La obra de Pérez Fernández se impuso a las otras 156 novelas, de las que 103 eran procedentes de España y el resto del extranjero, que se presentaron a este galardón de carácter anual, convocado por la Diputación de Alicante y la Editorial Planeta.En la rueda de prensa posterior a la gala donde se hizo público el fallo del jurado, el autor, un economista afincado en León, que se definió como "un tipo vulgar", explicó que la parte histórica de la novela se orquesta a través de las investigaciones del comisario Müller, a raíz de la detención de Hitler por su intento de golpe de Estado."El nazismo murió hace 60 años de uno de los mayores batacazos de todos los tiempos, pero mantiene un cierto atractivo porque refleja la parte más oscura del alma humana y sirve de paralelismo con cualquier sociedad", subrayó Pérez.Por otro lado, el ganador destacó la importancia de iniciativas como el Premio Azorín que, en su opinión, "permiten que los autores que escribimos día a día con la determinación de salir adelante tengamos alguna posibilidad de conseguirlo".
martes, 2 de marzo de 2010
¿Premios amañados y concedidos de antemano a autores "famosos"? Mmm...
La obra de Pérez Fernández se impuso a las otras 156 novelas, de las que 103 eran procedentes de España y el resto del extranjero, que se presentaron a este galardón de carácter anual, convocado por la Diputación de Alicante y la Editorial Planeta.En la rueda de prensa posterior a la gala donde se hizo público el fallo del jurado, el autor, un economista afincado en León, que se definió como "un tipo vulgar", explicó que la parte histórica de la novela se orquesta a través de las investigaciones del comisario Müller, a raíz de la detención de Hitler por su intento de golpe de Estado."El nazismo murió hace 60 años de uno de los mayores batacazos de todos los tiempos, pero mantiene un cierto atractivo porque refleja la parte más oscura del alma humana y sirve de paralelismo con cualquier sociedad", subrayó Pérez.Por otro lado, el ganador destacó la importancia de iniciativas como el Premio Azorín que, en su opinión, "permiten que los autores que escribimos día a día con la determinación de salir adelante tengamos alguna posibilidad de conseguirlo".
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viernes, 26 de febrero de 2010
Entrevista a Sergio G. Ros

Nací en Cartagena (1975) y trabajo en el sector industrial.
Empecé a escribir “en serio” hace relativamente poco: a mediados de 2006 (había tenido inquietudes, pero no dejaban de ser escarceos; uno de ellos, en concreto un relato, me llevó a recibir un accésit en el Premio de Torrepacheco, Murcia).
En realidad comencé en esto de la escritura con mi obra más larga: la segunda, titulada “Mâ. El escritor de Kung Fu I”, un proyecto que nació como una trilogía, y que yo pensaba que podía ser algo novedoso: una novela sobre artes marciales. Durante el proceso, que duró dos años, la novela se convirtió en una historia con unos personajes muy profundos, que navegaba, finalmente, entre el género histórico, la acción y el romanticismo (335.000 palabras, aprox. 900 páginas).
Aprovechando un receso en la escritura de Mâ, concretamente mientras me documentaba sobre la Revolución Castrista y el Che Guevara, escribí una novela corta en la que aparece un personaje detectivesco, que es el protagonista de la que catalogo como mi primera novela “larga” acabada: “El ladrón de compresas”, ―título que llama bastante la atención, por cierto― (2007, 62.000 palabras, género policiaco). Una anécdota: cuando la estaba escribiendo encontré un concurso donde podía encajar, y como iba apurado de tiempo me encerré dos días seguidos para acabarla. Cuando terminaba un capítulo se lo dejaba a mi mujer para que lo leyera (¡es una santa!, ¡y aquello fue una locura!, de esas que cometen los noveles, ja, ja…). Bueno, realmente la anécdota es que cuando ya tenía el sobre cerrado (con el manuscrito dentro) para mandar al concurso, me di cuenta de que había olvidado desvelar quién era el asesino, ¿os lo imagináis? Entonces supe una cosa: soy un escritor de personajes, no de tramas, creo que la realidad supera a la ficción, y si eso ocurre es porque las personas somos maravillosamente sorprendentes. No creo en los personajes arquetípicos.
Después de terminar «Mâ», y tras múltiples rechazos, cambié de registro; volví a lo que llamo mis orígenes: redescubrí a S. King, un autor que siempre he admirado. Entonces hilvané una historia de terror que llevaba tiempo en mi cabeza: “El valle del demonio” (2008, 172.000 palabras, género: terror). Mientras movía este manuscrito entre agencias y editoriales, una amiga japonesa me regaló un libro de un popular autor de su país que me dejó sin aliento, se titulaba: “Kafka en la orilla”, de H. Murakami. Cuando leí a Murakami quedé fascinado con su escritura. Entonces, la mañana de Navidad de 2008, mientras paseaba a mi perra Laika, tuve una revelación a partir de un hecho intrascendente: un tipo dejó su coche, cerca de donde yo estaba, aparcado y con el motor encendido; al llegar a casa empecé a escribir mi cuarta novela: “Su nombre empezaba por E” (2009, aprox. 155.000 palabras, género negro-realismo mágico-terror), a la que he rebautizado “Transmutación”, tras un rechazo de una agencia que me indicaba lo poco comercial que resulta el título anterior.
Este último manuscrito supuso un salto cualitativo: intensifiqué la labor de revisión, una parte que desconocía anteriormente. En el proceso fui asesorado por dos amigas que conocí en foros literarios, y, por supuesto, por mi lectora ideal: mi esposa. Estoy muy orgulloso de este manuscrito, y sólo lamento que las agencias y editoriales pongan tantas trabas para leer a noveles. Por cierto, aparte de ese rechazo que he comentado, me han pedido el manuscrito completo un par de agencias importantes.
¿Y ahora? Bueno, mi objetivo primordial es mejorar como escritor y por eso ando metido de lleno en una idea que me dio una buena amiga: ser escritor es como hacer una carrera universitaria. Así que trato de leer mucho (todo tipo de géneros), también me he embarcado en dirigir una tertulia literaria de mi ciudad hasta verano y colaboraré con una página de reseñas, bastante conocida en la red. Además de intervenciones en algunas revistas literarias.
Lo cierto es que tengo una nueva novela en mente, pero desearía mejorar antes de empezar en serio con ella.
S.G Pues es un panorama muy negro, para qué engañarnos. Por mi experiencia, creo que para que te publiquen o mejor dicho, para que al menos se fijen en ti, deben darse una serie de circunstancias (sin contar la suerte, claro): que el género del que escribas esté de moda, que tu novela no sea excesivamente larga (eres una inversión) y que por supuesto sea una buena novela, esté bien escrita, no tenga fallos gramaticales, ni ortográficos… es decir: que esté pulida.
E.B Escribir… ¿qué tiene de particular, qué aporta la escritura a tu vida, de qué modo llena ese vacío existencial que tenemos todos los seres humanos?
S.G Por ahí leí una vez que la escritura es un desahogo, un hecho que roza lo físico. Cuando uno le coge el gusto a escribir, siente la necesidad de hacerlo, y toda tu mente bulle en pos de plasmar eso que te “oprime”. Así que, si consigues escribir durante un buen rato, te quedas tranquilo y te sientes satisfecho. Después, descansas y te dedicas a otra cosa, pero pronto, muy pronto empieza a crearse la necesidad de volver, y ya añoras el día siguiente cuando retomes el párrafo por donde lo habías dejado. También estoy de acuerdo con los autores que hablan de “bajar al sótano”, a lo más profundo de ti; el sitio donde sólo tú puedes entrar y donde no sabes a ciencia cierta con lo que vas a encontrarte. Esto último es lo que más me inquieta, y soy de la opinión que es, verdaderamente, donde reside el auténtico arte de escribir.
