalo la vista, los sentidos y las neuronas con el debut literario de una autora asturiana que, me ha dicho un pajarito en el que confío ciegamente, es toda una revelación.


Y allá voy: lo primero que se abre ante mí es un caos narrativo maravilloso que me demuestra que dejarse llevar hasta los límites mismos de la imaginación (e incluso más allá) no es sólo saludable para el cuerpo y el alma, sino que además puede resultar muy, pero que muy rentable y comercial. Porque éste, os lo digo yo, es un libro que debería leer todo el mundo: niños, adolescentes, jóvenes, adultos, mamás, papás, y ¿por qué no? incluso los abuelitos tienen todo el derecho a dejarse llevar por la fantasía y recordar que ellos también fueron niños un día y se entusiasmaron como el que más con los cuentos de duendes y hadas.


¿Y por qué os hablo de un maravilloso caos narrativo? Pues porque la autora nos lleva de un lado a otro a una velocidad vertiginosa ¡y sin avisar! Faery es lo más parecido a una montaña rusa que podáis imaginaros. No quiero desvelar nada de la historia más allá de la sinopsis que la autora muy amablemente me cedió con ocasión de un artículo para la revista RomanTica’s (enlace) y que ahora aprovecho para esta reseña. Sólo os recomiendo abrocharos bien los cinturones y prepararos para vivir una aventura sin igual de la mano de Xesa y Lugh… y otros personajillos la mar de interesantes que merecen toda vuestra atención (y quizás, ¿por qué no?, otra novela. ; )).


A algunos les resultará infantil, o superficial, o una parodia de la realidad… pero reivindico el derecho a escribir historias divertidas sin más propósito que hacer las delicias del lector, reivindico el entretenimiento como un fin en sí mismo. Sin más pretensiones. Adoro a los autores y las novelas que no pretenden ser más que lo que son. Adoro las historias que cumplen con creces mis expectativas; demasiado a menudo me he visto decepcionada por novelas horribles que me vendieron como “obras maestras” de la literatura universal. Con Faery sólo me garantizaron la carcajada… y acertaron de lleno.


Por último, una sugerencia a la autora: da voces en tu editorial por ver si alguien se animaría a hacer un guión. O hazlo tú misma si tienes ganas y tiempo. Creo que Faery puede ser una increíble, sensacional (y taquillera) película. No sé si alguna vez te lo has planteado, pero mientras iba leyéndola la veía ya en 3D y en una pantalla enorme, a todo color; la sala llena a rebosar de gente, con los ojos bien abiertos para no perderse ni un detalle, y en el aire, flotando, un delicioso olor a palomitas de mantequilla… Sí, ¡quiero la película, quiero que alguien tenga el atrevimiento de adaptar al cine esta delirante historia, porque si existe una novela que merezca ser llevada al cine es sin duda Faery!

lunes, 21 de junio de 2010

Descanso sin descansar = nuevos proyectos en el tintero

Lo sé, lo sé, lo sé: llevo casi 1 mes sin pasarme por acá. I'm soooooooooooorrrrrrrrrry! Lo siento; de veras que lo siento, pero los que me conocen saben que estoy de exámenes en la facultad, que me queda el último, mañana... y que después de subir un par de reseñas pendientes y alguna que otra entrevista también pendiente desde no se sabe cuándo, el blog entrará en hibernación. ¿Por qué? Pues ¿por qué va a ser? Debido a mis dos próximas novelas. Son históricas, así que los que conocen el paño ya saben lo laborioso que es este género, sobre todo si 1) es la primera vez que te metes de cabeza en él y 2) como eres historiadora (o lo intentas), eres asquerosamente exigente porque sabes que tu público también lo va a ser y no se va a tragar cualquier cosa que le echen... De una historiadora no. Que sí, que la ficción es ficción y no tesis doctoral, pero una tiene la mala costumbre de exigirse la perfección (o lo más próximo a ella) y sus dos próximos proyectos --permitidme que los califique de apassssionantes-- le van a absorber las 30 horas que tiene el día... Que no tiene 30, que son 24 sólo, ¡pues peor me lo ponéis!
Así que, mis queridos seguidores, os pido paciencia. Sabré recompensaros. Y para que la espera no se haga tan laaaarga, confío, anhelo, sueño con que podamos ver Lealtades Enfrentadas en las librerías antes del próximo Sant Jordi ; D

martes, 1 de junio de 2010

Presentación de La Estrategia del Agua de Lorenzo Silva


Hola a todos, El próximo sábado día 5 de junio a las 12 h. en la biblioteca de Viladecans (Barcelona) tendrá lugar la presentación de la última novela de Lorenzo Silva, "La estrategia del agua".


Entrada gratuita.

Os esperamos.

Un abrazo.

viernes, 21 de mayo de 2010

Luna de Tor. Mariam Agudo




Cuando Áurea regresa a la pequeña aldea de Tor, tras la muerte de sus abuelos, no planea que su estancia se prolongue demasiado, apenas lo suficiente para que las heridas empiecen a cicatrizar. No cuenta con que los recuerdos, largamente dormidos, despierten y la insten a no marcharse jamás. La tierra la llama, la magia del entorno y el esplendor del paisaje la aturden, pero sobre todo lo hace la cercanía de Isaac, un hombre de la región cuyos ojos color índigo y fascinante sonrisa esconden secretos que nadie, ni siquiera Áurea, puede llegar a imaginar.



Años atrás la tragedia se cernió sobre Tor. Un terrible incendio acabó con la vida de la familia de Isaac. El destino le concedió una segunda oportunidad y le salvó la vida, cobrándole, a cambio, un precio muy alto. Desde entonces, cada anochecer, cuando la luna fulgura en el terciopelo del cielo de Tor, hechizo y misterio se unen.



Ahora la soledad es su única compañera y confidente, la oscuridad su cárcel. Pero la llegada de Áurea puede cambiar su destino para siempre y, con su amor, encontrar la única salvación que le queda.

