Todas mis novelas en KU

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Elige la que quieras y enamórate

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Entrevista a Nieves Hidalgo








Nieves, tienes 3 libros en la calle, los cuales están teniendo un más que notable éxito entre las lectoras de Romántica; sin embargo, lo que más nos atrae de ti es tu sencillez y tu generosidad: siempre estás ahí para tus lectores, y yo puedo dar fe de ello como la que más. De ahí que me haya animado a devolverte el favor y hacerte esta pequeña entrevista virtual para mi blog: «LA DEVORADORA DE LIBROS».



Sabemos que dos novelas tuyas saldrán a la venta en 2010: Hijos de otro barro y Luna de oriente. ¿Qué nos puedes decir de estas dos historias, qué nos vamos a encontrar, con qué nos vas a sorprender en esta ocasión?

Hijos de otro barro sale, efectivamente, el 3 de febrero, en una colección de lujo por el Día de San Valentín y a un precio al que no podremos resistirnos. Luna de Oriente no tiene fecha concreta, pero ya os lo comunicaré.

La primera está centrada en la Guerra de la Independencia Americana y es la historia de dos personajes opuestos. Nuestro protagonista (americano), Chester Clayton, pertenece a una familia bien avenida, se opone a la Corona que estruja incesantemente a los colonos y acaba acusado de asesinato y como esclavo en una hacienda de Virginia. Terry Darnell, por el contrario, no ha conocido el cariño en su casa y al quedar huérfana se forja su propio mundo en la hacienda de sus tíos. Quise dar un giro al escribir esta novela, hace ya más de veinte años y, por eso, quien nos narra la historia es el mejor amigo de Chester. A través de él conoceremos la guerra, las dudas de los protagonistas, el modo en que intentan distanciarse y ¡cómo no! sus momentos de pasión.

La segunda la he ubicado en un país imaginario limítrofe con Turquía. En ella cuento las peripecias de una joven gitana que burla a un aristócrata y que, tras cometer un robo acaba en un barco esclavista y convertida en una de las odaliscas del dey de Baristán. Esta novela tiene mucha aventura, diálogos enfrentados entre los protagonistas (porque el hijo del dey no es otro que el aristócrata al que burló en Inglaterra) y, sobre todo, unas cuantas escenas de pasión. Por descontado, también existe un secreto que Christin desconoce y que descubre Kemal.

Leemos en tu blog que escribes desde muy jovencita, pero hasta 2008 no te animaste —o te animaron— a publicar tus escritos, ¿a qué se debe ese imperdonable retraso? Tienes imaginación y magia por toneladas a la hora de relatar, crear personajes inolvidables y construir ambientes de ensueño… Yo, y muchas lectoras, seguro, no entendemos aún por qué has tardado tanto en sacar a la luz todo lo que llevas dentro, que es mucho, ¡y muy valioso!

Aprendí a escribir a máquina creando historias, es verdad, porque la práctica de ASDFG se me hacía aburridísima. Y yo no me animé, no. Yo escribía para entretenerme y entretener a mis conocidas, sin más aspiraciones. A mí, se puede decir que me obligaron a publicar. Exactamente lo que lees. Mi mejor amiga se puso tan pesada que acabé por enviar una novela a un concurso. Que no gané, tengo que decirlo. Pero por avatares de la vida, la novela acabó en Vergara, les interesó mi trabajo y me publicaron Lo que dure la eternidad, curiosamente una novela que acababa de escribir y que se puede incluir en paranormal, tema que nunca antes había tocado. Te puedo asegurar que de no ser por esa persona que me acosó hasta que cedí, nunca hubiera enviado nada a un concurso. Cuando paseaba por las librerías buscando a mis autoras favoritas se me hacía imposible imaginar una de mis novelas entre tanto nombre consagrado.

Es una pregunta un pelín pérfida, pero me veo obligada a hacerla: si fueras una lectora de la calle, ¿cuál de tus novelas comprarías primero… y cuál no comprarías nunca… si hubiera alguna que mereciera tal deshonor?

Jajaja. Ésta es muy buena. ¿Cómo te voy a decir que no compraría una de ellas? ¿Cómo elegir la primera? Mis novelas, como los hijos, tiene su propia identidad y las lectoras que me hagan el honor de seguirme deberían elegirlas según sus gustos. Lo que dure la eternidad tiene aventura, intriga y fantasía, una mezcla entre el siglo XVI y el XXI. Orgullo sajón es de corte medieval, emplazada en el siglo XII. Y Amaneceres cautivos es una novela histórica puesta en escena durante el reinado de Carlos I de España y su enfrentamiento a los Comuneros de Castilla. Así que, supongo que cada persona elegirá primero el tema que más sea de su agrado. ¿He salido bien del paso?

Sabemos que te presentaste a un concurso del sello editorial Terciopelo con tu primera novela. ¿Qué opinas de los concursos literarios, animarías a los escritores noveles a presentarse a este tipo de concursos?