S.G Ambas teorías o formas de entenderlo son ciertas y a la vez contradictorias. ¿Cuándo se crea el artista, en la soledad de su cuarto de trabajo o cuándo por vez primera alguien valora su obra como arte? Yo pienso que a no ser que tengas un ego muy grande, no sabrás si lo que has creado, lo que tanto esfuerzo te costó, vale realmente la pena. Por tanto, necesitas un punto de vista objetivo, y, como tú dices, en la sociedad de la imagen, del capitalismo, el punto de vista objetivo es el mercado. El problema es que, a pesar de la grandísima cantidad de publicaciones nuevas que se generan anualmente, los noveles apenas tienen salida. Es un verdadero paso de las Termópilas.
S.G Me gusta mucho esa pregunta, porque a mí me ocurrió algo extraño. Resulta que como he comentado, dos de mis escritores preferidos son Stephen King y Murakami Haruki. Después de haber leído libros suyos, y cuando llevaba un tiempo escribiendo, descubrí con estupor (a través de entrevistas) que ambos tenían un proceso creativo semejante, y para colmo, que yo tenía un proceso semejante a ellos, sin saberlo. Básicamente parto de una vaga idea, con esbozos de uno o dos personajes, quizá hasta imagino un final, entonces empiezo a escribir cuando tengo la necesidad, y en el mismo proceso los personajes cobran vida y la historia cambia (muchas veces también el final). Es algo parecido a lo que comenta S. King en “Mientras escribo”: una labor de arqueología, tú no inventas la historia, la historia está ahí, y tienes que desenterrarla con cuidado. Algo desconcertante, desde luego.
S.G Enlazando con la pregunta anterior: escribir es un oficio, muy duro además. Necesitas de muchas horas de esfuerzo y tienes días malos y otros peores. A veces te “notas” más suelto, más fresco, y otras, muchas, torpe e incompetente. Yo me reprocho no saber más, no conocer más, no leer más. Pero respondiendo a tu pregunta: creo que existen las musas, los genios… Yo estoy convencido de que hay “algo” escondido en el sótano.
S.G En principio no directamente. Si algo se “cuela” en mi escritura es porque me preocupa, pero no de forma intencionada. Como dije antes, para mí, los personajes son fundamentales: son el motor de la historia. Por tanto sus inquietudes pueden reflejar la sociedad que les rodea en cierta medida.
S.G Después de haber participado en distintos foros literarios, me di cuenta que necesitaba mi propio espacio. Me daba mucho apuro porque siempre me he llevado regular con la informática. Fue una amiga ―María― la que me comentó que ella tenía uno y que no era tan difícil. Así que me animé. La verdad que estoy muy contento con el resultado porque me ha dado la oportunidad de conocer a gente maravillosa, nuevos blogs y nuevos foros. Y gracias a ello, estoy respondiendo estas preguntas, ¿verdad querida amiga? Je, je… Todavía estoy un poco alucinado: ¡imagínate, ni siquiera he publicado y aquí me tienes!
S.G Creo que España va a remolque en el tema literario, y lo digo sin ningún tipo de acritud. Sinceramente: si los profesionales del sector dieran un poco más de importancia a lo que se mueve en foros, blogs, páginas… Si miraran con más perspectiva se darían cuenta del gran filón de calidad que se están perdiendo. Ya quisieran muchísimos países tener la proporción de gente nueva (y no me refiero a edad) que ha “explotado” literariamente hablando.
S.G Trabajo, trabajo y tener fe en ella. La fe mueve montañas.
E.B ¿Hay escritores “malditos” o sólo hay buenos y malos escritores?
S.G Es una pregunta difícil, siempre hubo artistas en general que no fueron valorados por sus contemporáneos, o fueron defenestrados por la crítica o, simplemente, ignorados. En la actualidad, estamos cansados de ver ejemplos de autores rechazados que, un buen día, triunfaron y se hicieron multimillonarios. Respecto a escritores buenos y malos, opino, que, como ocurre en la vida, no todo es blanco o negro.
S.G Durante el proceso de escritura necesito absoluto silencio, me es imposible “bajar al sótano” si no es de este modo. Eso provoca tirantez y problemillas domésticos y familiares, claro. Reconozco que es difícil de asimilar por los que te rodean, y más aún si uno no “vive” de esto ni sirve para pagar la hipoteca.
S.G Umm…. Sólo tengo dos: “Sé honesto”.
Muchas gracias por estas magníficas preguntas, he disfrutado como un enano, perdón por si me he extendido en demasía… ¿comprendes ahora lo de las 900 páginas?
martes, 23 de febrero de 2010
Entrevista a Blanca Miosi


E.B. Blanca, ¿Por qué El Legado? Las novelas sobre el tema del nazismo y sobre Hitler abundan en cualquier librería. Dinos qué tiene de especial tu historia, qué podemos encontrar que no hayamos visto hasta la fecha.
B.M. Muchos temas son repetitivos y no por ello menos interesantes. Sin embargo, El legado no es una historia más acerca de Hitler. El personaje principal es Erik Hanussen, un hombre que estuvo muy cercano a Hitler, y en torno a él gira la novela. ¿Qué hace a un personaje tan especial como para que se convierta en el protagonista de una historia? Básicamente la diferencia del resto. Hanussen fue un hombre que supo llegar a las altas esferas del poder. Nadie sabe exactamente cómo obtuvo sus dotes de mago, y fue el único de los hombres que rodearon a Hitler que lo retó, haciendo uso de un medio de comunicación, como era una de sus revistas. Eso no fue magia, ni tampoco ficción. Hanussen denunció al todopoderoso Führer, destapando sus planes hegemónicos. Un personaje de tal envergadura llamó mi atención.
E.B. En El Legado resulta muy atractivo ver cómo tratas el tema del uso del poder y sobre todo del uso de los símbolos ligados a una ideología concreta, en este caso la de la superioridad de la raza aria unida a un espíritu nacionalista que parecía justificar cualquier proceder, siempre y cuando fuera por mor de la gloria de la nación alemana. ¿Qué o quién te sugirió esta idea? ¿Cuáles fueron tus puntos de referencia para abordar este tema en particular?
B.M. Es un tema muy conocido y repetido hasta el cansancio. Lo que hice fue darle otro enfoque. En lugar de contar lo que se sabía, tuve oportunidad de relatar en El legado cómo se llevó a cabo. Es decir: ¿Cuál fue el origen de la esvástica? ¿Cómo se le ocurrió a Hitler el saludo: Heil Hitler! Con la mano en alto? ¿De dónde provino la idea de los símbolos con los que se rodeaba? ¿Quién le enseñó a hablar en público de la manera tan hipnótica como lo hacía? ¿Por qué era necesario el Holocausto? Creo que es lo que hace la diferencia.
E.B. ¿Cómo construyes tus historias, cuál es tu proceso creativo? ¿Es siempre uniforme o va cambiando, dependiendo de la historia que quieras contar?
B.M. Primero la historia va germinando en mi mente, y antes de tener un argumento concreto hago el ensayo de la primera página. Escribo una primera página que contenga el suficiente interés como para que me provoque seguir escribiendo. Después planifico un esquema a grandes rasgos, una descripción de los personajes, de sus características psicológicas, más que nada, pues el físico se adaptará al papel que le tocará en la novela. Y claro, una novela es como la vida, cambiante, inesperada, algunas veces debo retocar, otras eliminar partes innecesarias; otras en cambio incrementar la acción… El proceso es apasionante.
E.B. El escritor está comprometido con la cultura que le rodea y en general con la sociedad y su tiempo, ¿qué quieres aportar tú desde tu narrativa al lector?
B.M. El escritor no puede escapar de la realidad que lo rodea, eso es claro, y en la vida real el compromiso es grande. Pero en la ficción es diferente, se puede escapar del tiempo, meterse en otra cultura, actuar en otras sociedades. Desde mi narrativa quiero aportar entretenimiento al lector. No creo en la novela con moralejas, en los cuentos, tal vez, pero una novela es ficción. Si he de aportar algo podría ser una obra escrita con alguna dosis de datos verídicos, que puedan servir al lector para conocer parte de la historia, o de sus costumbres. Uno de los ingredientes que más me gustaban de Alejandro Dumas, por citarte un autor, era su increíble capacidad para describir los usos y costumbres de la época que narraba en sus novelas, ejemplos de ello son sus inolvidables: El conde de Montecristo y Los tres Mosqueteros.