Vaya por delante que no creo en vampiros, ni hombres-lobo, ni fantasmas, ni espíritus errantes, ni fenómenos paranormales. Ni en hadas ni en elfos ni en orcos, ni en ninguna otra criatura de las que pueblan el universo fantástico. Dicho esto resulta difícil imaginar que una novela como Luna de Tor me haya entusiasmado como lo ha hecho. Pero he de reconocerlo: me-ha-en-tu-si-as-ma-do. Quizá su mayor mérito sea conectar con el lector a través de todo un conjunto de hechos y cosas que parecen tremendamente creíbles, a pesar de que creemos tener la certeza de que no existen ni han existido jamás.



Otro de sus méritos, y no el menor por cierto, es esa espléndida, soberbia historia de AMOR entre Áurea e Isaac. Y fijaos que lo he escrito con mayúsculas, y esto es porque un amor como el que describe Mariam no se puede escribir (ni describir) de otro modo.



No quiero desvelaros nada por si (por error) aún no la habéis leído; así que me limitaré a aseguraros que la historia atrapa desde la primera página y no tiene desperdicio, cada personaje es una joya y cada escena, una invitación a la siguiente. Los parajes son espléndidos y la acción se siente más trepidante porque está enmarcada en nuestro siglo y no en alguno anterior. Eso también contribuye, en mi opinión, a darle más credibilidad a la historia.



Mariam ha construido a través de 532 páginas y 30 capítulos llenos de pasión y misterio un imaginario propio e inigualable, fascinante y seductor, tanto como sus 3 protagonistas. ¡Ay, sí, que no os lo había dicho! Cuando de AMOR se trata, el 3 es un número par.



No os perdáis tampoco a vieja vecina doña Cora y a la abuela de Áurea… secundarias de lujo que le ponen la sal y la pimienta a este inmejorable guiso… Mmm, para chuparse los dedos.

jueves, 20 de mayo de 2010

Entrevista a Ángeles Ibirika, autora de Entre Sueños






Hace ya un mes que salió a la venta Entre sueños; probablemente muchos y muchas de los que andáis por aquí ya la tenéis y habéis disfrutado leyéndola tanto como yo, si no más. Por ello he querido deleitaros hoy con una extensa entrevista a su autora, la escritora bilbaína Ángeles Ibirika. Dice que no está acostumbrada a las entrevistas, que lo suyo es escribir… pero yo tuve el placer hace unos días de escuchar la entrevista que le hizo Félix Linares en un programa de radio de ETB y no lo hizo bien, no: lo hizo sensacional. Igualmente, como lo suyo es escribir y lo nuestro leer, ahí le he lanzado 15 preguntas, profesionales y personales, para que conozcamos a la mujer que se esconde detrás de la autora de éxito. Y esto es lo que me ha contestado.



Julia: Háblanos de la experiencia de ver tu libro en el stand de novedades, ¿cómo se vive ese día en que, por fin, podemos ver a la criatura brillando con luz propia junto a los grandes consagrados a los que tanto hemos admirado de lejos?



Ángeles: Se vive con nervios. Sabes que tu novela está en las librerías, pero no te lo crees hasta que la ves. Bueno. En realidad no terminas de creerlo ni aún después de verla al lado de esas obras que has devorado. Es una experiencia apasionante.



Julia: Tu libro ha salido al mercado en el mejor momento del año: abril. Que equivale a Sant Jordi, que equivale a la posibilidad cierta, no sólo de vender montones de ejemplares, sino además estar ahí para tus lectores: firmándoselos, dedicándoselos y comentándolos con ellos. ¿Qué balance sacas de la experiencia?



Ángeles: Firmé ejemplares, en la Feria del libro de Bilbao, tan solo dos semanas después de haber publicado. No esperaba que fuera nadie, pero me equivoqué. Fue un día precioso, y el contacto con quienes compraban la novela o llegaban con ella a medio leer o ya terminada, fue increíble. Es bonito poder dar las gracias personalmente a tus lectores.



Julia: Sé que tus hijos ya son mayores, pero no siempre ha sido así. Escribes desde hace años, ¿cómo se compatibiliza el trabajo de madre a jornada completa con el de escritora, cómo organizas tu tiempo, qué prioridades estableces en tu vida cotidiana?



Ángeles: No es fácil. No es eso de "tengo una hora libre, voy a escribir". A veces necesito esa hora, incluso más, para adentrarme en la historia. Después escribo. Eso quiere decir que si no tengo por delante más de dos horas libres no me molesto en hacerlo, porque sé que al final no estaré satisfecha con el resultado y lo tiraré. Robo tiempo de dónde puedo. Madrugo mucho, sobre todo fines de semana y vacaciones, y escribo mientras todos duermen. Escribo también por las tardes, aprovechando que mis hijos estudian y mi marido no ha llegado aún del trabajo. Me encanta cuando todos están ocupados y se olvidan de mí durante horas, pero eso ocurre pocas veces.



¿Mis prioridades? Ellos. Siempre ellos



Julia: ¿Cómo te iniciaste en la literatura? ¿Quién te empujó a contar historias… y quién a publicarlas? ¿Te consideras autodidacta o tu formación académica te ha conducido hasta aquí?



Ángeles: Siempre he tenido historias en mi cabeza, pero nunca pensé que terminaría contándolas. Comencé a escribirlas para compartirlas con amigas. Algunas nunca habían leído una novela y aún así se engancharon a las mías. Descubrí que no lo hacía del todo mal.



A tratar de publicar me incitaron todos quienes me leían. El empujón definitivo llegó de una total desconocida en aquel momento: Irdala. Leyó mi novela, yo esperaba sus críticas para aprender de ellas, y lo que me llegó fue su admiración absoluta. Ella me confirió la confianza que me faltaba.



Me considero autodidacta. Escribo con el corazón, y eso no hay quien te lo enseñe. Además, me esfuerzo continuamente en superarme, en que lo que escriba hoy sea mejor de lo que escribí ayer, y eso lo consigo leyendo, escribiendo, trabajando.



