Todas mis novelas en KU

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Elige la que quieras y enamórate

viernes, 21 de mayo de 2010

Luna de Tor. Mariam Agudo




Cuando Áurea regresa a la pequeña aldea de Tor, tras la muerte de sus abuelos, no planea que su estancia se prolongue demasiado, apenas lo suficiente para que las heridas empiecen a cicatrizar. No cuenta con que los recuerdos, largamente dormidos, despierten y la insten a no marcharse jamás. La tierra la llama, la magia del entorno y el esplendor del paisaje la aturden, pero sobre todo lo hace la cercanía de Isaac, un hombre de la región cuyos ojos color índigo y fascinante sonrisa esconden secretos que nadie, ni siquiera Áurea, puede llegar a imaginar.



Años atrás la tragedia se cernió sobre Tor. Un terrible incendio acabó con la vida de la familia de Isaac. El destino le concedió una segunda oportunidad y le salvó la vida, cobrándole, a cambio, un precio muy alto. Desde entonces, cada anochecer, cuando la luna fulgura en el terciopelo del cielo de Tor, hechizo y misterio se unen.



Ahora la soledad es su única compañera y confidente, la oscuridad su cárcel. Pero la llegada de Áurea puede cambiar su destino para siempre y, con su amor, encontrar la única salvación que le queda.

Vaya por delante que no creo en vampiros, ni hombres-lobo, ni fantasmas, ni espíritus errantes, ni fenómenos paranormales. Ni en hadas ni en elfos ni en orcos, ni en ninguna otra criatura de las que pueblan el universo fantástico. Dicho esto resulta difícil imaginar que una novela como Luna de Tor me haya entusiasmado como lo ha hecho. Pero he de reconocerlo: me-ha-en-tu-si-as-ma-do. Quizá su mayor mérito sea conectar con el lector a través de todo un conjunto de hechos y cosas que parecen tremendamente creíbles, a pesar de que creemos tener la certeza de que no existen ni han existido jamás.



Otro de sus méritos, y no el menor por cierto, es esa espléndida, soberbia historia de AMOR entre Áurea e Isaac. Y fijaos que lo he escrito con mayúsculas, y esto es porque un amor como el que describe Mariam no se puede escribir (ni describir) de otro modo.



No quiero desvelaros nada por si (por error) aún no la habéis leído; así que me limitaré a aseguraros que la historia atrapa desde la primera página y no tiene desperdicio, cada personaje es una joya y cada escena, una invitación a la siguiente. Los parajes son espléndidos y la acción se siente más trepidante porque está enmarcada en nuestro siglo y no en alguno anterior. Eso también contribuye, en mi opinión, a darle más credibilidad a la historia.



Mariam ha construido a través de 532 páginas y 30 capítulos llenos de pasión y misterio un imaginario propio e inigualable, fascinante y seductor, tanto como sus 3 protagonistas. ¡Ay, sí, que no os lo había dicho! Cuando de AMOR se trata, el 3 es un número par.



No os perdáis tampoco a vieja vecina doña Cora y a la abuela de Áurea… secundarias de lujo que le ponen la sal y la pimienta a este inmejorable guiso… Mmm, para chuparse los dedos.

jueves, 20 de mayo de 2010

Entrevista a Ángeles Ibirika, autora de Entre Sueños






Hace ya un mes que salió a la venta Entre sueños; probablemente muchos y muchas de los que andáis por aquí ya la tenéis y habéis disfrutado leyéndola tanto como yo, si no más. Por ello he querido deleitaros hoy con una extensa entrevista a su autora, la escritora bilbaína Ángeles Ibirika. Dice que no está acostumbrada a las entrevistas, que lo suyo es escribir… pero yo tuve el placer hace unos días de escuchar la entrevista que le hizo Félix Linares en un programa de radio de ETB y no lo hizo bien, no: lo hizo sensacional. Igualmente, como lo suyo es escribir y lo nuestro leer, ahí le he lanzado 15 preguntas, profesionales y personales, para que conozcamos a la mujer que se esconde detrás de la autora de éxito. Y esto es lo que me ha contestado.



Julia: Háblanos de la experiencia de ver tu libro en el stand de novedades, ¿cómo se vive ese día en que, por fin, podemos ver a la criatura brillando con luz propia junto a los grandes consagrados a los que tanto hemos admirado de lejos?



Ángeles: Se vive con nervios. Sabes que tu novela está en las librerías, pero no te lo crees hasta que la ves. Bueno. En realidad no terminas de creerlo ni aún después de verla al lado de esas obras que has devorado. Es una experiencia apasionante.