E.B. Has publicado con editorial Viceversa, y Editorial Roca, ambas catalanas, ¿cómo ves tú el panorama editorial español? ¿Es diferente al latinoamericano?
B.M. Muy diferente. Puedo hablarte por Venezuela, que es donde al principio intenté publicar. Aquí se da más importancia a la novela localista, regionalista o con algún ingrediente político. Y tienen muchísimas más oportunidades los que están en el medio de la comunicación social, me refiero a los periodistas, locutores, presentadores… supongo que es por la difusión que ellos mismos puedan dar a sus obras. Por otro lado, Venezuela es un mercado reducido al mínimo si lo comparamos con España. Tengo la impresión de que este es un país donde se lee muy poco.
E.B. Cuentos, relatos, poesía, novelas… ¿con qué te quedas tú?
B.M. Con la novela, por supuesto. Aunque tengo escritos más de cincuenta relatos de no más de dos páginas de extensión cada uno, y me gusta escribirlos, pero es la novela la que me apasiona. La poesía es demasiado ambigua para mi gusto. Admiro a los verdaderos poetas, a aquellos que pueden escribir en endecasílabos, por ejemplo; no tanto la poesía libre, que no requiere de una métrica ni un ritmo.
E.B. Todos los autores están marcados por un autor o un libro que les cambió la vida, que les hizo cambiar de rumbo, o que les empujó a coger una pluma y un folio en blanco y lanzarse a escribir compulsivamente. ¿Cuál sería tu autor y tu libro?
B.M. No sé si ése sea mi caso, Elizabeth. Leo desde niña, y sería difícil decidir qué autor me indujo a escribir. Empecé a escribir a una edad en la que la mayoría de los escritores ya están gozando de las mieles del éxito, y en la que es difícil ser influida por los demás. Puedo decirte, sin embargo, que admiro profundamente a Oriana Falliaci.
E.B. El mercado editorial está saturado de best-sellers y pseudo-literatura, ¿hay que volver a los clásicos para encontrar la verdadera esencia del libro?
B.M. El mercado editorial siempre ha estado saturado de best-sellers y pseudo-literatura. No olvidemos que hay autores son actualmente objeto de culto, que antes fueron considerados mediocres. Creo que es el público quien escoge lo que debe leer. Muchos dicen que son inducidos hacia tal o cual autor o tema por el marketing, yo pienso que cada persona es libre hasta para dejarse influenciar. Si elige un determinado libro teniendo enfrente otros, lo hará porque después de hojearlo, leer la sinopsis, y pensarlo bien, ha decidido que es el que desea comprar. Me parece que debemos dejar de pensar en los lectores como personas incapacitadas de pensar por sí mismas.
E.B. ¿En qué trabajas actualmente? ¿Tienes proyectos en mente, alguna novela en el horno “cociéndose”?
B.M. Sí. Estoy escribiendo una novela que aún no tiene título definitivo, y que pienso será mi mejor novela. (Eso espero, siempre que empiezo una creo que lo será)
E.B. Tenemos una Buena Novela entre las manos, pero ¿qué determina realmente su futura publicación: méritos, marketing, suerte, mecenazgo… o de todo un poco? ¿Cuál es la clave del éxito editorial en el s. XXI?
B.M. Creo que para que sea considerada por una agencia o una editorial, una novela debe ser interesante desde la primera página. Debe “enganchar”, como dicen. Ahora, para el éxito editorial, no sé cuál sea la clave. Puede ser una mezcla de buena promoción, un poco de suerte, y por supuesto, una buena novela. No creo en los mecenazgos. Hasta ahora no he conocido a alguien que haya publicado y haya tenido éxito por recomendación. Tal vez haya llegado a publicar, pero el éxito de una novela dependerá de su contenido.
domingo, 21 de febrero de 2010
La entrevista de Nieves Hidalgo a Julia Siles Ortega
sábado, 20 de febrero de 2010
La formación del escritor
Al final, y después de sucesivos rechazos por parte de las editoriales, tuve que pararme y sentarme a reflexionar, y darle un nuevo rumbo a mi vida, y de paso a mi narrativa. Y esto me lleva al tema de este post.
¿Qué formación debe tener alguien que quiere o pretende hacer «carrera» en el mundo literario?
Una formación humanística. Una carrera de LETRAS. Dentro de este bloque, son muy recomendables las carreras de Humanidades (lo que antiguamente se llamaba Filosofía y Letras) y Filología (cualquiera, desde la hispánica hasta la eslava). También podéis escoger posteriormente Historia del Arte o Historia (esta carrera ahora es independiente, pero antiguamente iba vinculada a la de Geografía), o cualquier otra, dependiendo del tipo de escritura que queráis hacer. Digo «recomendables», no «imprescindibles»; en este mundo, y en este país en particular, nada es imprescindible salvo el dinero.
Si uno escoge cualquiera de estas dos primeras carreras puedo asegurarle, desde mi propia experiencia de estos últimos 4 años, que su narrativa lo agradecerá muchísimo. Y se hará notar. No pasará desapercibido el esfuerzo ni los conocimientos adquiridos en cualquier aula de estas facultades.
Las herramientas necesarias para manejar con soltura el lenguaje, para ser malabaristas con las palabras, se adquieren en la facultad; lamento desengañar a gente que cree que basta con leer (es importantísimo, pero siempre será complementario; nunca bastará por sí solo) y desaconsejo las escuelas de «escritura creativa» en general, porque aunque ponen voluntad (y mucho afán de lucro en la mayoría de los casos, a juzgar por sus astronómicas tarifas), no enseñan las bases; no ponen los cimientos necesarios para que el aspirante a escritor se enfrente a la labor literaria con garantías de éxito.
En palabras de una famosa escritora: «Intentar enseñar los secretos del monólogo interior a alguien que no domina las herramientas básicas del lenguaje y que ni siquiera sabe subordinar, es como tratar de construir una casa empezando por el tejado.» *
Por ello, y aunque os digan que en estos talleres os «enseñarán a ser escritores», tomároslo con las debidas reservas. Y cuánto más alta sea la cuota de inscripción, mayor debe ser vuestra desconfianza. Estas herramientas básicas deberían haberse aprendido a lo largo de la primaria y la E.S.O, pero como este país va como va, no es extraño encontrar gente licenciada y doctorada que no sabe redactar. Y si uno no sabe redactar —cualquier cosa, desde una carta de presentación para una empresa a la lista de la compra del fin de semana—, no sabrá escribir. Redactar es (o debe ser) básico para cualquier ciudadano con un mínimo de cultura; escribir literatura es un paso más allá. Por ello no podemos saltarnos «escalones» si pretendemos llegar a lo más alto, y (lo más difícil todavía) mantenernos ahí.
Como no todos (y me incluyo) somos niños prodigio que aprendimos a leer y a escribir antes que a andar, y algunos descubrimos un poco tarde (yo a los 24 años) que queríamos dedicarnos a jugar con las palabras hasta hacer de ese juego un noble arte, puede resultar que equivocáramos la carrera y nos encontremos, por ejemplo a los treintaytantos, con que somos estupendos arquitectos o abogados o inversionistas o diseñadores de interiores, pero… nos falta esa formación humanística tan deseable. ¿Y qué hacemos entonces, debemos volver a las aulas como si volviéramos a tener 18 años?
Si podemos, sí. Si nuestra vida laboral o familiar no nos lo permite, la única opción es aprender a manejar esas herramientas por nuestra cuenta; nunca será igual de enriquecedor, debo decíroslo ya, pero se puede hacer. Hay libros especializados en redacción y lingüística y otras materias relacionadas con la literatura que os pueden resultar muy útiles a los auto-didactas. Y leer. Ya sabéis que ese es el requisito sine qua non de cualquier escritor.