Julia: Muchos escritores y la mayoría de actores y actrices confiesan sin tapujos disfrutar como enanos en el papel de "malos de la historia". ¿Cuándo tú creas a "tus malvados" también disfrutas como una enana o prefieres a los buenos buenísimos que tienen el Cielo asegurado?



Ángeles: Comencemos diciendo que no me gustan ni los malos malísimos ni los buenos buenísimos. Disfruto del sufrimiento de mis personajes, y ese sufrimiento se lo da la propia vida, no la maldad de nadie. ¿Y por qué disfruto con ese sufrimiento? Pues porque un hombre enamorado es algo hermoso; un hombre enamorado que se tortura porque no puede tener a la mujer amada puede ser sublime. Siempre hablando de ficción, por supuesto.



Julia: ¿Qué papel juega la música en tus historias? ¿Todas las novelas tienen una BSO propia? De ser así, ¿cuál ha sido la de Entre sueños?



Ángeles: Juega un papel importante. Me inspiro con música, aunque después necesito silencio para escribir. La banda sonora de Entre Sueños es Leyendas de pasión. Pero también tiene canción. Es la que he puesto en el vídeo. Me muero por conocerte, de Alex Ubago. Todo eso que dice la canción lo piensa Mikel cuando mira a Beatriz.



Julia: Una de las cosas que más me sorprendió y gustó de tu novela es la introducción de la familia Ionescu en la trama. ¿Has conocido a alguna familiar similar en la que te hayas "inspirado" para crear a esos personajes tan entrañables para el lector?



Ángeles: Desafortunadamente, no. No he conocido a nadie como ellos. Ninguno de mis personajes está inspirado en alguien real. Los Ionuescu surgieron solos. Iban a ser simples trabajadores de la explotación, pero desde el principio fueron mostrándome que eran mucho más. Les cogí un gran cariño.



Julia: Sinceramente, de mujer a mujer, dime: ¿existen hombres como Jon en la vida real… o quedan restringidos al universo novelesco?



Ángeles: Estoy convencida de que existen. Yo conozco algunos. El problema es que en la vida real hacemos un problema de casi todo. Una mala respuesta en un protagonista le confiere carácter porque ves cómo le afecta interiormente, ves su sufrimiento. Una mala respuesta de tu pareja le convierte en insoportable porque no ves su fondo, tan solo ves su mala leche.



Julia: Una de las cosas que más me llamó la atención en la entrevista que te hizo Félix, y que me devolvió —en parte— la fe en el ser humano fue cuando afirmaste que tu novela se publicó tal cual la escribiste, y que la editorial no te obligó a cambiar escenas o capítulos, ni te hizo reescribir párrafos enteros ni te obligó a eliminar nada, como hacen otras, e incluso dieron el visto bueno al anexo de las recetas culinarias… Así se puede afirmar que tu experiencia con Zeta ha sido positiva y digna de repetirse, ¿cierto?



Ángeles: Totalmente positiva y dignísima de repetirse. Creo que me he encontrado con el editor perfecto. Espero que ellos piensen que conmigo han encontrado al escritor perfecto ¡jeje!



Julia: ¿Crees en el oportunismo bien entendido? O lo que es lo mismo: estar en el lugar adecuado en el momento adecuado y con la novela adecuada bajo el brazo.



Ángeles: Totalmente. Creo que la base es tener una buena novela. Pero también hay que llegar al lugar oportuno y en el momento justo. Por eso no hay que desanimarse ante las primeras negativas. Eso no significa que tu obra no sea buena y no tenga posibilidades.



Julia: ¿Por qué romántica, porque es más "fácil", porque se vende más, porque crees en el amor eterno y los finales felices… o simplemente porque te apetece?



Ángeles: Siempre escribo lo que me sale del corazón, sin dejarme influenciar por nada ni por nadie. Escribo sobre el amor porque soy romántica por naturaleza, porque soy adicta a ese revoloteo de mariposas que te invade el estómago cuando lees o escribes una historia de amor, porque no existe nada en esta vida que no contenga una pequeña o gran historia de amor.



Julia: ¿Y por qué el Valle de Roncal? ¿Crees que un determinado entorno geográfico puede influir decisivamente en cómo contar una historia y en su desenlace?



Ángeles: Lo primero siempre es la historia, pero buscar un lugar donde ubicarla debe ser mucho más que imaginar un sitio por el que mover a tus personajes. Hay novelas que necesitan un lugar simple que no destaque en la narración, y hay novelas que precisan de un paraje que se convierta en un personaje más. Cuando imaginé Entre sueños tuve claro que la ubicación sería un personaje importante.



Julia: ¿Y qué es lo nuevo de Ángeles Ibirika? ¿Qué se avecina a la vuelta de la esquina?



Ángeles: Esta semana termino de escribir Antes y después de odiarte. Me queda por delante la corrección. Es una maravillosa historia de amor cargada de emociones y sentimientos. Una historia amarga y dulce que conseguirá mucho más que llenar de revoloteos de maripositas el estómago de quien la lea.



Julia: Dijo alguien una vez que el éxito se mide por lo que eres capaz de sacrificar por él. ¿Te ha supuesto a ti algún sacrificio personal esta nueva y bienvenida avalancha de críticas híper-mega positivas que confirman la buenísima acogida de Entre sueños entre el público?



Ángeles: Como a todo escritor, el hecho de escribir me ha supuesto sacrificios. No veo la televisión, he renunciado a mis siestas de invierno al calor del sol tras los cristales del salón, a mis largas tardes de verano a la sombra de los árboles, a holgazanear en la cama por las mañanas… He renunciado a muchos pequeños placeres. Las cosas no se consiguen sin esfuerzo. Pero no me quejo. Estoy haciendo lo que me gusta y además puedo verlo publicado.



Julia: Y por último, la pregunta odiada por todos los escritores: ¿Qué le dirías a la gente que tiene la "loca" y "estrafalaria" idea de querer escribir… digamos… profesionalmente?



