martes, 21 de septiembre de 2010

Ne Obliviscaris. Fernando Alcalá.


Hola a todos, hoy vengo a traeros una novedad de Octubre para el público juvenil, ése que, según las malas lenguas (mal) dicen, no lee (casi) nunca. Pues, ¡hala! Ahora les vamos a dar a los jóvenes ---y no tan jóvenes--- un buen motivo para tirarse en el sofá o en el sillón y jartarse de leer. Sobre todo con este tiempecito de lluvia un día sí y otro también. Que nos llega el otoño, el frío en las calles, el calor del hogar, el chocolatito caliente... y una buena novela. ¿Y qué novela? Ne Obliviscaris. Sí, lo confieso, yo tampoco acabo de saber muy bien a qué se debe este título tan latino... supongo que tendremos que sumergirnos en las vidas de estos jóvenes para averiguarlo.




Para que veáis más o menos de qué va la cosa, os paso la sinopsis (el resto de la novela, mejor si la compráis)... Y os hablo un poquito del autor, y de la editorial. La portada llama mucho la atención; siempre pienso que la portada es el escaparate de una historia, y ésta tiene uno inmejorable. Hace años que no leo nada juvenil (salvando a los vampiros Edward y Bella) y ya me pica el gusanillo de ver qué tal va a ser... ¿Os la vais a perder?


¿Hasta dónde llega la fuerza de un rumor? En Bran, una lejana isla del mar del Norte, un grupo de chicos descubre una realidad aterradora: lo que se dice por los pasillos de su instituto cambia la realidad. Pero solo hasta la llegada de la noche, pues la luna se encarga de borrar los recuerdos.
Ash, Rudy, Maya y una enigmática pareja de estudiantes tendrán que unir sus fuerzas para evitar que la tormenta del Olvido arrase con todo lo que conocen.
Uno de ellos guarda un secreto que puede ser, a la vez, su salvación y su condena.
¿O será solo un rumor?


Fernando Alcalá Suárez nació en Cáceres en 1980. Durante el día es profesor de Educación Secundaria, pero en las noches ocurre una transformación, como en Ne obliviscaris, y se abandona a la fiebre de la escritura.
Su primera novela llegó gracias a una experiencia frenética (y frustrada) con el NaNoWriMo (National Novel Writing Month) que le llevó a escribir decenas y decenas de páginas en pocas semanas, hasta dar forma a un libro que sería premiado con una beca a la creación literaria por la Junta de Extremadura.
Su actividad en Internet también es intensa. Mantiene un blog en el que reflexiona sobre la literatura, la vida y la sociedad con una gran dosis de ironía, y en el que no es raro toparse con frases como: «También escribo porque una vez jugué a Final Fantasy VI».



El germen de Edelvives hay que buscarlo hacia 1889 en una editorial fundada por los Hermanos Maristas y llamada FTD que cambió su nombre por el de Editorial Luis Vives en la década de los 30 del siglo pasado. Así que no hace falta hablar de la historia de una editorial que lleva dando servicio desde hace más de 120 años.