Nunca me he considerado adecuada para dar consejos a nadie. Particularmente, los concursos me dieron siempre cierto miedo, supongo que por el recelo de poder hacer el ridículo. Pero no cabe duda que es un modo inmejorable de probar suerte y, como estamos viendo, algunas escritoras han conseguido publicar su obra por haber ganado en estas convocatorias. Por lo tanto, lo veo positivo siempre que el concurso en sí nos dé a conocer una buena novela.

Y la pregunta que uno siempre se hace: ¿cómo es un día cualquiera en la vida de una escritora de éxito?

Pues ya me gustaría poder contestarte a eso. Cuando sea realmente una escritora de éxito me vuelves a hacer la pregunta y te contesto encantada. Jajaja. Pero solamente te puedo decir cómo es un día de los míos: me levanto a las 6.30, empiezo a escribir a eso de las 9, no paro para comer, salgo a comprar lo necesario, sigo escribiendo, preparo cualquier cosa de cena (un día de éstos se me pondrán en huelga en casa) y me acuesto a eso de las 12 de la noche. Como ves, una rutina bastante corriente.


Lo que dure la eternidad —para mí, tu mejor novela— mezcla maravillosamente elementos de chick-lit con elementos de novela de época. ¿Crees que en siglos anteriores había más romanticismo que en éste que vivimos ahora?

¿Chick-lit? Pues me dejas asombrada, porque nunca pensé que los tuviera. Más bien pensaba que es una novela de aventura, misterio y con un poco o mucho de fantasía. Y para contestarte, tendría que haber vivido en esa época pasada, aunque es verdad que antes había trovadores, que se buscaba más (tal vez) la esencia de la persona. Ahora nos mueve el dinero, el egoísmo y cada vez nos volvemos más introvertidos.

¿Cuál es la situación de la novela romántica en el mercado editorial hoy, crees que es mejorable, qué sugerencias nos puedes aportar como escritora?

La novela romántica siempre ha tenido un público fiel. Sinceramente, creo que es único género que puede vanagloriarse de esto. Las autoras anglosajonas ya hicieron su hueco y ahí están. Ahora lo que hace falta es que abramos espacio a las escritoras españolas. Eso sí, cuidando las obras que se ponen en el mercado. Su contenido, las portadas, los formatos. Mimando, en una palabra, a sus partidarias, que son las que se gastan el dinero (y mucho). Lo siento, siempre acabo contestando como lectora a este tipo de preguntas. Como escritora, creo que no hace ningún bien a la novela romántica vender lo primero que se tenga a mano. Si se cuidan, repito, las publicaciones, ganaremos lectoras y escritoras.

¿Cómo se vive una Feria del Libro? Sabemos que en junio estuviste firmando ejemplares en la de Madrid. ¿Cómo valoras esa experiencia en tu vida: el contacto directo con el público lector?

Se vive con muchos nervios. Se acercarán, no se acercarán, se acercarán… Vamos, que deshojas la margarita veinte veces antes de ponerte en tu sitio. Y te dices: pero si no me conoce nadie, ¿cómo van a acercarse a que yo les firme habiendo tanto famoso en otras casetas? Yo tuve la gran fortuna de estar firmando las dos horas seguidas, sin parar. Han pasado 7 meses y sigo sin creerme que fue verdad. Creí que no podría ni escribir, me temblaban hasta las pestañas, pero fue empezar y se me pasaron los nervios. Resultó una experiencia inolvidable ver la caseta repleta de personas haciendo cola para tener mis libros firmados. Y todos los que se acercaron, sin excepción, fueron increíbles, amables, haciéndome preguntas, felicitándome. No puedo tener más que palabras de agradecimiento para todos. Conocer a tus fans en persona es fantástico. Les pude poner cara a seguidoras de Ávila, de Valencia, de Barcelona… Algunas vinieron expresamente de fuera. Un sueño hecho realidad.


Sabemos que editas con Ediciones B/Vergara/Grupo Zeta, ¿cómo es el proceso de edición de un libro, desde el contrato que firmas con la editorial hasta que tu libro llega a las librerías? ¿Eliges tú las portadas, el diseño, la sinopsis que ha de atrapar al lector…?

Es un proceso largo, en efecto. Porque mandas el manuscrito, lo revisan, te mandan las galeradas, tú vuelve a revisar… Las portadas las pone la editorial, pero a mí (no sé si en otras editoriales trabajan así), me mandan varias para elegir. La verdad es que no he tenido muchos problemas porque todas son bonitas. El diseño ya es cosa de la editorial: el formato, la tapa. Normalmente, yo misma escribo la sinopsis de la novela y, en todo caso, lo comentamos, porque no cabe duda que es muy importante que este pequeño resumen atrape a quien va a comprarla.

Y lo más difícil: ¿qué consejo darías a aquellas personas que tienen pasión por escribir y quieren iniciarse en este mundillo?

Trabajo, trabajo y trabajo. Repasar las novelas aunque creas que están terminadas (siempre te encuentras con algo que deberías mejorar, no se acaba nunca). Y sobre todo, tenacidad. No darse por vencidas y poner el alma en lo que se escribe. La ilusión con que modelas la historia se trasmite al lector.