Ángeles: No soy nadie para dar consejos. Puedo decir lo que me digo a mí misma cada día. Lee mucho, escribe mucho, aprende siempre de todos porque todos tienen algo que enseñarte. Nunca te conformes con lo que haces, porque siempre podrás hacerlo mejor. Aprende, aprende, aprende… Sueña, sueña, sueña.



Y prepárate, porque el día menos pensado descubrirás que también tus sueños se cumplen.



lunes, 26 de abril de 2010

Entre Sueños. Ángeles Ibirika



Beatriz nunca quiso conocer a su abuelo, pero cuando se entera de que a su muerte todas las propiedades del viejo le pertenecen, las acepta para venderlas al mejor postor.
Antes de que las tierras sean adquiridas por un comprador, una situación inesperada y humillante, provoca que Beatriz, la sofisticada mujer de ciudad, corra a refugiarse en aquel lugar que considera inhóspito.
Allí, en el apacible pueblo de montaña de Roncal, se encuentra con Jon, el atractivo veterinario que gobierna las tierras, el ganado y los negocios de su abuelo, y que siempre pensó que las posesiones pasarían a sus manos para continuar con la labor del anciano, al que quiso como a un padre.
La llegada de Beatriz, a la que él considera una mujer sin alma que permitió que el abuelo viviera y muriera solo, será el inicio del enfrentamiento entre dos corazones orgullosos que están seguros de tener poderosas razones para odiarse.
Pero el Valle de Roncal es una tierra legendaria y hermosa. ¿Podrá, ese lugar mágico, cambiar las ambiciones, transformar los sueños, convertir el odio en deseo, y el deseo en amor?


Probablemente ésta sea la mejor novela que he leído en años… Seguramente es la novela que demuestra que las autoras españolas de Romántica están en estado de gracia, y amenazan con ganar por goleada a las anglosajonas, ofreciendo en cada una de sus historias una mirada mediterránea, fresca, y tan saludable como el aceite de oliva virgen.

Entre Sueños es una historia deliciosa y conmovedora; la autora nos ofrece unos paisajes de ensueño con una maestría inigualable; cierras los ojos y ¡voilà! ya estás en el Valle de Roncal, te ves paseando tranquilamente por la sierra de Santa Bárbara o inmersa en el inabarcable bosque de Irati. Sus gentes te llegan al corazón, tan cercanos que si extiendes las manos casi puedes tocarlos con la punta de los dedos; son gente sencilla, tranquila, sosegada; con un corazón puro y sin dobleces, te hacen olvidar a esos otros seres “de la ciudad”, llenos de perfidia, cobardía y crueldad.

Diría que es una historia de mal entendidos de principio a fin; de entrada el mal entendido que hizo que la mujer de Ignacio lo abandonara y nunca más quisiera saber de él; luego se extendió al hijo y a la nieta, de tal modo que cuando ésta vuelve a las tierras que pertenecieron a su abuelo, nada parece poder convencerla de que el anciano era un buen hombre… También en su relación con Jon hay un continuo de encuentros y desencuentros… hasta casi, casi el final.

El ritmo está muy bien sostenido, la autora sabe cómo y cuándo crear el momento clímax de intriga, de pasión, de dolor y de amor sublime. Porque ésta es una historia de amor sublime. Y el calificativo se aplica a ambas cosas. Por primera vez me encuentro con una protagonista de carne y hueso, nada de heroínas tontuelas e insustanciales llorando a moco tendido continuamente y haciéndose las víctimas. Beatriz es una mujer orgullosa, de los pies a la cabeza; capaz de solventar por sí sola sus problemas, de enfrentarse a humillaciones y traiciones y salir adelante; de reconocer que si un sueño ha dejado de ser válido, se transforma y listo. De Aranjuez al Valle de Roncal; de un hotel de lujo para gente fina y de posibles a un hotelito de montaña para gente estresada —como ella misma— que necesita “desconectar” del mundanal ruido. Beatriz nos enseña que no perdemos nuestros sueños por el camino, sólo los vamos adaptando a las nuevas circunstancias que se nos presentan.

No me equivoco si afirmo que muchas os vais a “enamorar” de Jon… Yo estuve a punto, pero me pierden los ojos azules… Con todo, este hombre es capaz de levantar pasiones en un visto y no visto. Y su historia personal es de las que conmueven hasta el corazón más duro. Y hablando de corazones duros y gente despiadada, no os perdáis a Helena y a Diego… Y por último a ese abogado-albacea que nos recuerda que el camino al infierno está sembrado de buenas intenciones… ¡Hay que ver la que lía cuando parecía que todo estaba ya casi, casi resuelto…!

Aparte de todo esto… Mmm… sólo me queda deciros que si aún no la tenéis en vuestras manos en el momento de leer este post, id corriendo a buscarla. No os arrepentiréis. Garantizado.

Secretos de arena. Helena Nieto



Anna es una mujer de cuarenta años que regresa a su casa familiar después de dos décadas de ausencia junto a sus dos hijos adolescentes. Un lugar donde había prometido no volver y que le hará enfrentarse a los recuerdos, viejos fantasmas y a su pasado.

Allí se reencuentra con su padre, un hombre de pocas palabras que la recibe con excesiva frialdad.


Conoce a Albert en la playa, un apuesto odontólogo con el que inicia una relación de amistad y del que jura no enamorarse.


Una tarde Anna descubre un gran secreto y ve cómo su vida se desmorona de nuevo.


Está llena de dolor e inseguridad, de frustración y debilidad, pero ¿será capaz de mirar al pasado, de llegar al perdón, comprender y reencontrarse a sí misma…?


Anna Rubio es joven y atractiva, pero arrastra tras de sí una triste historia de mentiras, secretos y fracasos. El culpable de buena parte de ello es su padre: un hombre estricto, rígido, exigente y muy, muy formal. Anna fue criada en un ambiente opresivo, lleno de normas, y con un sentido muy acusado de lo que era correcto y lo que no. En contraste, su amiga Mónica Santos creció en un entorno cariñoso, solícito y liberal. Anna y Mónica se conocieron en la escuela y, sorprendentemente y a pesar de los años y la distancia, no perdieron el contacto. Cuando Anna regresa a la casa de su padre, descubre que pocas cosas han cambiado en él… ha vuelto a casarse, eso sí, con una mujer, Elisa, paradigma de bondad, sencillez y encanto.


