lunes, 23 de noviembre de 2009

A fuego lento. Anna Casanovas


Guillermo está cansado de aviones, de hoteles, de cambios horarios… Se está planteando darle un giro radical a su vida y dedicarle más tiempo a su familia, sus amigos… y quizá al amor. Sin embargo, de momento tiene que seguir adelante con su trabajo e instalarse en Nueva York durante un tiempo.

Emma ha sacrificado muchos de sus sueños por convertirse en una buena doctora, pero ahora siente que ha llegado el momento de retomarlos; así que decide dejar el hospital en el que trabaja y matricularse en la escuela de cocina más prestigiosa de Nueva York.

Juntos vivirán una dulce historia de amor, pero los secretos y los temores se interponen entre ellos y Guillermo regresa a Barcelona para comenzar su nueva vida en solitario… ¿Logrará el tiempo unir lo que separó el miedo?

Anna nos deleitó hace más de un año con Nadie como tú, explicándonos las aventuras y desventuras de Ágata Martí; ahora vuelve con A fuego lento y la historia de Guillermo, hermano de Ágata, quien al parecer también tiene una (tormentosa) historia de amor que contar.

¿Qué decir de ésta que no haya dicho de la anterior? En ambas, Anna combina de un modo espléndido la realidad actual con una conmovedora historia, de ésas que todos queremos vivir algún día (si no la hemos vivido ya).

Cuando leí los dos libros, y vi que los protagonistas pertenecían a una misma familia... y por lo que me han contado... la cosa sigue por ese camino... con otra de las hermanas de Ágata... Lo primero que me vino a la mente fueron las hermanas Walsh, protagonistas de cinco de las novelas más exitosas de la autora irlandesa Marian Keyes, de la que me reconozco fan nº 1.

No entraré en comparaciones porque son odiosas y no gustan a nadie; pero yo ya tenía ganas de una saga como la de Marian con protagonistas y escenarios catalanes, y Anna ha venido a cubrir un espacio que (hasta donde yo sé) estaba vacío en la narrativa romántica española actual. Desde aquí quiero darle mi más sincera enhorabuena... y sólo decirle... Por favor, sigue, sigue, no pares...

Y a los que aún no la habéis descubierto... Ya estáis tardando... ¡Venga, venga, que se agotan...! Y pronto llegará el siguiente... Dulce locura... Mmmm, ya cuento los días...