Ha sido un placer compartir estos momentos y te agradezco infinito la entrevista, Julia. Lo he pasado muy bien y he podido comprobar, una vez más, que eres una estupenda persona. A ti y a todas las que lean esta entrevista, os deseo toda la suerte del mundo.


Los papeles de agua


Asunción Moreno no fue nunca una mujer sencilla de entender. Y menos aún cuando se convirtió en Deyanira Alarcón, una escritora que triunfó con sus novelas. Hasta que una de ellas no gustó, y Deyanira decidió irse a Venecia a poner un punto y aparte en su vida.


Estos son sus cuadernos, los papeles que escribió allí para entenderse a medida que pasaban los días y con ellos la desidia. Este diario refleja a una mujer que trata de sobrevivir escribiendo, después de haber renunciado a ese «tipo de literatura que sólo sirve como literatura». Una mujer que pudo olvidarse de sí misma cuando al fin descubrió la vida que nunca había vivido.


Este libro es una confesión desprovista de pudor. Nunca hubiera visto la luz si Deyanira Alarcón no hubiera encontrado su destino precisamente cuando huía de él.


Por fin he acabado este «dichoso» libro. He de reconocer que me ha supuesto un esfuerzo «extra» que hacía años no me veía obligada a hacer; por regla general, leo lo que me gusta, y me gusta lo que soy capaz de entender a la primera. Porque en el siglo XXI el tiempo es oro, y una no está para pamplinas metafísicas… Y aquí hay para dar y vender.

No diré que este no sea un libro romántico; hay amor, pero extraño, medio enfermizo, medio egoísta, medio compulsivo, medio nosesabequé… Es extraño porque lo siente una mujer que, ya de por sí, es extraña. O como diría mi madre: más rara que un perro verde.


Deyanira escribe sin saber, la mayoría de las veces, por qué o para qué. A pesar de sus muchos años (debe andar por los cuarentaytantos…), es como una chiquilla ingenua que recién acaba de descubrir cómo va este cochino mundo. Que haya de descubrirlo en Venecia a través de dos camareras lesbianas (más raras que la propia Deyanira…) y un pinchadiscos metido en una «oscura» mafia, tiene cojones.


Y luego está la droga. Por un lado el gobierno español se gasta todos los años miles de euros en campañas publicitarias para advertir sobre el peligro de la drogadicción… Y por otro la literatura —y este libro muy en particular— te dice que si no esnifas unas rayitas—en plural— al día no estás a la última, ni eres sexy ni eres cool; no eres nadie, no vales nada.


En cuanto al estilo de la narración… oscila entre la poesía pura o el recurso de los mitos grecorromanos… y la ordinariez pura, ¡y ríete tú de Belén Esteban! Para que luego «alguien» me venga diciendo que mezclar ambas cosas en un mismo libro es raro. Cuando raro = malo/inadecuado/incorrecto.


Por último, anoche, el epílogo… de la editorial (y no me queda claro aún qué editorial) me dejó desconcertada, descolocada y con la sensación de: «ahora sí que no entiendo ná de ná». O sea que, como ocurrió con El pedestal de las estatuas, en este libro no hay nada de Antonio Gala. Y yo no sé por qué leches se le atribuye a este hombre un libro que no es suyo. Aunque a decir verdad, pienso que a todos se les ha hecho la picha un lío y ya no saben qué es real, qué inventado… y quién es la tal Deyanira Alarcón. En fin; me queda la sensación de haber pasado casi un mes (ahora entiendo por qué alargaron el plazo de préstamo en la biblioteca) descifrando lo indescifrable. Y me hago una firme promesa: no volver a leer nada, ABSOLUTAMENTE NADA de este señor. Porque no es que escriba mal… o bien… Cada cual escribe como quiere y como puede y como le han enseñado (¿?)… El problema es que al final no sabes si te han dado gato por liebre, liebre por gato, o vete tú a saber qué…