Nunca debemos renunciar a aprender… el verdadero sabio es el que aprende algo nuevo cada día, el que está abierto a nuevas enseñanzas y experiencias. A veces da pereza (os confieso que hay días que a mí no me apetece levantarme a las 6h para ir a clase de Prehistoria…), pero a la postre lo agradecemos. Y nuestros lectores también.
* Lucía Etxebarria. La Eva futura. La letra futura. Destino, 2000.
martes, 16 de febrero de 2010
El carcelero de Isbiliya. Arlette Geneve
Rosalía, una valiente joven cristiana, se adentra en la conflictiva al-Andalus disfrazada de hombre con la intención de rescatar a su padre. Cuando cae en manos del soldado más sanguinario del ejército musulmán, sus esperanzas de salir con vida de su aventura se desvanecen.
Yibrail es el torturado primo del califa de Sevilla. Sobre el odio que siente por los cristianos tan sólo prevalece el rencor que sentía hacia su madre, quien lo abandonó cuando aún era un niño. Pero sus sentimientos se tornarán casi imperceptibles ante la fuerza del amor que Rosalía despierta en él.
El ímpetu de una pasión prohibida y el anhelo de un amor abrasador. ¿Conseguirán Rosalía y Yibrail vencer el destino?
El carcelero de Isbiliya fue seleccionada como una de las diez novelas finalistas del Premio Planeta 2008.
Nos encontramos ante una historia magníficamente construida, con una inmejorable ambientación y una narrativa ágil y amena, a la vez que posee un gran poder evocador. De la mano de Arlette, el lector se “transporta” inmediatamente a
Pero… (siempre hay un “pero”)… es demasiado Romántica para optar a un premio como el Planeta. Y me duele decirlo porque sé que no va a caerle bien a la autora, sin embargo no puedo omitirlo. Y de paso quiero y debo señalar que, del mismo modo que existe una “receta” para “guisar” un best-seller internacional, también hay una para novelas “premiables” o novelas “Planeta”. Yo he leído unas cuantas y por ello he podido percibir qué es lo que valora el jurado a la hora de conceder estos premios. Independientemente de si están amañados o no, lo cierto es que los libros galardonados siguen generalmente una misma pauta. A saber: historias corrientes, no demasiado dramáticas, nada de extremismos, mucha ambigüedad y finales muy neutros, donde no se sabe muy bien quién gana y quién pierde la partida. No recuerdo haber leído ninguna novela premiada que acabara con un final feliz. Si a eso le añadimos personajes estrafalarios en muchas ocasiones, con vivencias y anécdotas que se salen fuera de lo corriente, a veces incluso con una clara tendencia al esperpento, ya tenemos mucho ganado.
La nueva narrativa española, que es la que —en general— opta a este tipo de premio, es más moderna, más transgresora: en sus temas a exponer y en el modo en que se plantean; crea debate, polémica, controversia… obliga a la reflexión moral, a cuestionarse valores pre-establecidos, e incluso, en muchas ocasiones, a rasgarse las vestiduras. Pero tocan una fibra en el lector; no la sentimental, sino la intelectual.
Por ello, y aunque la novela está, como ya he dicho, magníficamente construida y ambientada, no he visto nada particularmente nuevo, nada que me golpee la conciencia, y el final es demasiado previsible… ¿y por qué no decirlo?, demasiado bueno para el gusto de algunos editores.
Y a pesar de todo, quiero añadir que he disfrutado enormemente leyendo esta novela, que nadie se lleve a engaño; en ningún momento encuentro nada criticable en la literatura de Arlette, simplemente debo apuntar la sensación que me dejó de que la autora se había equivocado de concurso. Nos ha pasado a todos. Es importante, cuando uno se plantea presentarse a un premio así (y es absolutamente legítimo optar a ellos), leer algunas novelas premiadas —yo lo he hecho— para saber qué es lo que se premia y entender por qué se premia eso y no cualquier otra cosa.
ARLETTE GENEVE. 2010
PLANETA/ESENCIA
366 PÁGINAS
ISBN: 978-84-08-08926-1
lunes, 15 de febrero de 2010
El mirlo blanco. Mónica Peñalver
A pesar de que Bodius consigue encontrar a la bella joven, el conde fallece antes de que ambos regresen. Auria es la legítima heredera del castillo, pero el temible Osio consigue arrebatárselo antes de que pueda reclamarlo.
¿Y si el malvado sacerdote consigue que resurja el antiguo temor hacia la muchacha? Entonces ella jamás podrá recuperar su legado…
Bodius… Bodius… Bodius… Leía la sinopsis, y el nombre me resultaba muy familiar, aunque no lograba localizarlo… Después supe que esta novela era una ¿continuación? de La Espada y la llama, así que me fui a ver quién era el tal Bodius… Ah, sí, ¡claro! Era el sufrido primo de la temperamental Lua. Ah, todo se aclaraba, y con ese nombre en la mente empecé a leer el libro…
Cuatro días… Y porque no le he dedicado muchas horas a la lectura, sólo en las noches y en la cama… Sencillamente, y al igual que su novela anterior, El mirlo blanco te atrapa y no te suelta. Y debo decir que esta historia me ha hecho sufrir mucho… sobre todo al principio… porque me sentía muy identificada con Auria en muchos aspectos.
Una magnífica recreación de los tiempos godos en la zona cántabra de nuestra Península; una historia de poder y ambición clásica pero muy atractiva; unos personajes maravillosos, con Lua y Morvan como secundarios de lujo. Y por primera vez, son los protagonistas los que logran conmoverme con su historia de amor y de sacrificio. Solamente cuando Auria acepta lo que tiene y lo que es, puede amar verdaderamente y ser correspondida de igual modo.
La historia de Favila y el oso no la conocía. Muy interesante, y muy curioso el dicho asturiano… Y sin embargo, yo hubiera aconsejado a Mónica que pusiera esa nota introductoria al final de la novela; pues al ponerla al principio pone al autor sobre la pista y obvia el factor sorpresa, tan refrescante siempre en cualquier novela.
En conjunto: una historia inolvidable.
EL MIRLO BLANCO
MÓNICA PEÑALVER. 2010
ESENCIA/PLANETA
379 PÁGINAS
ISBN: 978-84-08-08929-2
martes, 9 de febrero de 2010
Hijos de otro barro. Nieves Hidalgo
Terry Darnell, sobrina de los Rains, dueños de la hacienda Ireland, vive con ellos desde que quedó huérfana.
El encuentro entre ambos desatará pasiones y odios, pero Chester no puede evitar sentirse atraído por la mujer que lo irrita y seduce a un tiempo. Un giro inesperado lo convierte en capitán del ejército colonial, y se ve obligado a salvar la vida de quienes lo retuvieron como esclavo.
Clayton consigue que toda la familia escape a Inglaterra. Pero no está dispuesto a que Terry se evada con ellos. Tiene otros planes para su indomable inglesa.
lunes, 8 de febrero de 2010
La conexión Alejandría. Steve Berry
La biblioteca de Alejandría era la mayor fuente de conocimiento del mundo antiguo. Sus muros albergaban todo manuscrito conocido sobre historia, filosofía, literatura, ciencia y religión. Pero hace más de mil años desapareció entre el mito y la leyenda, sin que jamás se encontrara rastro arqueológico alguno. Su saber ha sido desde entonces codiciado por estudiosos, buscadores de tesoros y aquellos que creen que sus secretos esconden la llave de un gran poder.
En La conexión Alejandría el destino de Oriente Medio y el futuro de las tres principales religiones del mundo están en juego: ¿podría nuestra civilización sobrevivir a las revelaciones que se esconden en la desaparecida biblioteca? Ficción trepidante y un misterio real se funden en el esperado regreso de Steve Berry. Sus libros, traducidos a cuarenta y una lenguas y publicados en cuarenta y tres países, tienen siete millones de seguidores en todo el mundo, y cientos de miles en España.