Pero Anna no vuelve sola, con ella también regresan sus hijos: unos adolescentes malcriados acostumbrados al ambiente de Madrid y que, al principio, soportan la estancia en casa de su abuelo como un mal menor… pero cuando Anna conoce a Albert, todo cambia…


Una gran historia y una gran novela; quizá su mayor mérito sea que atrapa al lector de inmediato, desde la primera página y no lo suelta hasta el final… Una historia donde los personajes sostienen el mayor peso, pues al ser intimista y fundamentalmente urbana, entendiendo por esto que no nos transporta a países y culturas exóticos, la creación de los personajes y de sus vivencias cotidianas es muy importante.

Como importante es también los ritmos que establece la autora, el modo en que mezcla datos del presente y del pasado de la protagonista; la creación del personaje de Albert también es muy acertada. Sin duda alguna, este hombre está llamado a ser el complemento perfecto de Anna… siempre y cuando ella esté dispuesta a olvidar su fracaso matrimonial y liberarse de la culpa que la atenaza. Son muchos los temas que Helena toca en esta novela, y lo hace con una sagacidad y madurez extraordinaria.

Una extraordinaria historia de amor y perdón. No os la perdáis.

El bosque de Sherwood. Natàlia Senmartí




Ya he perdido la cuenta de las historias que he leído o visto --en la tele o en el cine-- del legendario Robin Hood (la próxima se estrena el 13 de mayo). Sin embargo, cuando crees que lo has visto y leído todo, alguien viene y te sorprende --y maravilla-- con una renovada visión del mito. Hace unos meses, mi buena amiga Natàlia me pasó el manuscrito de El bosque de Sherwood. "Échale una miradita", me dijo, "y me cuentas". Así que ahí va esa reseña (aunque con un retraso monumental y casi imperdonable)
Para empezar, comentar que la autora se ha basado en la película Robin y Marian de Richard Lester (1976) para construir su propia y personalísima visión (y versión) de este gran clásico.

Entre tanta novela --buena y mala-- que sale al mercado, de vez en cuando es vivificante encontrarse con un manuscrito de un autor novel no adulterado por la crítica ni por las políticas de "marketing" editorial. De entrada porque Natàlia, como es habitual, aborda los temas con una mirada de lo más original, muy suya, apartándose de los caminos trillados. Aquí nos presenta la historia de un Robin Hood en el ocaso de su vida, pero con las pasiones, la furia guerrera y los valores intactos de cuando era un jovenzuelo de calzones cortos. La historia de un amor maduro que se contrapone hábilmente a la que protagonizan Ona --una joven sajona pelirroja y espléndida, como uno se imagina a todas las sajonas-- y Harold, un apuesto príncipe venido de la ciudad danesa de Roskilde. Con su especialísima magia recrea asimismo las intrigas que se suceden en el reinado de Juan Sin Tierra y en la bella corte danesa.

Alguien dijo que el buen escritor es el que te cuenta una historia mil veces contada y tú la lees como si fuera la primera vez.

Además de amor, Natália nos deleita nuevamente con una espléndida recreación del mundo medieval (s. XII) con toda su crudeza y barbarie intactas, como si la misma autora hubiera hecho un viaje en el tiempo y hubiera vuelto con las imágenes frescas y nítidas de lo que han visto sus ojos.

Una historia apasionante aderezada con toques de humor sabiamente repartidos aquí y allá; dos historias de amor paralelas pero unidas por un sentir común; prejuicios hacia los pueblos nórdicos/vikingos que se superan gracias a la confianza y al buen hacer por ambas partes; añoranza del mar y de lo que se ha dejado atrás: la tierra madre.

Probablemente lo mejor de esta historia sea la carta de Robin dirigida al rey John, donde se ve claramente cómo se maneja el poder en la Inglaterra medieval. Y sobre todo: el triunfo del amor, la justicia y la lealtad; triunfo que nunca sale barato y nunca se consigue sin una ardua lucha. Pero ¿acaso lo verdaderamente valioso se regala?
Una joya. Espero que muy, muy pronto podamos verla en tapa dura, con una preciosísima portada que le haga justicia, en todas las librerías de España y Andorra. ¿Os he dicho que Natàlia vive allí?


viernes, 23 de abril de 2010

Un Sant Jordi romántico, fantástico y paranormal



Hoooola, son las 19.42h; vengo de La Casa del Libro, ¡nadie diría que hay crisis! Claro que las apariencias engañan y hay muchos que sólo dan vueltas, miran, hojean y poco más.
Yo he cumplido hoy la 3ª parte de mi misión como devoralibros y como amiga: como podéis ver en la imagen, ya tengo las tres novelas de las tres estrellas que en este mes de abril han empezado a brillar con luz propia en el firmamento editorial. De entrada os puedo garantizar que Entre sueños es una auténtica joya... de Luna de Tor deciros que estoy en ello y con muchas ganas, y mi última adquisición ha sido Faery.
Tenía mucho donde escoger, la oferta no podía ser más amplia, pero este año, al igual que el anterior, ya tenía muy claro qué iba a comprar. Y sé que he acertado. Esas certezas que tiene una en la vida ; D
Id a buscarlos antes de que se agoten, hacedme caso... Que luego todo son lamentos; yo creí que ya se había agotado el de Érika hasta que buscando y rebuscando lo he encontrado ; )

lunes, 19 de abril de 2010

Presentación de la novela Soy la Tierra, de Blanca del Cerro


INVITACIÓN

Me complace invitaros a la presentación de mi libro

SOY LA TIERRA
Que se celebrará el próximo martes 20 de abril de 2010,
a las 20.00 horas, en la librería Excellence, calle Balmes, 191, de Barcelona.