martes, 15 de diciembre de 2009

Malicia



Grace Adams es víctima de inconfesables abusos sexuales por parte de su padre, en apariencia un respetable abogado. En el límite de la desesperación, lo mata y este acto terrible la marcará para siempre. En la cárcel madura y aprende a sobrevivir ante la adversidad. Al salir, intenta rehacer su vida y, tras varios tropiezos, encuentra por fin el verdadero amor. Sin embargo, los errores del pasado le pasarán factura y pondrán en peligro la felicidad que tanto le ha costado conseguir… En este nuevo best seller, Danielle Steel aborda en profundidad dos temas tan actuales como inquietantes: los abusos sexuales a menores y los perniciosos efectos que la prensa sensacionalista ejerce en la vida privada de las personas.
En primer lugar, daros las gracias por los comentarios incluso antes de acabar de escribir la reseña. Lo cierto es que estos días ando muy liada, pero no quiero pasar uno más sin hacer los comentarios debidos.
En primer lugar, aclarar que aunque soy una fan (no incondicional) de la autora, reconozco que hay libros mejores y otros peores. Este me gustó porque, en su momento, abordaba un tema que estaba, desgraciadamente, de bastante actualidad. Y lo peor es saber que las cosas no han mejorado mucho desde entonces; quiero decir que todavía, en todo el mundo, se producen este tipo de abusos, y que la mayoría de las veces permanecen "ocultos", especialmente cuando la víctima es una mujer.
Esta historia también aborda el lado más oscuro y negativo del oportunismo, mostrado cómo algunas personas, por "malicia" o mayormente por envidia, aprovechan la felicidad y el éxito -muchas veces merecidos- de algunas personas para "sacar" a la luz sus "debilidades", exagerándolas, e incluso inventándolas.
Es una de las novelas "oscuras" de esta autora que, generalmente, nos tenía acostumbrados a historias más "rosas" y "descafeinadas"; hay que decir que en este aspecto, y con cada nuevo libro, Steel ha ido "madurando" y ofreciendo historias más reales y menos edulcoradas que en sus primeros tiempos.
Por supuesto que, como todo autor, tiene defensores y detractores, pero en literatura romántica actual es, en mi opinión, y sin querer desmerecer a nadie, una de las mejores a nivel mundial.
MALICIA

DANIELLE STEEL. 1996

PLAZA & JANÉS

334 PÁGINAS

ISBN: 84-8450-225-2

Un milagro en equilibrio


Eva Agulló se ha hecho famosa con un libro sobre adicciones. La propia Eva es, en realidad, una adicta. Adicta al alcohol, a la angustia, a la valoración de los otros. En una carta-diario escrita a su hija recién nacida mientras su madre agoniza en el hospital, Eva intenta explicar de qué familia viene para poder imaginar hacia qué familia se dirige. A caballo entre el pasado, el presente y el futuro, entre Nueva York, Madrid y Alicante, reconstruye la historia nunca contada de la familia Agulló Benayas: los secretos a voces, las herencias, materiales o no, que los padres legan a sus hijos, y cómo para algunos lleva toda una vida aprender a vivirla. Para acabar concluyendo que la vida es, en sí misma, un milagro. Un milagro en equilibrio.
Una historia que conmoverá a los hijos y pondrá a prueba a los padres.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Promesas. Lavyrle Spencer


Emily Walcott es una jovencita voluntariosa y temperamental, así como una hija obediente y dispuesta a acatar el futuro que sus padres han decidido para ella. Su vida en Sheridan transcurre plácidamente entre la herrería de su padre y los libros de veterinaria, carrera a la que dedica toda su pasión. Charles, amigo de la infancia y futuro esposo, no parece despertar en ella más que un sentimiento de afecto fraternal. Tom Jeffcoat, un joven emprendedor y apuesto, llega a la población con el fin de instalar una herrería, convirtiéndose así en competidor del señor Walcott. Su sola presencia provoca en Emily verdadero fastidio. Ambos librarán una feroz batalla en la que el rechazo acabará dando lugar a una pasión desenfrenada que les arrojará a un abismo insondable. Tan insondable como sus propios sentimientos.
Siempre que entro a mirar libros soy un peligro público; desde luego, lo que es mi bolsillo (o mi Visa, para el caso es lo mismo) se pone a temblar. De buenas ganas me llevaría la mitad de la tienda. No puedo. Sniff, sniff... Elegir es duro, difícil, a veces casi imposible (lo comprobé este sábado), y a veces, como por casualidad, descubres un autor nuevo.
Este año podría muy bien definirlo como el año (literariamente, claro) más romántico de toda mi vida. Y ha habido años románticos, no os vayáis a pensar. Pero éste 2009 se lleva la palma.
¿Por qué? Pues porque he descubierto, por lo menos a diez o doce escritoras magníficas... Lo siento, no hay hombres en esta lista... Tampoco es de extrañar, muy pocos, con o, son los que se atreven hoy día a escribir algo con visos de romanticismo. El único que yo conozco es Nicholas Sparks, y es extranjero, americano, creo... Eso lo dice todo. A ver, españolitos, si os ponéis las pilas y escribís algo que no sea sólo terror y suspense...
A lo que iba, elegir es duro, sobre todo en un año así, donde todas las novelas que veo (o al menos el 95 %) me dicen "llévame, llévame, llévame a casa...". Y de pronto un día pillé ésta que os comento hoy.
A primera vista no parece nada del otro mundo (mal trabajo por parte de la editorial de no poner una sinopsis más atrayente); pero yo, que siempre voy más allá, lo compré de todos modos; si no lees, no puedes criticar ninguna obra. Afortunadamente la escritora me atrapó desde la primera página, y no sólo eso, sino que me fue envolviendo en una dulce tela de araña de la que no pude salir hasta la última página. No tiene nada de especial, salvo el poder de emocionar al lector; y no es cualquier cosa eso hoy día. A diario nos tropezamos con gente que intenta desesperadamente emocionarnos, manipular nuestros sentimientos, hacernos cómplices de sus historias (tragedias); después de toda esa avalancha de pequeñas y no tan pequeñas manipulaciones a la que nos vemos sometidos día tras día, creemos que lo hemos visto todo, que ya nada nos puede sorprender, ni conmover, ni arrancarnos una lagrimita.
Bien, ya os aseguro que esta mujer norteamericana arranca unas cuantas lagrimitas, transmite pasión en cada línea y en cada palabra que pone sobre el papel; sus personajes son muy reales y los describe maravillosamente (cosa que yo nunca he sabido hacer del todo bien); te parece que si levantas los ojos de la lectura podrías tropezarte con la mirada de Emily y de Tom... Es algo mágico.
Lo malo (o lo bueno) de descubrir un autor nuevo, sobre todo si te ha enganchado... es que luego tienes que hacerte con toda su bibliografía... y ¡ay de ti si es un autor prolífico (yo tengo más de 50 novelas de Danielle Steel...)! No diré que todas sean buenas... pero es difícil que si te ha gustado su estilo y su manera de expresarse, puedas quedar decepcionada.
Lo dicho, es una gran autora; para las que os guste la romántica la recomiendo. En estos tiempos de crisis, cualquier forma de evasión de la realidad es bienvenida.
PROMESAS
LAVYRLE SPENCER. 1988
EDICIONES B/ZETA
478 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9872-093-8