LA CONEXIÓN ALEJANDRÍA
STEVE BERRY. 2007
EDITORIAL SEIX BARRAL
492 PÁGINAS
ISBN: 978-84-322-3170.3
jueves, 4 de febrero de 2010
Entrevista a Arlette Geneve

No puedo disimular mi entusiasmo. Hace un año que conocí a Arlette, y entre otros muchos favores, debo agradecerle que me abriera las puertas de Facebook y de los blogs de muchas —y maravillosas— autoras de novela romántica. Por eso y sobre todo por su inmenso talento narrativo, hoy os deleito —o ese es mi mayor deseo— con una entrevista en exclusiva a la autora de El carcelero de Isbiliya. ¡¡A la venta a partir de hoy!!
A.G. Vais a encontrar una mente inquieta…;) Ahora en serio, en el universo de Arlette solo hay imaginación, lugares mágicos, momentos únicos, palabras de las que no se olvidan. Y tíos cachasrebuenosdelamuerte…;)
E.B. Yo y muchos de tus lectores sabemos cuán laboriosa es la tarea de documentarse a fondo para una novela; ¿cuáles son tus fuentes, a dónde acudes en busca de la información necesaria para darle a tus historias el rigor y la credibilidad que se merecen y que tanto valoramos tus seguidores?
A.G. Aunque parezca insólito, utilizo dos enciclopedias que tengo en casa desde hace, ufff, mucho tiempo. Una es la Enciclopedia Laruousse, y la otra es la Enciclopedia de Historia Universal, ambas de Planeta. Además de mis libros de historia universitarios a los que les tengo mucho cariño. También busco información en Internet, pero confío menos porque puedes encontrarte opiniones y fechas que inducen a error.
E.B. En estos días he estado leyendo Embrujo Seductor, donde la protagonista, igual que la de Las espinas del amor, era de nuestra tierra. ¿Hay algún motivo en especial por el cual tus heroínas de ficción lleven «sangre española»?
A.G. Cuando escribo, tengo la obligación de calzarme las sandalias de la protagonista, debo de andar con ellas y comprobar por mí misma las chinas que tienen, por ese motivo me siento incapaz de escribir con coherencia las emociones de una mujer inglesa, americana, etc. ¿Por qué? Piensan de forma diferente. Siglos de normas, reglas, costumbres, hacen que sus sentimientos y comportamiento en general sea distinto al de una mujer española. A la hora de enfrentar las dificultades, encarar los sentimientos, las españolas no se comportan igual, digo esto porque he tenido la oportunidad de viajar a diferentes países, y he comprobado de primera mano estas diferencias. ¡Y qué diantres! Las españolas son mujeres inteligentes, decididas, valientes. Con una pizca de mal genio, y un sentido de humor excelente. En resumen, imprescindibles para el papel de protagonistas.
E.B. Los que están leyendo esta entrevista, probablemente ya tienen en sus manos El carcelero de Isbiliya. ¿Qué te movió a escribir esta historia y qué mensaje querías transmitir a tus lectores?
A.G. El carcelero es un reto que me ha quitado muchas horas de sueño. Está ambientada en una época riquísima en conocimientos, arquitectura, medicina, a pesar de los tiempos convulsos propiciados por la intolerancia religiosa. Me atraía la idea de unir dos mundos completamente diferentes, porque a pesar de las guerras, ideología, principios, el amor sigue siendo el motor que mueve montañas. ¿El mensaje? Lograr una relación creíble para los lectores entre una protagonista cristiana y un protagonista musulmán. Pero recuerdo a los lectores/as que un rey cristiano, Alfonso VI, se casó con Zaida, la hija de Al Mutamid. Historias de amor dispares ha habido siempre sin importar el contexto; religioso, político, ideológico…
E.B. Explícanos un poquito cómo ha sido trabajar con editorial Planeta, uno de los «monstruos» editoriales del país.
A.G. La pregunta debería ser, ¿ha sido difícil para Planeta trabajar con Arlette?…;) Me considero afortunada porque he podido colaborar con un grupo de auténticos profesionales, pero no solo en Planeta, también en Via Magna y Vestales.
E.B. Sabemos que te mueves como pez en el agua en el género romántico, pero… ¿alguna vez te has planteado escribir algo diferente, como terror o suspense?
A.G. Bueno, escribo desde la niñez, y de mi puño y letra han salido historias muy diferentes y de géneros diversos, una novela de intriga quedó finalista en un certamen literario, pero no puedo decir nada sobre ella porque en este momento está en un concurso. ¿Escribir novelas de terror? No me lo he planteado, ¿no hay que ser serio como Stephen King?... Esta vena risueña que tengo, me crearía un montón de problemas a la hora de inventar un monstruo o psicópata. El suspense sí que me atrae, pero seguiría metiendo en cada historia un tío cachasrebuenodelamuerte, no tengo remedio…;)
E.B. «El libro ha muerto. ¡Viva el e-book!». ¿Verdadero? ¿Falso? ¿Pueden coexistir amigablemente las viejas costumbres y las nuevas tecnologías?
A.G. Personalmente me encanta tocar el papel, pasar las páginas, observar como me contemplan desde su altura en mi estantería, pero es una realidad que vivimos en colmenas, en lugares cada vez más pequeños y es lógico que ambos formatos lleguen a coexistan sin detrimento el uno del otro. Pero nunca renunciaré al papel, al menos en esta vida.
E.B. La publicidad, la promoción y el marketing son «vitales» para que cualquier producto se comercialice debidamente y llegue a un mayor número de consumidores (lectores en nuestro caso). Internet ayuda en este proceso a través de webs, blogs y redes sociales virtuales. ¿Qué te ha aportado a ti todo ese mundillo ciberespacial?
A.G. ¿Al principio? Un dolor de cabeza. Ahora no podría vivir sin internet. Resulta muy útil y práctico, me ayuda a mantener el contacto con compañeros de pluma, intercambiar archivos sin moverme del sitio. Mantener el contacto con los lectores sobre mis escritos, esto último no tiene precio. Es algo muy hermoso recibir un correo que te habla de tus protagonistas. Lectores que te cuentan lo emocionados que se han sentido al leer una de mis historias. Es una sensación maravillosa, e internet lo hace posible.
E.B. ¿Cómo compatibilizas tu vida como mujer con tu vida como escritora? ¿Qué tiempo le dedicas a la escritura, cómo organizas tu día a día?
A.G. Es un salto de obstáculos, y cada vez las vallas son más altas. Pero adoro escribir, no podría pasarme un día sin tratar de plasmar esa sonrisa que hace que nuestro corazón rebose felicidad y dicha. Aunque no escribo todos los días, me resultaría imposible porque hay momentos negros, espesos donde las emociones parecen losas de molino, y en esos días fríos de ideas me dedico a buscar información que necesito, invento y pinto los diferentes atuendos de los protagonistas, hago los planos de las viviendas, de ese modo puedo desplazarme cuando escribo sin dificultad por el papel, tengo una visión completa del mundo que rodea a mis heroes. Esos detalles, aunque parezcan carentes de importancia, tienen mucho peso y enriquecen el argumento de la novela.
E.B. Viajar libera tu mente y te despoja de prejuicios. ¿En qué medida tus viajes y tus experiencias como ciudadana del mundo influyen en tus escritos?
A.G. Recuerdo mi primera visita a Inglaterra, concretamente a Cornualles, y para una española besucona como yo, quedarse los primeros días besando el aire, resultaba bastante desolador. Quizás como vivo en un lugar cálido, donde el sol se muestra generoso día tras día, ha condicionado mi carácter, pero quiero pensar que no, que los condicionados son ellos, porque no hay nada mejor que la alegría y el optimismo para vivir la vida como un premio y no como una carga. Por eso me parece imprescindible dotar a mis protagonistas de esos sentimientos gratos, vivos, y que dan a la trama ese punto de algazara que tanto suele gustar.