Blanca del Cerro



Sinopsis

Silvia es una joven abogada que vive en un pueblo de
la costa, donde ha instalado su bufete, dedicándose
especialmente a todo tipo de delitos ecológicos. Tiene
una excelente relación con su padre y sus hermanas.
Una tarde aparece en su bufete una curiosa y misteriosa
mujer haciendo una extraña petición: desea
poner una demanda contra la humanidad.


Autora: Blanca del Cerro. Madrid
Licenciada en Traducción, Interpretación y Filología Francesa por la escuela de San José de Cluny de Madrid, dependiente de la Sorbona
de París.
Ha dedicado gran parte de su vida a la traducción, especialmente técnica, habiendo traducido multitud de artículos, folletos y especificaciones, además de 35 libros.
Ganadora del Primer Premio de Relatos de la revista Genial.
Ganadora del Primer y Tercer Premios de Relatos
Cortos en la revista de Finanzauto S.A.
Ganadora del Primer Premio de Poesía de la revista de Finanzauto S.A.
Ha publicado diversos poemas y cuentos en la Revista de Transportes de Barcelona, además de un cuento en la revista “Patinaje” de Barcelona.
En 2006 publica el libro titulado “Luna Blanca”, con la Editorial Nuevos Escritores.
Fue una de los diez finalistas en el I Certamen de Novela Zayas de 2008.
En 2009 obtuvo el Primer Premio del XVIII Certamen de Poesía y Narrativa Villa de El Escorial “María Fuentetaja”.
Colaboro en Radio Latina y Radio Merlín de Madrid.
Publica cuentos en las revistas digitales Almiar Margen Cero, Narrativas, Ariadna y Letralia.
Pertenece a las redes literarias LVDLPEI, Mi Literaturas, Sinalefa Internacional, REMES y U.H.E., en las que escribe.
Es socia fundadora del grupo literario EL PARNASO.
En la actualidad combina su trabajo de traductora en diversas agencias con el de escritora.

blacer11@gmail.com
www.blancadelcerro.blogspot.com


Vanitas vanitatum. Omnia vanitas


Sé que hace muchos días que no paso por acá. Los que habitualmente me veis por Facebook ya lo sabéis, a los demás os lo digo ahora.



Hace apenas una semana, ojeando el número 5 de la conocida revista virtual RomanTica's, descubrí, oh lá lá, que mi relato "Soledades", publicado en este blog y en el nº 1 de la susodicha revista fue escogido Mejor Relato de 2009 por las lectoras de la publicación. Sólo puedo decir: Gracias. Es un reconocimiento que me llena de orgullo y que me da alas para volar lejos... Realmente, en estos momentos es valiosísimo para mí. Y debo reconocer que me emociona saber que algo escrito --y bastante deprisa, a decir verdad-- por mí haya gustado tanto.



El relato lo podéis encontrar aquí, en la etiqueta Relatos. Como es el único que he escrito hasta la fecha, no hay pérdida. Pero aprovecho para poneros el enlace a la revista también... porque aparte de lo que yo haya podido aportar, la publicación es un lujazo y no tiene desperdicio. Podéis descargárosla gratuitamente.

http://www.revistaromanticas.es/

domingo, 4 de abril de 2010

Lady Johanna. Julie Garwood


Lady Johanna, una indómita inglesa, está resuelta a luchar por su libertad en la Inglaterra del 1200, un mundo dominado por hombres. Al enviudar a los dieciséis años de edad, lady Johanna se prometió que jamás volvería a casarse.

El rey Juan tenía sus propios motivos para desear que la joven se casara nuevamente con el novio que él había escogido. Pero el barón Nicholas, hermano adoptivo de la joven, encontró una salida para Johanna: que contrajera matrimonio con Gabriel MacBain, el poderoso guerrero que administraba las propiedades escocesas de ella. Sin otra salida, la joven acepta este matrimonio, y la ternura y la paciencia del apuesto MacBain van haciendo que florezca un amor como el que nunca había soñado.
Hacía ocho años que no leía una novela de Julie Garwood; había olvidado su maravillosa pericia para escribir historias conmovedoras. Volver a reencontrarla ha sido todo un placer. Y hacerlo a través de una historia medieval inglesa no tiene precio.

Los que me conocen saben con qué pasión disfruto las historias medievales; Lady Johanna es de la clase de libros que se leen —y disfrutan— de una sentada. No voy a entrar en muchos detalles para no desvelar la trama a aquellos de vosotros que aún no la hayáis leído. Prefiero dejaros una perla de sabiduría masculina, a ver qué os parece…

Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

—Obispo Hallwick, se olvidó de las mujeres. ¿Dónde se sitúan en el amor de Dios?
Reflexionando sobre la pregunta, el obispo se frotó la frente.
—No las olvidé —dijo al fin—. Son las últimas en el amor de Dios.
—¿Por debajo de los torpes bueyes? —preguntó el segundo estudiante.
—Sí, por debajo de los bueyes.
Los tres jóvenes sentados sobre el suelo se apresuraron a asentir.
—Obispo —dijo Thomas.
—¿Qué, hijo mío?
—Lo que usted enunció, ¿es la jerarquía de Dios o la de la Iglesia?
La pregunta escandalizó al obispo: le sonó blasfema.
—Es lo mismo, ¿verdad?
Muchos de los hombres que vivían en aquellos tiempos estaban convencidos de que la Iglesia interpretaba fielmente las ideas de Dios.
Pero algunas mujeres sabían que no era cierto. Ésta es la historia de una de ellas.

Lo más triste es ver que 800 años después… todavía muchos siguen conceptuando a la mujer del mismo modo que lo hacía el buen obispo. Y por ello, los malos tratos que sufría Lady Johanna siguen siendo una constante malsana en nuestro mundo moderno.
LADY JOHANNA
JULIE GARWOOD. 1995
EDICIONES B/ZETA
461 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9872-190-4

Dos veces amada. Lavyrle Spencer


Después de esperar durante un año el regreso de su amado esposo, la joven y encantadora Laura recibe la noticia de que el barco en el que él viajaba ha naufragado con todos sus ocupantes.