jueves, 10 de diciembre de 2009

¡Por fin!


Por fin ya sabemos la fecha de salida de la nueva novela de Nieves Hidalgo: "Hijos de otro barro". Sale el día 3 de febrero de 2010. Y yo ya cuento los días. ¡Qué ganas tenía de leer otra de las maravillosas historias de esta estupenda escritora. Por si aún no la conocéis (eso es imposible), os dejo la imagen de la portada. Si ese no es un buen gancho...

domingo, 6 de diciembre de 2009

Mi entrevista en el blog de Nieves Hidalgo

La querida Nieves Hidalgo, una de nuestras mejores escritoras de novela romántica, me ha hecho una entrevista para su blog. Para todos los que queráis echarle un vistazo, os dejo el enlace de su blog:
y de paso la cuelgo aquí también. Disfrutadla!! Un beso a todos mis seguidores.
Julia Siles Ortega es uno de esos regalos que una descubre por casualidad paseándose por la red. Cuando leí un capítulo de su novela quedé tan sorprendida que no reaccioné hasta minutos después. Simplemente, no me creía lo que estaba leyendo.
Por eso quiero que la conozcáis un poco más a fondo, porque merece la pena.
Desde aquí, quiero agradecer a Julia Siles Ortega la deferencia que ha tenido conmigo contestando a una pequeña encuesta.
Os dejo aquí su blog, una caja de sorpresas.

http://juyjo.blogspot.com/

Julia, sabemos que vives en Barcelona, te gusta leer, estudias Historia y eres una fiel admiradora de todo lo que se refiere a Inglaterra, Irlanda y Escocia. ¿Qué más nos puedes contar de ti?

Más que leer, diría que soy una devora libros, y por eso un buen día le cambié el nombre a mi blog; soy muy amante de los cambios, siempre que puedo hacerlos. Una compañera de la facultad me dijo el otro día que cuando se aburre, cambia de país… Eso es ser pija, y lo demás, tonterías. Claro que la muchacha es de Praga… y claro… los europeos son diferentes. Aquí vivimos a otro ritmo… Nos miramos en su espejo… pero no acabamos de vernos. En fin, de mí, ¿qué te puedo contar… aparte que yo, cuando me aburro, lo más emocionante que hago, si el bolsillo me lo permite, es ir al cine? Me gusta muchísimo hacer puzzles; de hecho, pienso que los rompecabezas y las novelas tienen un objetivo común: encajar todas las piezas. Siempre he querido ir a montar a caballo, pero nunca tengo ni tiempo, ni dinero, ni nadie que me acompañe. Y ésta es una de esas cosas que no quiero hacer sola (debe de ser la única). Uno de los mejores momentos de mi vida fue este verano: el concierto de Madonna; disfruté como una enana. Me encanta viajar… pero como he dicho más arriba, el bolsillo manda… y yo, como tantísimos españolitos, estoy en crisis. Y una muy aguda, por cierto. Soy una feminista acérrima, y sé que en la historia ha habido mujeres extraordinarias que los historiadores (hombres, ¡cómo no!) han pasado por alto o no han querido investigar muy a fondo… por lo que pudieran descubrir y las carencias que pudieran quedar “al descubierto”. Ni fumo, ni bebo (al menos no soy del “club botellón”), ni voy con hombres… ¡Uy, qué mal ha sonado eso! Borra, borra… Y de asuntos de drogas sólo diré 6 palabras: SE PUEDE VIVIR SIN HABERLAS PROBADO.

¿Por qué escribes? ¿Qué te mueve a hacerlo?