E.B. El carcelero de Isbiliya «salió» de un concurso. ¿Son éstos una buena opción para el escritor que aspira al éxito? ¿Qué o quién te animó a presentarte?
A.G. Una amiga me dijo hace poco, Arlette, a finalista llegan los mejores, y ganan los que tienen suerte o padrino. El jurado de Planeta se leyó mi manuscrito, lo valoró hasta el punto de incluirlo como finalista. ¿Mereció la pena el esfuerzo? Absolutamente sí. Con respecto a animarme para presentarme, fueron mi amigo Chemary y mi esposo. Terminé la novela días antes de que finalizara el plazo de recepción de manuscritos, y me dijeron “el no, ya lo tienes, y la novela es de diez, hazlo”. Y entre los diez se quedó…;)
E.B. Y no, no te vas a librar de la pregunta tópica y típica: ¿Qué se le dice a un escritor novel o a cualquiera que quiere probar fortuna en el mundillo literario y editorial?
A.G. ¿Tópica? Los escritores y pintores triunfan después de muertos. ¿Típica? Sigue a tu corazón, no permitas que nadie barra con tus ilusiones, las losas de la indecisión y la duda. Un solo lector que te diga sobre tu escrito, “me ha emocionado”, vale mucho más que mil opiniones que te digan “para encender el fuego”.
Aunque estas palabras de típicas no tienen nada.
martes, 2 de febrero de 2010
Embrujo Seductor. Arlette Geneve

viernes, 29 de enero de 2010
Ya a la venta Hijos de Heracles de Teo Palacios
jueves, 28 de enero de 2010
El judío de Shanghai. Emilio Calderón
«Norah y Nube Perfumada congeniaron a las mil maravillas. Ambas tenían en común el elemento más aglutinante de cuantos pueden darse entre dos personas: el sufrimiento. Ni siquiera el amor une tanto como el hecho de haber padecido alguna clase de vejación moral o física. Y, aunque de distinta manera y por diferentes circunstancias, las dos habían sido humilladas. No en vano, detrás de la Norah reina de los bailes del Hotel Majestic, se escondía una joven judía indefensa sujeta al albur del destino. Primero se había quedado huérfana en una tierra que no era la suya, luego se había visto obligada a huir de Alemania en compañía del socio de su padre convertido en su marido, para acabar finalmente encerrada en un gueto controlado por el Ejército Imperial Japonés. El caso de Nube Perfumada era aún más sangrante. No sólo había tenido que ejercer de “mujer confort”, sino que encima había sido obligada a comerse a una compañera.»
Ya llevaba yo meses deseando hincarle el diente a esta novela; cuando finalmente lo he hecho he sentido una mezcla de satisfacción y amargura. Satisfacción porque es una excelente novela que recomiendo a cualquier lector, y especialmente a aquéllos que les guste la historia y cultura chinas. Amargura porque después de leer el último párrafo descubrí que no hemos avanzado nada, que seguimos siendo igual de cafres que en el Paleolítico; tenemos armas más sofisticadas y llenamos nuestras pobres vidas de chucherías electrónicas a la última, pero caminamos en círculos (viciosos), y no ha cambiado apenas nada desde aquella vida primitiva desarrollada a orillas de lago Turkana hace 12.000 años...
Pese a todo, y teniendo en cuenta que tampoco era de esperar que nuestra triste humanidad mejorara, seguimos viendo "pequeños héroes" en nuestra vida cotidiana, personas ordinarias con capacidades extraordinarias; capaces de alcanzar lo más sublime y caer en lo más abyecto. No diré que esta novela me haya descubierto nada nuevo... aparte de ciertos detalles concretos sobre la invasión de China por parte de las tropas japonesas, la lucha por el triunfo del comunismo, y el omnipresente abuso de poder por parte de las autoridades gobernantes.
Especialmente emotiva y cautivadora es la historia de las dos protagonistas: Norah y Nube Perfumada; con episodios de un dramatismo mayúsculo en lo mejor y en lo peor. En cuanto a la narración: soberbia, cuidada, meticulosa; una imagen sin parangón del Shanghai de los años 40, con toda su fascinate decadencia. NO SE LA PIERDAN.
Premio de Novela Fernando Lara 2008
EL JUDÍO DE SHANGHAI
EMILIO CALDERÓN. 2008
EDITORIAL PLANETA
330 PÁGINAS
ISBN: 978-84-08-08151-7
lunes, 25 de enero de 2010
Entrevista a Micaela Serrano


Hoy toca poesía, de la que desconozco casi todo, lo admito. Leo poco, y aunque tengo algunas composiciones favoritas y algunos autores indispensables en el género, no soy especialmente aficionada a ella. Pero ya sabéis que éste es un blog PARA TODOS, así que entre las novelistas habituales era justo que se «nos colara» una poetisa. Y aquí la tenéis: Micaela Serrano. Acaba de presentar su último poemario, Vientos azules, y antes de que hable con ella de tú a tú, os cuento un poquito quién es y de dónde viene…
BIOGRAFIA:
Micaela Serrano (Viladecans, 1967). Licenciada en Filología Hispánica, especialidad de literatura, por la Universidad de Barcelona. Ha publicado sus poemas en las revistas Thesaurus y Entorn. Escribe para el diario DELTAvision.tv. Colaboradora habitual de Fundación Espejo de Viladecans y socia fundadora y secretaria de la Asociación Artística y Cultural Anceo. También miembro integrante del grupo literario “El Laberinto de Ariadna”. Forma parte de la Antología 10 años de poesía de El Laberinto de Ariadna y de Siete voces para una misma palabra, poesía.1ª Antología de Anceo. Vientos Azules, es su primer poemario publicado en Ediciones Parnass. Su obra se puede encontrar en:
http://www.anceo.blogspot.com/
¿Qué vamos a encontrar en Vientos Azules? ¿Cuál es el mensaje fundamental que quieres transmitir con esta obra?
Este libro recoge temas fundamentales de la vida: el amor, la ausencia, del ser amado, la exaltación de la belleza, de las pequeñas cosas que nos rodean, el paso del tiempo, vivir el presente, como único momento que nos pertenece en realidad. Al mismo tiempo he querido rendir homenaje a mi familia más cercana: como mis abuelos, mi madre o mi hermana. Es un libro vitalista, ante todo.
La poesía sigue siendo un género minoritario, pero yo creo que hoy en día la gente sigue leyendo poesía. Yo acudo a las tertulias de “EL Laberinto de Ariadna”, los viernes por las tardes en el Ateneu de Barcelona y tendrías que ver la cantidad de personas que a veces acuden. Puede que no sea rentable a un nivel económico, pero a un nivel personal, espiritual, sí que lo es y mucho.
Mis grandes maestros han sido los poetas más reconocidos: Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Pedro Salinas, Walt Whitman, Charles Baudelaire…Actualmente me gusta mucho la poesía de Luis García Montero, porque es muy viva, muy urbana.
Escribo relatos, de vez en cuando. En mi cabeza tengo la idea de publicar algún día un libro de cuentos o relatos. Pero con calma, cuando tenga más tiempo. Para mi supone un esfuerzo mayor.
Precisamente en los tiempos que corren es cuando se necesita más sensibilidad. Un poema puede transmitir muchos sentimientos y emociones y llegar a tocar la fibra más endurecida de cualquier corazón. Un poema puede comunicar más de lo que pensamos.
Pienso en ellos naturalmente. Siempre he deseado expresarme de la manera más clara posible, transmitirles mis sentimientos y que ellos traten de identificarse con ellos. Todas las personas amamos, o sentimos el dolor cuando perdemos a alguien que queremos o nos emocionamos ante un bello paisaje… Mis versos intentan recoger todo ello.
Ha sido difícil. Que te publiquen poesía realmente cuesta. Pero al final con empeño y tesón, consigues las cosas. Este libro lo he publicado en Ediciones Parnass y realmente he quedado satisfecha.