Dan, el mejor amigo de Rye, se convierte para Laura en el puntal que la ayuda a seguir adelante y en un buen padre para su bebé. Así logrará conquistar su destrozado corazón.

Laura consigue así su segunda oportunidad, sin sospechar que, tras cinco años de ausencia, Rye ha vuelto a casa sano y salvo, dispuesto a recuperar a su esposa y a su hijo.
Os confieso que después de 462 páginas todavía no he podido localizar en mi mente la isla de Nantucket donde se sitúa la historia de este triángulo amoroso —una constante en la literatura universal— entre Rye, Laura y Dan. Eso unido al hecho de que la peripecia vital de sus protagonistas transcurre en la primera mitad del siglo XIX —siglo que odio porque me parece un retroceso inexplicable e injustificable en la historia de la humanidad— hacen que una novela que debió ocuparme dos o tres días, a lo más tardar, me ocupara más de una semana de mi precioso tiempo.

Debo reconocer que la historia parte de un hecho singular y muy atrayente como es la vuelta a casa de un hombre al que todos daban por muerto. Sin embargo, y a pesar del prometedor principio, la historia transcurre perezosamente, no hay ningún elemento sobresaliente, ningún personaje malvado que nos indigne, salvo esa cuñada solterona y frígida que se limita a mirar a Laura con menosprecio, pero que tampoco se involucra en la trama como sería de esperar y desear. Un marido borracho —¿Qué cabría esperar en su desesperada situación?—; un chiquillo demasiado pequeño para intervenir con fuerza en el devenir de los acontecimientos —un adolescente hubiera hecho un mejor papel: más rebelde y agresivo—; y unos secundarios con poca personalidad y escasa presencia.

Por otro lado, el tema del negocio ballenero no es de los que más me atraen; imagino que en esos años y en esas latitudes debía de ser lo más normal, pero todo junto hace que me sienta alienada de la historia, que me cueste entrar en la dinámica de los hechos… No me puedo identificar con nadie, los siento lejanos, y peor aún: aburridos.

No, debo confesar que, al contrario de Promesas, esta nueva novela de LaVyrle Spencer no me convence… Y eso que me hablaron muy bien de ella. Pienso que es muy mejorable… hay un buen tema, pero va perdiendo fuerza y sólo llegando al final consigue atrapar al lector, para mi gusto, demasiado tarde.
DOS VECES AMADA
LAVYRLE SPENCER. 1984
EDICIONES B/ZETA
462 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9872-189-8

Suaves pétalos de amor. Encarna Magín


Valleverde es un apacible pueblo donde vive en armonía una antigua comunidad, "Los hijos de la luz". Pero Iván, un letal constructor, quiere construir una carretera que causará el desalojo y la destrucción de la localidad. Lucía, una dulce mujer perteneciente a la comunidad, no dudará en enfrentarse al hombre causante de tanto dolor con la intención de salvar al pueblo... aunque con ello tenga que vender su alma y su cuerpo.


Lo que ambos desconocen es que el remolino de la pasión y el amor puede engullirles sin contemplaciones.


Pasión, trama, traición... todo confluye entre las a priori apacibles vidas de sus personajes. Pero por encima de todo ello prevalecerá el amor.
Antes que nada: disculpas por el retraso. Como veis, se me acumula la faena y a veces me resulta imposible llegar a todo. Pero aquí estoy, después de 9 días, para presentaros (como siempre) una historia fabulosa: la de Iván y Lucía. Esta historia que me ha cautivado desde la primera página tiene además el encanto y la satisfacción añadidos de haber podido hablar personalmente con la autora.
Ocurrió el miércoles pasado, entre las 17.30 y las 18.30h de la tarde. El encuentro con Encarna fue estupendo, lo que me hizo lamentar no haber dispuesto de más tiempo porque cuando tienes el privilegio de conectar con alguien que escribe y que lo hace tan bien, el tiempo es un suspiro. ¿Por qué nos encontramos? Pues porque Encarna tenía una cita en Barcelona --de hecho la tiene todos los miércoles-- y aproveché para robarle un poco de su tiempo y hablar de su novela, aparte el placer de conseguir una dedicatoria personalizada. ¿Cómo es Encarna? Vital, entusiasta; su risa es contagiosa y su conversación deliciosa. Si en algún momento tenéis la oportunidad de coincidir con ella, podréis descubrirlo vosotros mismos.
¿Cómo es Suaves pétalos de amor? Una historia original; según me contó la autora, la historia en principio transcurría en U.S.A y tenía como telón de fondo la comunidad Amish de Pennsylvania. Pero cuando ya la tenía escrita, la autora cambió de opinión y decidió que quería trasladar ese argumento al Valle de Arán y cambiar sus personajes made in U.S.A por personajes made in Spain. La novela fluye con naturalidad, con una prosa clara y sencilla que llega al corazón de los lectores. A pesar de sus más de quinientas páginas, el ritmo de la novela es continuo y el lector pasa de una sorpresa a otra sin tregua.
En cuanto a los personajes, decir que son extraordinariamente humanos, y, sin duda alguna, la baza fuerte con que la autora para atraparnos. No os engañaré: hay erotismo; quizá a algunos les sobre, y a otros les moleste. Reconozco que algunas escenas me parecieron muy "subidas de tono", pero ya contaba con ello después de haber leído la novela de Noelia "Falsas apariencias" y no me sorprendió. Como lectora, lo que menos me gusta es que me den gato por liebre. Con el sello Rachel sé lo que puedo encontrarme, y a veces, ¡qué caray!, el cuerpo me pide "emociones intensas". Y en ese sentido, os aseguro que no salí decepcionada.
Siendo la primera novela publicada por la autora, considero que está mejor que bien; sólo puedo criticar, y debo hacerlo, una deficiente labor de corrección por parte de la editorial. Como imagino que es una editorial joven que está empezando su andadura, imagino que esto tenderá a mejorar en próximas publicaciones. Y en ello confío, pues como señalé en un post anterior, los lectores de romántica somos lectores de primera categoría y debemos ser tratados en consecuencia.
En cuanto al diseño de portada y el título, considero que son muy acertados y dan una idea muy clara y al mismo tiempo tremendamente sugerente de lo que nos espera entre las páginas... Lo recomiendo especialmente a todas las lectoras y lectores de novela romántica.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Un premio, un premio... a mi blog