Julia: Tu libro ha salido al mercado en el mejor momento del año: abril. Que equivale a Sant Jordi, que equivale a la posibilidad cierta, no sólo de vender montones de ejemplares, sino además estar ahí para tus lectores: firmándoselos, dedicándoselos y comentándolos con ellos. ¿Qué balance sacas de la experiencia?



Ángeles: Firmé ejemplares, en la Feria del libro de Bilbao, tan solo dos semanas después de haber publicado. No esperaba que fuera nadie, pero me equivoqué. Fue un día precioso, y el contacto con quienes compraban la novela o llegaban con ella a medio leer o ya terminada, fue increíble. Es bonito poder dar las gracias personalmente a tus lectores.



Julia: Sé que tus hijos ya son mayores, pero no siempre ha sido así. Escribes desde hace años, ¿cómo se compatibiliza el trabajo de madre a jornada completa con el de escritora, cómo organizas tu tiempo, qué prioridades estableces en tu vida cotidiana?



Ángeles: No es fácil. No es eso de "tengo una hora libre, voy a escribir". A veces necesito esa hora, incluso más, para adentrarme en la historia. Después escribo. Eso quiere decir que si no tengo por delante más de dos horas libres no me molesto en hacerlo, porque sé que al final no estaré satisfecha con el resultado y lo tiraré. Robo tiempo de dónde puedo. Madrugo mucho, sobre todo fines de semana y vacaciones, y escribo mientras todos duermen. Escribo también por las tardes, aprovechando que mis hijos estudian y mi marido no ha llegado aún del trabajo. Me encanta cuando todos están ocupados y se olvidan de mí durante horas, pero eso ocurre pocas veces.



¿Mis prioridades? Ellos. Siempre ellos



Julia: ¿Cómo te iniciaste en la literatura? ¿Quién te empujó a contar historias… y quién a publicarlas? ¿Te consideras autodidacta o tu formación académica te ha conducido hasta aquí?



Ángeles: Siempre he tenido historias en mi cabeza, pero nunca pensé que terminaría contándolas. Comencé a escribirlas para compartirlas con amigas. Algunas nunca habían leído una novela y aún así se engancharon a las mías. Descubrí que no lo hacía del todo mal.



A tratar de publicar me incitaron todos quienes me leían. El empujón definitivo llegó de una total desconocida en aquel momento: Irdala. Leyó mi novela, yo esperaba sus críticas para aprender de ellas, y lo que me llegó fue su admiración absoluta. Ella me confirió la confianza que me faltaba.



Me considero autodidacta. Escribo con el corazón, y eso no hay quien te lo enseñe. Además, me esfuerzo continuamente en superarme, en que lo que escriba hoy sea mejor de lo que escribí ayer, y eso lo consigo leyendo, escribiendo, trabajando.



Julia: Muchos escritores y la mayoría de actores y actrices confiesan sin tapujos disfrutar como enanos en el papel de "malos de la historia". ¿Cuándo tú creas a "tus malvados" también disfrutas como una enana o prefieres a los buenos buenísimos que tienen el Cielo asegurado?



Ángeles: Comencemos diciendo que no me gustan ni los malos malísimos ni los buenos buenísimos. Disfruto del sufrimiento de mis personajes, y ese sufrimiento se lo da la propia vida, no la maldad de nadie. ¿Y por qué disfruto con ese sufrimiento? Pues porque un hombre enamorado es algo hermoso; un hombre enamorado que se tortura porque no puede tener a la mujer amada puede ser sublime. Siempre hablando de ficción, por supuesto.



Julia: ¿Qué papel juega la música en tus historias? ¿Todas las novelas tienen una BSO propia? De ser así, ¿cuál ha sido la de Entre sueños?



Ángeles: Juega un papel importante. Me inspiro con música, aunque después necesito silencio para escribir. La banda sonora de Entre Sueños es Leyendas de pasión. Pero también tiene canción. Es la que he puesto en el vídeo. Me muero por conocerte, de Alex Ubago. Todo eso que dice la canción lo piensa Mikel cuando mira a Beatriz.



Julia: Una de las cosas que más me sorprendió y gustó de tu novela es la introducción de la familia Ionescu en la trama. ¿Has conocido a alguna familiar similar en la que te hayas "inspirado" para crear a esos personajes tan entrañables para el lector?



Ángeles: Desafortunadamente, no. No he conocido a nadie como ellos. Ninguno de mis personajes está inspirado en alguien real. Los Ionuescu surgieron solos. Iban a ser simples trabajadores de la explotación, pero desde el principio fueron mostrándome que eran mucho más. Les cogí un gran cariño.