A menudo me lo pregunto, créeme, y muchas veces no sabría explicármelo. Supongo que porque es lo que sé hacer mejor (¡imagina lo mal que hago todo lo demás! Risas). No diré que sea por necesidad, porque mi auténtica “necesidad” es leer. Pero un día se me ocurrió una historia y me puse a escribirla; desde entonces no he parado de darle vueltas a muchas otras historias; algunas se han estancado, otras han salido adelante. Me he tirado hasta siete años sin escribir una línea; todo un riesgo porque no sabía si cuando volviera a ponerme delante de la pantalla, tendría las mismas ganas, el mismo entusiasmo, o la misma capacidad. Reconozco que me gusta comunicarme y que disfruto escribiendo; del mismo modo, no puedo dejar de reconocer que disfruto mucho más leyendo lo que escriben otros. Probablemente, y debido a esto, nunca seré una autora prolífica. ¡Lo siento!


Se te nota encantada con la ciudad de Londres que, sin duda, es tu preferida. Y se nota que la conoces a fondo ¿Qué ha supuesto Londres en tu vida? ¿Es tu ciudad? ¿El lugar en el que querrías perderte?

Pues no creas que la conozco tan a fondo, ¡¡qué más quisiera!! Pero sí es innegable que dejó una huella profunda e indeleble en mi corazón. Llegué enamorada y me marché más enamorada si acaso es posible. Supongo que algún día volveré, y espero que entonces sea para quedarme. No puedo decir que sea la ciudad mejor del mundo, porque todavía me queda mucho mundo que descubrir… Y las comparaciones son odiosas. Pero sin duda es el lugar en que quisiera vivir… jubilarme… y morir.


¿Cómo conceptúas tus relatos, románticos, un poco eróticos o sentimentales?

Hay gente que “tilda” mis historias de eróticas… ¡Se nota que han leído muy poco, y a muy pocos autores buenos en el género! Yo, que he leído tanto, sé que mis historias pueden ser románticas —el amor está siempre presente de un modo u otro—, pero nunca llegan a un punto de erotismo que llame la atención de los entendidos en el género. Y los hay, pero hay que descubrirlos. Dicen que el pecado más grande de España es la envidia. Mentira. El pecado más grande de este país es la pereza. Si uno lee, mucho y bien, difícilmente puede “tildar” de erótico nada de lo que escribo, ¡vaya, que ni de lejos estaría a la altura!


En tu blog tienes relatos muy buenos, muy intensos. ¿Lealtades enfrentadas es lo que tú llamarías tu obra cumbre hasta ahora?

Si te refieres a fragmentos de mis dos novelas anteriores, no sé si describirlos de ese modo; puedo asegurarte que he recibido críticas muy duras de ambas novelas por parte de gente “más entendida”, y para mí ya forman parte del pasado. Parte del proceso de aprendizaje. Experimentar y equivocarse; caer y levantarse. Relato, tal y como uno lo entiende, sólo tengo uno escrito que me encargaron y que hice en apenas dos días… Porque cuando me pongo, me pongo… Intensos, sí lo son, pero porque yo soy muy apasionada y lo transmito, quiera o no. Y sí, sinceramente creo que Lealtades Enfrentadas es lo mejor que he hecho hasta el día de hoy… Pero eso te lo dirá cualquier escritor: lo último es siempre lo mejor. Y es lógico, ley de vida. Mejorar, avanzar… Ya lo dijo el gran Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”.

¿Qué esperanzas tienes en Lealtades enfrentadas? ¿Crees que el argumento puede impactar en el lector?

Esperanzas, muchas, porque soy una optimista incorregible a pesar de mis muchos años. Y todavía creo en un futuro mejor; en eso que se llama meritocracia; en que se valore el talento y el esfuerzo, la constancia y la perseverancia, y sobre todo: la valentía de ser fiel a uno mismo. El argumento no impactará porque a estas alturas de la historia de la humanidad está ya todo escrito. No soy tan ingenua de pensar: “Oh, qué original soy”. Sí pienso que es importante el sentido de la oportunidad; hay ciertos temas que hoy por hoy son populares o están en el ojo del huracán, como el terrorismo islámico, el precio de la fama, el poder de los medios de comunicación, el papel de la mujer en la sociedad, o los matrimonios entre personas del mismo sexo… y juego con todos ellos en esta historia. Me aprovecho de la situación si tú quieres, pero no hago nada que no hayan hecho otros antes. Y para aquellos que piensen, cuando la lean, que es copia o refrito de alguna serie actual, esta historia empecé a escribirla en el otoño de 2007, luego la dejé en stand by más o menos un año, y volví a ella en noviembre de 2008. Un 50 % de ella es real y el otro 50% es inventado… Corresponde al lector descubrir qué es qué.

Sin duda eres una escritora que consigue seducir. Más de una vez me he parado (yo y alguna otra persona que me lo ha confesado), he vuelto atrás, he analizado el texto porque me parecía increíble haber leído algo tan asombroso. ¿Piensas mucho las frases, las estudias? O, por el contrario ¿te salen sin pensar?