Hoy todo está «conectado» a la red de redes. ¿Cómo te manejas con las nuevas tecnologías?
Bueno, al principio un poco reticente, pero después te das cuenta que tienes que adaptarte a los nuevos tiempos que corren. Hoy todo el mundo tiene un blog y casi todos, página web. Es una manera eficaz de conocerse de manera más rápida y llegas a muchos hogares. Desde hace un año y medio más o menos que tengo un blog y es una maravilla. He conocido a gente fantástica por Internet, tengo muchos seguidores y aprendes de las lecturas de los demás.
Todos llevamos a un poeta dentro. Sólo hay que trabajar, tener fuerza y tesón. Leer mucha poesía. Acudir a un taller de poesía ayuda mucho a formarte pero tampoco es definitivo. Tienes que aprender a soltar amarras, dejarte llevar por la sensibilidad y aprender a moldear las palabras.
martes, 19 de enero de 2010
El carcelero de Isbiliya. Arlette Geneve

Tengo el inmenso placer de anunciaros, a los que todavía no lo sabéis, que el día 4 de febrero sale a la venta el nuevo libro de Arlette Geneve: El carcelero de Isbiliya. Es una novela romántica con toques históricos que, seguro, hará las delicias de todos vosotros. Mencionar, porque la novela lo vale, que fue una de las diez finalistas del Premio Planeta 2008. No puedo deciros mucho más porque aún no he tenido el placer de leerla, pero sí os dejo el enlace de la web de su autora que, estoy segura, estará encantada de hablaros de ella largo y tendido. Y de paso os anuncio que proximámente tendréis en exclusiva en este blog una entrevista con ella, donde también nos desvelará algunos de los secretos de su éxito...
Bajo el cielo de Montana. Mar Carrión. III Premio Terciopelo
Una lluviosa mañana de otoño se cruza en su vida John Graham, un famoso y guapísimo fotógrafo de moda. Después de la discusión en medio del tráfico de aquella mañana, la directora de la revista le encarga un reportaje especial sobre el fotógrafo, y es cuando confirma que es un tipo engreído y mujeriego, al que más vale frenar a tiempo.
Dos meses antes de su boda, Denise, su mejor amiga, le regala un viaje a Montana; pasarán juntas toda una semana en lo que será algo así como su despedida de soltera. Poco podía imaginar Dana que en el mismo rancho donde se hospedan las dos amigas aparecería John. Sea como sea, ha tomado una decisión: está a punto de casarse y no se dejará embaucar por un atractivo seductor, aunque cada vez que le vea se le nuble la vista y la tierra desaparezca bajo sus pies.
Ésta es la novela que todas las chicas «del montón» queremos leer: la que demuestra con palabras y con hechos que el amor verdadero es universal y no está restringido a «las caras bonitas»; es el triunfo de la naturalidad y de la espontaneidad de la gente Auténtica y sin artificios…
Conmovedora, emocionante, y sobre todo: peligrosamente adictiva… Es difícil encontrar historias así, y cuando tropiezas con una (mejor que con un billete de 500€), ya no la puedes dejar a medias… Y como siempre digo: más vale tener a mano los klennex por lo que pueda pasar... que ya se sabe que hay lectores más sensibles que otros...
Del 1 al 10… Yo le doy un 15.
MAR CARRIÓN. 2008
TERCIOPELO
332 PÁGINAS
ISBN: 978-84-96575-96-7
La tristeza de la reina. Suzannah Dunn
Rafael —un sevillano que acude con la corte de Felipe II a Inglaterra para construir un reloj de sol en palacio— será testigo de la trágica historia de María Tudor. Y surgirá entre ellos una proximidad que se va haciendo más estrecha a medida que la reina ejerce el poder de manera más cruel y sanguinaria. Casi sin darse cuenta, Rafael y su nuevo amor se verán envueltos en el caos que sacude toda Inglaterra.
Ésta es una historia inusual. Todo el que me conoce sabe la debilidad que siento por la historia de Inglaterra —y más concretamente por el período Tudor y la figura de María I—. Así que cuando vi el libro lo quise. Amor a primera vista. Pero ¡ojo! He dicho que es inusual. Si esperaba encontrarme una novela al uso: llena de intrigas palaciegas, pasiones desatadas y bailes cortesanos, ¡ay de mí! Quedé decepcionada… O no.
Me encontré con una historia intimista, donde el protagonismo de María I es más escaso de lo que el título hace esperar; el personaje de Rafael, el sevillano, está tratado con preciosismo: su historia en Sevilla, su infancia, su juventud… Y su relación con Inglaterra y sus gentes se describe de un modo maravilloso, de tal modo que el (presunto) embarazo de la reina, aunque importante, pierde protagonismo a favor de personajes de menos realengo.
Descripciones maravillosas de un Londres único; me recordó a menudo a esa otra gran novela que leí el año pasado: El maestro de la inocencia, donde se hace un espléndido retrato del Londres de la época, con todo su brillo y toda su fealdad. Como si ambos fueran de la mano con absoluta naturalidad.
Descubrimos en María a una mujer muy diferente de la que nos pintaban —y nos pintan aún ahora— los libros de historia (los pocos que lo hacen… ya sabemos que la historiografía española sufre de anglofobia crónica, y lo digo por experiencia): fuerte, decidida, con temores, sí, pero también con una fe inconmovible que la mueve a veces a la crueldad, y al mismo tiempo con una inmensa capacidad para perdonar…
El final… no lo diré… entre otras cosas porque, sencilla y simplemente, no lo sé. En serio, la leí de cabo a rabo, hasta la última sílaba, y sin embargo… No sé cómo acaba… El final es ambiguo, como si la autora pretendiera que el lector escogiera el desenlace que mejor se adapte a su modo de ver la vida.
Un microcosmos de sentimientos personalísimos inserto en el macrocosmos de la Historia, con mayúsculas. Una lectura muy recomendable para aquéllos que, libres de cualquier prejuicio, quieran acercase a la realidad inglesa del siglo XVI.
SUZANNAH DUNN. 2008
ALGAIDA EDITORES
335 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9877-193-0
jueves, 7 de enero de 2010
El hombre de tu vida. Emily Giffin
El matrimonio de Ellen y Andy no sólo parece perfecto, es que lo es. No hay grietas en la devoción que se profesan, ni en el modo natural que tienen de sacar lo mejor el uno del otro. Pero en una tarde fatídica, Ellen se topa con Leo por primera vez en ocho años. Leo, el tipo que sacó lo peor de ella. Leo, que la dejó con el corazón partido y sin dar explicación alguna. Leo, a quien no ha podido olvidar del todo. Cuando el reencuentro destapa emociones aletargadas durante mucho tiempo, Ellen empieza a preguntarse si la vida que lleva es la que realmente desea.
El hombre de tu vida es una novela intensa sobre una mujer en la encrucijada del amor verdadero y la vida real.
Entrevista a Verónica Butler

Casi se cumple un año desde que conocí a esta fantástica mujer, y me siento un poco en deuda con ella; mucho más cuando recuerdo que soy de las pocas, poquísimas personas que aún no han leído las 136 páginas de Hijos de Caín. Corona Borealis hizo una magnífica apuesta por ella, y según veo en su blog, y por las entrevistas que le han hecho desde su publicación, ha sido todo un éxito. Hoy tengo el placer de entrevistarla para LA DEVORADORA DE LIBROS.
Lo primero que llama la atención es tu nombre; para aquellos que aún no te conocen, diré que es un pseudónimo. ¿Por qué un pseudónimo, y por qué Butler? Para mí, ese apellido evoca la Guerra de Secesión, Georgia, Atlanta, Tara… y por supuesto, Scarlett O’Hara. ¿Tiene algo que ver con todo eso… o la inspiración es otra?