Nuestra muy querida Mariam, sí, ya sabéis: la autora de Luna de Tor, le ha otorgado un premio mi blog... Desde aquí le doy mis más profundos agradecimientos. Y como corresponde, yo a mi vez entrego el premio a una de las personas más geniales que he conocido en este último año (y diría que han sido más de 100, así que ha sido difícil decidir quién se lo merecía más...).






Finalmente... Tachán... Tachán... el premio va a parar a http://nieveshidalgo.blogspot.com/






Coincidiréis conmigo en que se lo merece... como bloguera... como persona... como mujer... como escritora... como amiga... como mecenas... Ella también hace danzar mi corazón ; )



martes, 23 de marzo de 2010

Yo leo Novela Romántica, ¿y qué?







Cuando el año pasado murió Corín Tellado, lo recordaréis seguro, hubo quien dijo que esta inolvidable escritora había tenido tal éxito de ventas porque la literatura "seria" no se podía leer en este país por culpa de la dictadura franquista. Sin embargo, y dejando de lado lo que este país considera "serio" o no (¿?), Corín consiguió el propósito que se había impuesto: entretener al público lector con historias sencillas y al mismo tiempo inolvidables. En definitiva, si uno consigue aquello que se propone, más allá de géneros y estilos, ya puede descorchar la botella de Cava y bebérsela enterita.






Luego hay otros que van y te dicen: "la literatura romántica es para marujas menopáusicas ¿?¡! que se tragan cualquier cosa..." E incluso he oído comentarios del tipo: "Claro, como no pueden leer otra cosa porque no lo entienden... ¿? ¡!"






De acuerdo que hay un tipo de literatura que sólo la entiende el autor y los de su promoción universitaria (caso de Espido Freire, sin ir más lejos)... Pero de ahí a decir que la literatura romántica es para "tontas" -y tontas con "a" (femenino plural)- va un abismo insondable, profundo y peligroso.






Me precio de haber leído de todo, serio y no serio, thriller, histórica, comedia, terror, idealismo mágico, surrealismo, hiperrealidad, cosas raras, experimentos kafkianos, los clásicos de todos los tiempos, algunos de los cuales son francamente inaguantables y provocan sopor del bueno... Y me quedo definitivamente con la literatura romántica, no porque no sea capaz de entender ninguna otra, nada más lejos de la realidad, sino porque ninguna la disfruto tanto.






Aquí, además, quiero añadir que en este último año he hecho una comprobación sorprendente y muy gratificante (al menos para mí) y es que las autoras de este género son, en general y sin excepciones hasta el día de hoy, personas maravillosas. Y no creo en las casualidades. Todas estas mujeres -espero conocer a algún hombre dentro del género cualquier día de estos- son hipersensibles, con un corazón enooooooooooooooooooorme y llenas de buenos propósitos y mejores intenciones.






Vayamos al punto de antes, al tópico de: la literatura romántica es para mujeres "sin formación"; no puedo hablar en nombre de todas las lectoras de Romántica (todavía no leo las mentes ajenas si apenas soy capaz de leer la mía propia) pero puedo decir que, independientemente de mi formación académica, de tonta no tengo un pelo. Y soy asquerosamente exigente como lo saben quienes bien me conocen. Así que algo sí tengo que criticarle a las novelas románticas (no a todas, desde luego... es un problema más de editoriales que de autores) es el asunto de la corrección de los manuscritos. Repito que es un problema más del editor que del autor, pero sí es verdad que en novela romántica me he encontrado libros plagados de todo tipo de faltas. También debo destacar como lectora (y no cobro comisión por decir esto), que ediciones b y esencia cuidan mucho sus libros de romántica. Por eso sé distinguir cuando un corrector ha hecho lo correcto -nunca mejor dicho- y cuando se ha ido de farra, se ha pillado una cogorza y no ha hecho su trabajo. No soy filóloga (ni ganas) pero sí sé distinguir una falta de ortografía o una palabra mal empleada en el contexto porque se desconoce o se confunde su significado... y algunas faltas me ofenden mucho a la vista. Pero lo que realmente me ofende es que el editor de turno piense que las mujeres somos imbéciles y que nos pueden colar cualquier cosa. Y desde aquí le digo: merecemos "some respect", que diría Aretha Franklin.






Otra cosa muy positiva a destacar es la afluencia de autoras españolas al mercado editorial de la novela romántica... Cuando yo empecé a escribir hace 15 años (lectora lo soy desde los 7), todas las autoras de novela romántica eran anglosajonas, mayormente norteamericanas; yo empecé mi andadura romántica leyendo a Danielle Steel. Y ya era hora de que las mujeres españolas tomaran el relevo de Corín Tellado sin complejos ni remilgos.






Y por el último el siguiente apunte a título crematístico: si la novela romántica es "sencilla" y se lee con facilidad significa que se leen más novelas al mes o al año = más ventas = más dinero. O sea que vale, y mucho, cuidar el mercado de este género literario porque, a la larga, da más dinerito que publicar a autores "experimentales"; y en cuanto a los best-sellers rollo Dan Brown... ¿qué queréis que os diga? Que el rollito bíblico-polémico impregnado de pseudo-feminismo trasnochado -y anacrónico- ya está un poquito demasiado superado.






Sí, definitivamente: el amor lo mueve todo. Y al final todos buscamos lo mismo: un cachito de felicidad instantánea; ni más ni menos que lo que nos ofrece la literatura Romántica.






Besitos y hasta la próxima ; )