Uy, pues será ésta la única manera en que seduzco a alguien, porque la seducción tradicional se me da fatal. (Risas). A mí, sinceramente no me parece nada asombrosa mi narrativa. Te puedo prometer y jurar que he leído cosas muchísimo, pero muchísimo mejores. A ver, sí estudio las frases, procuro que sean correctas, que transmitan, ni más ni menos, lo que quiero decir o expresar; pero soy muy intuitiva, no cambio mucho las palabras, a no ser que vea un error muy grande o algo que no se ajusta para nada a la historia. Suelo fiarme de mi primera impresión. Algunas me salen “del alma”, pero generalmente las he madurado, bastante, sobre todo en la cama, a altas horas de la madrugada. Es la musa, que sufre de insomnio… y me hace sufrir a mí.


Cuéntanos algo de Las Máscaras del amor, una de las obras que podemos ver en tu blog.

En algún momento de este año le cambié el título; inicialmente se llamaba Carnaval, y la publiqué con ese nombre. Si no la has encontrado fue por dos motivos esenciales: 1: la publiqué bajo un sello editorial de muy dudosa reputación, y 2: la publiqué en febrero de 2007, y como se hizo una tirada muy, muy, muy limitada, era más cara de encontrar que el mismísimo Bin Laden. Pero si alguien, a pesar de todo, está interesado en tenerla, puede ponerse en contacto conmigo; al final de la entrevista tenéis mi dirección de correo electrónico. De momento, y en tanto no cobre una cifra de más de diez ceros, estoy disponible siempre para mis lectores. En cuanto a la novela en sí misma, es la primera, la primogénita, la niña bonita, la mimada, la receptora de todas mis desvelos y atenciones… Pero sigue siendo una novela “de juventud”, y por lo mismo, muy tontorrona y con muchos fallos… o así la veo ahora. Un triángulo amoroso chica-chico-chica, un antihéroe con un sórdido pasado a sus espaldas, líos entre hermanos, algún que otro crimen… Lo de siempre, vaya.

Por lo que leemos de ti, no te importa implicarte —aunque sea de pasada— con los temas políticos. ¿Lo haces porque es actualidad? ¿Por qué realmente te preocupan estos temas?

En parte sí, y en parte no. Te explico: soy hija de la generación franquista, de esa que no podía hablar, ni reunirse, ni asociarse, etc, etc., so pena de que los metieran en la cárcel… o algo peor. Ahora que podemos (en teoría) hablar y manifestarnos libremente (¿?), me gusta decir lo que pienso, siempre que no moleste a los que me rodean… Cosa difícil porque nunca llueve a gusto de todos. Me gustaría más implicarme en política, tanto en mis escritos como de una manera más personal, pero reconozco que no soy muy entendida en el tema. Y no me gusta meter la pata. Por otro lado, cualquier novela que se precie ha de estar envuelta en un contexto histórico-político-social. No soy ajena a esta realidad; quizá por eso he tardado tanto en escribir mi último libro. No quería hacer “cualquier cosa”, quería hacer algo bueno, que conmoviera al lector. Espero haberlo conseguido.

Creo haber escuchado que a veces se te ocurre una escena (o la estás pensando) y la intercalas en la novela. ¿Estoy equivocada?

Oh, no, no te equivocas; esta última novela es lo más parecido a una película; he ido escribiendo escenas sueltas, diálogos al tun tun, y luego lo he montado todo, lo he hilvanado y le he dado la debida consistencia. Ya sabes: cortar aquí y pegar allá. No es que no haya pensado en todo momento en dejar todos los cabos atados… o casi todos; simplemente he ido haciendo conforme las ideas —y los recuerdos— me venían a la cabeza. Y no siempre es un buen método… algún disgustillo de última hora me ha dado.


Y por último, Julia, ¿qué consejo darías a todas las personas a las que nos encanta escribir?

Ah, ahí sí que no me pillas, lo siento. Soy muy reacia a dar consejos, pero como me lo pides tú… Veamos… Mmm… Así, a bote pronto, se me ocurre uno: leer. ¡Qué viejo, eh! Y otro más: no desfallecer, no tirar NUNCA la toalla. La carrera del escritor es una carrera de fondo. Yo llevo casi 14 años y todavía estoy en la parrilla de salida esperando la señal… Hay que disfrutar mucho lo que haces; es el viaje lo que importa, no el destino. Si uno se obsesiona con el destino (publicar y ganar mucho $$$$$) no llegará a ninguna parte. Te lo dice una ex obsesionada. (¡Y dije que no iba a decir nada... Ooops!)


Te agradezco el tiempo que nos has dedicado. Esta entrevista es un pequeño homenaje a una mujer que ha conseguido fascinarme con sus escritos. Mil gracias por todo.

