lunes, 18 de julio de 2011

Senderos. Mar Carrión





La vida de Erin Mathews no es nada fácil. Tiene un padre tirano y egocéntrico que jamás le demostró una pizca de cariño y un trabajo que no odia, pero que tampoco es lo que ella había soñado.

El piloto Jesse James Gardner lo ha perdido todo, incluida la licencia de vuelo, que es su medio de subsistencia. El responsable es Wayne Mathews, el padre de Erin. Así que cuando Erin se presenta en su casa, no puede sino aprovechar la ocasión para tirar de los hilos y manejarla como una marioneta con el fin de descubrir la razón de su despido y la pérdida de su licencia.

Desde luego lo que ninguno de los dos espera es que sus senderos acaben cruzándose. ¿Qué es lo que está surgiendo entre ellos, aparte de la admiración por la integridad del otro? Jesse, no obstante, tiene que averiguar la verdad; tiene que presionar a Erin hasta confirmar que ella siempre ha estado al margen de lo que se cocía en la empresa de su padre y poder andar el camino de la mano de quien menos imaginó. Y es que la vida, a veces, te muestra senderos que jamás pensaste que recorrerías.

Premios DAMA 2010
Finalista Mejor autora española
Finalista Mejor novela de suspense con Decisiones arriesgadas.

Cada vez que empiezo una nueva novela de Mar lo hago casi casi con los ojos cerrados... tengo tanta confianza en su talento narrativo que antes de acabar el primer capítulo ya sé que me va a emocionar. Pues esta vez no ha sido diferente, aunque sí mejor, como debe ser.


Digo "como debe ser" porque la lógica y el curso natural de las cosas humanas obliga a que con cada nueva novela que escribimos aprendamos y mejoremos más. Y no hay duda de que con la historia de Erin (¡¡¡me encanta ese nombre!!!) y Jesse, Mar ha conseguido avanzar un paso más en el largo camino de la perfección en cuanto a contar historias se refiere. Una ambientación exquisita, unos diálogos frescos, llenos de ternura, humanos al 200%, que te hacen sentir partícipe de la trama. No lo veis, pero se me está poniendo la piel de gallina, y es que cuando recuerdo a todos los personajes de Senderos, mmm, los siento tan cercanos como si fueran mi misma familia.


Ya lo dije, o eso creo recordar, cuando hice la reseña de Bajo el cielo de Montana; Mar ambienta sus historias en Estados Unidos, y sin embargo nunca es la típica "americanada", porque la visión de Mar es otra: personalísima, genial. Me tiene enganchada; los que ya la habéis leído, coincidiréis conmigo en que después de apenas 1 par de párrafos, y ¡hala!, ya no puedes parar de leer. Creedme: me he autodisciplinado una barbaridad para alargarla hasta 10 días. Si hubiera estado sola en casa, probablemente, me hubiera quedado toda la noche sin dormir para leérmela de 1 sentada. Después de esta tercera novela, puedo decirlo más alto pero no más claro: YO, DE MAYOR, QUIERO SER COMO MAR.


Pegas???? Mmmm... la única que he encontrado es que he tenido que recurrir a los kleenex, pero creo que eso es culpa mía y no suya. En cualquier caso, su capacidad para enternecer a las lectoras de Romántica es un mérito, nunca una falta. Ésa, y el hecho de que los personajes se queden entre las páginas de un libro; ¡qué no daría yo por poner un Jesse James en mi vida! ¿y vosotras?


En cuanto a los secundarios, debo alabar una vez más la magnífica descripción psicológica de Alice y Maddie, las hermanas de los protagonistas... aunque nos quedamos sin saber qué pasó exactamente con el novio de Alice, y a Maddie no la emparejamos ni a la de tres. Una pena porque es un personaje adorable.


Detalles curiosos: la afición de Erin por los sucesos paranormales. Y el nombre del barco de Jesse, ¿casualidad? ¿destino?... Y una sorpresa al final... de esas que te hacen la boca agua XD


En conjunto, una obra que deleitará a todos los amantes de la novela Romántica, y ¿por qué no?, a todos los amantes de la buena literatura en general. Me he dirigido especialmente al género femenino al hacer esta reseña, porque lo cierto es que aunque algunos hombres en los últimos años se han destapado y han reconocido que leen (por gusto y no por compromiso) historias de amor... aún son muy pocos. Imagino que es producto de la educación, de la crianza, de ciertos tópicos enseñados y aprendidos a lo largo de innumerables generaciones; se va cambiando el chip, pero el proceso aún es muy lento y los buenos resultados, escasos. Deberemos diseñar una campaña de marketing especial para atraer a nosotras a ese público recalcitrante que se nos resiste sin piedad. Esta novela podría ser una buenísima oportunidad para que algunos de nuestros "machos" descubriera el poder terapéutico de las emociones.

SENDEROS
MAR CARRIÓN. 2011
TERCIOPELO
395 PÁGINAS
ISBN: 978-84-92617-92-0