Ante todo quiero darte las gracias por tu amabilidad y por seguir mis aventuras por la red cuando tus estudios te lo permiten. Estoy encantada de charlar contigo.
Butler es un apellido de origen escocés que evoca al protagonista masculino de Lo que el viento se llevó. Adoro a Rhett desde que era una cría y me permití la licencia de usarlo no sólo para mi pseudónimo, sino también para el apellido de Sara Butler la chica de mi segunda novela: La soledad del Olvido.
La verdad es que me está trayendo mucha suerte. Al principio me costó un poco acostumbrarme al nombre, pero ahora no me identificaría como escritora sin él. Me permite mantener mi vida fuera de la literatura en privado.
La mamá que recoge a su hija del cole, la esposa, la hija, no es Verónica Butler la escritora.
Hijos de Caín es una historia de vampiros en un entorno muy poco… usual. ¿Por qué Madrid? ¿Y por qué ahora, en el siglo XXI? Leí en una entrevista anterior que esta novela es diametralmente opuesta a la saga de Crepúsculo, ¿es algo premeditado… o simplemente casualidad?
Es totalmente premeditado.
Conozco un poco la saga de Meyer y en mi opinión como lectora, me gustan los vampiros que son depredadores, salvajes y que esconden la parte más oscura de la condición humana.
Quería escribir una historia que encerrara todo lo que atrae del mito del vampiro pero adaptado a la vida que conocemos hoy.
Siempre me he preguntado qué pasaría si conviviéramos entre vampiros sin saberlo, en nuestra ciudad, con las calles y los lugares que conocemos y decidí crear una novela que contara cómo sería esa experiencia.
Me parece mucho más real y aterrador ese enclave tan familiar para nosotros, que ciudades americanas o inglesas. Al leer la novela puedes ver con tus propios ojos e imaginar a la vez, cómo son las escenas de acción, porque puedes estar en esa ciudad que puede ser la misma en la que vives.
Sabemos que tienes un blog y una web propia. ¿Cómo surgió la idea? Como escritora, ¿qué te ha aportado esta experiencia de comunicarte y promocionarte a través de la red?
Hice el blog cuando la editorial firmó los dos contratos para las novelas. Pensé que era una buena idea contar mis experiencias pasadas y futuras en el mundo editorial, y una bonita manera de recordar el comienzo de mi carrera como escritora.
En él recomiendo y enlazo mis reseñas de libros para la web de Anika, libros de otros compañeros, curiosidades, mi perfil en facebook y los pasos que voy dando.
También podéis leer el primer capítulo de Hijos de Caín.
He incluido hace unos días un pequeño chat donde quien quiera puede hablar un ratito conmigo si le apetece.
La web la hice a finales de verano, me pareció genial contar con un espacio específico donde quien entre puede firmar en mi libro de visitas, saber en que centros y librerías encontrar las novelas, hacer comentarios, ver mis entrevistas en la radio , en la tele local, las reseñas a la novela y entrevistas en blogs, los booktrailers , y más cosas que iré añadiendo…
Pienso que la red es una excelente herramienta para llegar a mucha gente, que puedan conocer tu trabajo y a la vez hablen y opinen sobre él. Es un mundo increíble donde te encuentras gente tan fantástica como tú, que ama y siente pasión por escribir.
La red permite forjar grandes lazos de camaradería.
¿De dónde surgió la idea de escribir? Hay quien dice que escribe desde chiquita, y hay quien en la madurez siente el impulso o la necesidad de ponerse a escribir, a narrar, a compartir… ¿A qué edad empezaste tú a plasmar tus ideas sobre el papel?
Desde que era peque me gustaba escribir historias de princesas y cuentos. Pero realmente a los 20 empecé Sangre de Huno, la primera novela en la que me embarqué y que dejé porque era un proyecto demasiado grande para una primera novela.
Tampoco encontraba la información que necesitaba sobre Hungría, amén de que al perder a mi padre, mi primer y apasionado lector, perdí la ilusión por escribir y la dejé aparcada durante 7 años.
La buena noticia es que estoy en la recta final de esa novela e inmersa en la Primera guerra mundial donde transcurre.
Durante el embarazo de mi hija, cuando guardaba reposo, comencé ha escribir pequeños relatos que me sirvieron para embarcarme en la que sería la primera novela en serio y que acabé en 2008. Esa fue La soledad del Olvido, la que me abrió las puertas a mi editorial.
En estos últimos años la literatura ha dejado de ser lo que era… desde los foros literarios donde escritores noveles (y no tan noveles) intercambian textos de su cosecha… a los e-books; la escritura está más digitalizada que nunca. ¿Bueno, malo, regular…? ¿Qué futuro le ves a los libros en este milenio?
Creo que la era digital va a ser el futuro de los libros, pero aun lejano. Para la falta de espacio en las casas, los ebooks son geniales, pero no estamos muy acostumbrados todavía a ellos.
Aunque sería una alternativa estupenda y más ecológica.
¿Hay alguien a quien agradezcas particularmente todo lo que has conseguido hasta hoy? La pareja, los familiares, los amigos…
En primer lugar a Miguel, mi padre. Él me enseñó amar los libros y me animó desde el principio a escribir. Tenía la convicción de que llegaría a ser escritora. Creer yo también en ese deseo suyo ha hecho que no me rindiera hasta conseguir el sueño que ambos compartíamos.
A mi madre Carmen, que devora mis novelas y me pone por las nubes. Es mi mejor promotora, creo que sólo falta el frutero por comprar la novela. La lleva en el bolso y la enseña a todo el mundo, pinchándoles para que la compren. Tengo un cielo de madre.
A mi marido Juan Carlos que es el que me alienta a diario para que escriba, lee mis novelas mientras las voy haciendo, me ayuda cuando me atasco, comentamos las tramas y es el héroe de todos mis libros, porque todos los protagonistas masculinos tienen algo de él.
A mi pequeña Carla. Ella será mi futura lectora y en quien me inspiraré para nuevos libros. Escribo para dejarle una parte de mí cuando ya no esté con ella.
A mi familia de Segovia, de la que hoy desgraciadamente falta mi padrino Julián. Al menos él ha podido ver la primera publicada y la leyó junto a mi tía. Están tremendamente orgullosos de su sobrina.
Mi prima Rocío, su hijo Jorge que es el niño de Hijos de Caín, y el resto de mi gente en el norte, siempre están ahí para que siga escribiendo, animándome y siguiendo mis correrías a muchos kilómetros de mi casa.
Yo siempre aconsejo a cualquier «descerebrado» que se meta en este mundillo literario que lea, mucho, muchísimo… ¿qué lees tú actualmente, qué lecturas influyen en tu proceso creativo, si es que influye alguna más que otra?
No suelo leer del mismo tema que estoy escribiendo, pero devoro todo lo que cae en mis manos: novela romántica, fantástica, dramática, histórica…
Me encantan los clásicos ingleses y los españoles.
Acabo de terminar un ensayo sobre la Roma de Trajano y ahora estoy leyendo La vidriera carmesí, una historia muy buena sobre el lado oscuro y malvado que todos llevamos dentro.
El nuevo año siempre está lleno de buenos propósitos, ¿cuál es el tuyo?
Terminar del todo Sangre de Huno; Empezar la dieta el próximo lunes y seguirla el resto de las semanas ( mucho más difícil que cualquier novela ) y seguir cosechando buenos amigos.
Y para el verano recopilar la documentación de la segunda parte de Hijos de Caín y ponerme con ella. Ya tengo un guión de la trama hecho.
Sin lugar a dudas Evanescence.
Me gusta saltar de un género a otro, siempre que me sienta capaz y cómoda en él.
Hijos de Caín es juvenil fantástica; La soledad del olvido es una historia de amor dramática y actual, con la tortura y el maltrato a un soldado de las fuerzas especiales americanas de telón de fondo; Sangre de Huno es otra gran historia de amor, como las grandes novelas antiguas, con un aristócrata húngaro y una chica polaca que luchan en la primera guerra mundial.