A ti, preciosa. Es divertido esto de las entrevistas “virtuales”; si me hubieran dicho en 1996, cuando empecé con un bolígrafo y una hoja en blanco, que iba a hacer una entrevista para un blog (ni siquiera sabía qué demonios era eso) me hubiese partido de la risa, en serio. Claro que si además me hubieran dicho ese año que iba a escribir Lealtades Enfrentadas… ahí sí me hubiera “descojonado”.

jsilesortega@yahoo.es

martes, 1 de diciembre de 2009

De todo lo visible y lo invisible. Lucía Etxebarria



La fama es una diosa caprichosa: esquiva a quienes la persiguen y se entrega a quienes menos la desean. Algo parecido le pasa a Ruth —directora de cine convertida en «famosa» mediática a su pesar—, que se enamora de Juan —aspirante a escritor en busca del reconocimiento social que cree merecer—, mientras desdeña a una pléyade de admiradores que la siguen con los ojos cerrados. A través de la relación entre estos dos personajes tan aparentemente opuestos, Lucía Etxebarria ha escrito una novela sagaz y divertidísima, unas veces conmovedora, cruel otras, que indaga en temas tan candentes como la búsqueda de la individualidad en una sociedad que tiende a la homogeneidad y al encasillamiento, las trampas y mentiras de los medios, la obsesión que mucha gente tiene por la fama como medio de superar las cargas del pasado, y las conexiones entre creación y destrucción.

Os presento hoy una de esas novelas que, como de costumbre, leí con retraso respecto a su fecha de publicación, pero que resultó, como casi todos los libros que leo -en uno u otro sentido- una revelación.

No negaré que fue fuente de inspiración -una de tantísimas- para mi recién acabada novela; y digo una de tantísimas porque si tuviera que citar los libros, las películas y las canciones que han inspirado esta última novela debería escribir otro libro.

Leí esta novela de Lucía en 2006, antes de Navidad, y dos de las cosas que más me chocaron -y que cualquiera atribuiría a la coincidencia- fue ver mi apellido y mi fecha de nacimiento en el libro. Repito, coincidencia... tal vez... O tal vez no. En cualquier caso, la novela es interesante; hay mucha gente que tiene por costumbre -no sé si buena o mala- criticar a los que triunfan, e inventarse mil y una historias para desacreditarlos. De esta mujer, lo que más se ha repetido en los últimos años, como una acusación reincidente, es su... digámoslo... amor por el plagio.

Yo no participo mucho de comentarios malévolos... si lo hace o no, ni lo sé,ni me importa; y tal y como es este país, quizá es lo mejor que puede hacer. Porque en España, cuanto más tramposo eres, más te quieren y más palmaditas en la espalda recibes... ¿Por qué? No lo sé. Lo que no puedo dejar de reconocer -como lectora- es que las historias de esta mujer son adictivas... una empieza a leer y no puede soltar el libro (al menos, a mí me ha pasado). Como generalmente, eso es lo primero que se le pide a un autor... Porque todo lo demás está de más si el lector no pasa de la página 10, me ha parecido que ya venía siendo hora de recomendarlo a los que, por cualquier motivo, no lo han leído aún.

Una de las cosas curiosas que tiene esta novela es... su proceso de creación; no, no lo conozco al dedillo, pero más adelante descubrí que este libro -o parte de él- se escribió en Aberdeen, Escocia, porque la autora fue invitada como escritora residente para escribir allí su historia "tranquilamente". ¿Cómo demonios consigue el autor una de estas "invitaciones"? Prometo investigarlo a fondo un día de estos, porque considero el tema interesante, y bastante "novedoso" en España... Ya sabéis que siempre llegamos tarde a todo...

Esto que os acabo de contar responde a aquella vieja "idea" de que el escritor debe aislarse del mundo conocido y cotidiano durante un período que puede oscilar de 3 a 18 meses, para poder trabajar a gusto, sin presiones sociales, ni familiares, ni laborales... y dejarse llevar por las Musas a dónde éstas quieran conducirle... Repito que el tema me interesa bastante, y si alguno de vosotros ha tenido la suerte de poder recibir una de esas "generosas" invitaciones o conoce a alguien que le haya contado su experiencia, es muy bienvenido a relatarla en este blog.

El proceso de creación es algo tan personal e intransferible como nuestro ADN, y cada autor vive el suyo a su manera y con sus particulares resultados. Pero todos coincidiréis conmigo en que trabajar a gusto motiva, y trabajar motivado asegura buenos resultados a corto, medio y largo plazo.

De la novela no os contaré nada más allá del resumen, porque opino que cada cual debe formarse su propia opinión, y que en el caso de Lucía las opiniones son tan contrapuestas que difícilmente se encuentran 2 iguales. A Lucía se la ama o se la odia... pero muy, muy pocos pueden permanecer indiferentes ante ella, como persona y como escritora. Vaya, que no acepta medias tintas, y sus personajes -a veces demasiado pintorescos- tampoco. Decir, eso sí, que con esta novela ganó su segundo premio importante, y aquí también se abre la veda para opinar sobre los concursos y sus presuntas trampas, y qué hace que buenas novelas pasen desapercibidas y novelas mediocres ganen. ¿Sirve realmente de algo firmarlas con pseudónimo, sirve realmente participar? ¿Siempre ganan los mismos? ¿Los jurados leen las novelas de cabo a rabo o en diagonal?

En fin, como siempre, se admiten todos los comentarios...