Julia: Sinceramente, de mujer a mujer, dime: ¿existen hombres como Jon en la vida real… o quedan restringidos al universo novelesco?



Ángeles: Estoy convencida de que existen. Yo conozco algunos. El problema es que en la vida real hacemos un problema de casi todo. Una mala respuesta en un protagonista le confiere carácter porque ves cómo le afecta interiormente, ves su sufrimiento. Una mala respuesta de tu pareja le convierte en insoportable porque no ves su fondo, tan solo ves su mala leche.



Julia: Una de las cosas que más me llamó la atención en la entrevista que te hizo Félix, y que me devolvió —en parte— la fe en el ser humano fue cuando afirmaste que tu novela se publicó tal cual la escribiste, y que la editorial no te obligó a cambiar escenas o capítulos, ni te hizo reescribir párrafos enteros ni te obligó a eliminar nada, como hacen otras, e incluso dieron el visto bueno al anexo de las recetas culinarias… Así se puede afirmar que tu experiencia con Zeta ha sido positiva y digna de repetirse, ¿cierto?



Ángeles: Totalmente positiva y dignísima de repetirse. Creo que me he encontrado con el editor perfecto. Espero que ellos piensen que conmigo han encontrado al escritor perfecto ¡jeje!



Julia: ¿Crees en el oportunismo bien entendido? O lo que es lo mismo: estar en el lugar adecuado en el momento adecuado y con la novela adecuada bajo el brazo.



Ángeles: Totalmente. Creo que la base es tener una buena novela. Pero también hay que llegar al lugar oportuno y en el momento justo. Por eso no hay que desanimarse ante las primeras negativas. Eso no significa que tu obra no sea buena y no tenga posibilidades.



Julia: ¿Por qué romántica, porque es más "fácil", porque se vende más, porque crees en el amor eterno y los finales felices… o simplemente porque te apetece?



Ángeles: Siempre escribo lo que me sale del corazón, sin dejarme influenciar por nada ni por nadie. Escribo sobre el amor porque soy romántica por naturaleza, porque soy adicta a ese revoloteo de mariposas que te invade el estómago cuando lees o escribes una historia de amor, porque no existe nada en esta vida que no contenga una pequeña o gran historia de amor.



Julia: ¿Y por qué el Valle de Roncal? ¿Crees que un determinado entorno geográfico puede influir decisivamente en cómo contar una historia y en su desenlace?



Ángeles: Lo primero siempre es la historia, pero buscar un lugar donde ubicarla debe ser mucho más que imaginar un sitio por el que mover a tus personajes. Hay novelas que necesitan un lugar simple que no destaque en la narración, y hay novelas que precisan de un paraje que se convierta en un personaje más. Cuando imaginé Entre sueños tuve claro que la ubicación sería un personaje importante.



Julia: ¿Y qué es lo nuevo de Ángeles Ibirika? ¿Qué se avecina a la vuelta de la esquina?



Ángeles: Esta semana termino de escribir Antes y después de odiarte. Me queda por delante la corrección. Es una maravillosa historia de amor cargada de emociones y sentimientos. Una historia amarga y dulce que conseguirá mucho más que llenar de revoloteos de maripositas el estómago de quien la lea.



Julia: Dijo alguien una vez que el éxito se mide por lo que eres capaz de sacrificar por él. ¿Te ha supuesto a ti algún sacrificio personal esta nueva y bienvenida avalancha de críticas híper-mega positivas que confirman la buenísima acogida de Entre sueños entre el público?



Ángeles: Como a todo escritor, el hecho de escribir me ha supuesto sacrificios. No veo la televisión, he renunciado a mis siestas de invierno al calor del sol tras los cristales del salón, a mis largas tardes de verano a la sombra de los árboles, a holgazanear en la cama por las mañanas… He renunciado a muchos pequeños placeres. Las cosas no se consiguen sin esfuerzo. Pero no me quejo. Estoy haciendo lo que me gusta y además puedo verlo publicado.



Julia: Y por último, la pregunta odiada por todos los escritores: ¿Qué le dirías a la gente que tiene la "loca" y "estrafalaria" idea de querer escribir… digamos… profesionalmente?



Ángeles: No soy nadie para dar consejos. Puedo decir lo que me digo a mí misma cada día. Lee mucho, escribe mucho, aprende siempre de todos porque todos tienen algo que enseñarte. Nunca te conformes con lo que haces, porque siempre podrás hacerlo mejor. Aprende, aprende, aprende… Sueña, sueña, sueña.



Y prepárate, porque el día menos pensado descubrirás que también tus sueños se cumplen.