FELIZ NAVIDAD A TODXS

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viernes, 21 de mayo de 2010

Luna de Tor. Mariam Agudo




Cuando Áurea regresa a la pequeña aldea de Tor, tras la muerte de sus abuelos, no planea que su estancia se prolongue demasiado, apenas lo suficiente para que las heridas empiecen a cicatrizar. No cuenta con que los recuerdos, largamente dormidos, despierten y la insten a no marcharse jamás. La tierra la llama, la magia del entorno y el esplendor del paisaje la aturden, pero sobre todo lo hace la cercanía de Isaac, un hombre de la región cuyos ojos color índigo y fascinante sonrisa esconden secretos que nadie, ni siquiera Áurea, puede llegar a imaginar.



Años atrás la tragedia se cernió sobre Tor. Un terrible incendio acabó con la vida de la familia de Isaac. El destino le concedió una segunda oportunidad y le salvó la vida, cobrándole, a cambio, un precio muy alto. Desde entonces, cada anochecer, cuando la luna fulgura en el terciopelo del cielo de Tor, hechizo y misterio se unen.



Ahora la soledad es su única compañera y confidente, la oscuridad su cárcel. Pero la llegada de Áurea puede cambiar su destino para siempre y, con su amor, encontrar la única salvación que le queda.

Vaya por delante que no creo en vampiros, ni hombres-lobo, ni fantasmas, ni espíritus errantes, ni fenómenos paranormales. Ni en hadas ni en elfos ni en orcos, ni en ninguna otra criatura de las que pueblan el universo fantástico. Dicho esto resulta difícil imaginar que una novela como Luna de Tor me haya entusiasmado como lo ha hecho. Pero he de reconocerlo: me-ha-en-tu-si-as-ma-do. Quizá su mayor mérito sea conectar con el lector a través de todo un conjunto de hechos y cosas que parecen tremendamente creíbles, a pesar de que creemos tener la certeza de que no existen ni han existido jamás.



Otro de sus méritos, y no el menor por cierto, es esa espléndida, soberbia historia de AMOR entre Áurea e Isaac. Y fijaos que lo he escrito con mayúsculas, y esto es porque un amor como el que describe Mariam no se puede escribir (ni describir) de otro modo.



No quiero desvelaros nada por si (por error) aún no la habéis leído; así que me limitaré a aseguraros que la historia atrapa desde la primera página y no tiene desperdicio, cada personaje es una joya y cada escena, una invitación a la siguiente. Los parajes son espléndidos y la acción se siente más trepidante porque está enmarcada en nuestro siglo y no en alguno anterior. Eso también contribuye, en mi opinión, a darle más credibilidad a la historia.



Mariam ha construido a través de 532 páginas y 30 capítulos llenos de pasión y misterio un imaginario propio e inigualable, fascinante y seductor, tanto como sus 3 protagonistas. ¡Ay, sí, que no os lo había dicho! Cuando de AMOR se trata, el 3 es un número par.



No os perdáis tampoco a vieja vecina doña Cora y a la abuela de Áurea… secundarias de lujo que le ponen la sal y la pimienta a este inmejorable guiso… Mmm, para chuparse los dedos.

jueves, 20 de mayo de 2010

Entrevista a Ángeles Ibirika, autora de Entre Sueños






Hace ya un mes que salió a la venta Entre sueños; probablemente muchos y muchas de los que andáis por aquí ya la tenéis y habéis disfrutado leyéndola tanto como yo, si no más. Por ello he querido deleitaros hoy con una extensa entrevista a su autora, la escritora bilbaína Ángeles Ibirika. Dice que no está acostumbrada a las entrevistas, que lo suyo es escribir… pero yo tuve el placer hace unos días de escuchar la entrevista que le hizo Félix Linares en un programa de radio de ETB y no lo hizo bien, no: lo hizo sensacional. Igualmente, como lo suyo es escribir y lo nuestro leer, ahí le he lanzado 15 preguntas, profesionales y personales, para que conozcamos a la mujer que se esconde detrás de la autora de éxito. Y esto es lo que me ha contestado.



Julia: Háblanos de la experiencia de ver tu libro en el stand de novedades, ¿cómo se vive ese día en que, por fin, podemos ver a la criatura brillando con luz propia junto a los grandes consagrados a los que tanto hemos admirado de lejos?



Ángeles: Se vive con nervios. Sabes que tu novela está en las librerías, pero no te lo crees hasta que la ves. Bueno. En realidad no terminas de creerlo ni aún después de verla al lado de esas obras que has devorado. Es una experiencia apasionante.



Julia: Tu libro ha salido al mercado en el mejor momento del año: abril. Que equivale a Sant Jordi, que equivale a la posibilidad cierta, no sólo de vender montones de ejemplares, sino además estar ahí para tus lectores: firmándoselos, dedicándoselos y comentándolos con ellos. ¿Qué balance sacas de la experiencia?



Ángeles: Firmé ejemplares, en la Feria del libro de Bilbao, tan solo dos semanas después de haber publicado. No esperaba que fuera nadie, pero me equivoqué. Fue un día precioso, y el contacto con quienes compraban la novela o llegaban con ella a medio leer o ya terminada, fue increíble. Es bonito poder dar las gracias personalmente a tus lectores.



Julia: Sé que tus hijos ya son mayores, pero no siempre ha sido así. Escribes desde hace años, ¿cómo se compatibiliza el trabajo de madre a jornada completa con el de escritora, cómo organizas tu tiempo, qué prioridades estableces en tu vida cotidiana?



Ángeles: No es fácil. No es eso de "tengo una hora libre, voy a escribir". A veces necesito esa hora, incluso más, para adentrarme en la historia. Después escribo. Eso quiere decir que si no tengo por delante más de dos horas libres no me molesto en hacerlo, porque sé que al final no estaré satisfecha con el resultado y lo tiraré. Robo tiempo de dónde puedo. Madrugo mucho, sobre todo fines de semana y vacaciones, y escribo mientras todos duermen. Escribo también por las tardes, aprovechando que mis hijos estudian y mi marido no ha llegado aún del trabajo. Me encanta cuando todos están ocupados y se olvidan de mí durante horas, pero eso ocurre pocas veces.



¿Mis prioridades? Ellos. Siempre ellos



Julia: ¿Cómo te iniciaste en la literatura? ¿Quién te empujó a contar historias… y quién a publicarlas? ¿Te consideras autodidacta o tu formación académica te ha conducido hasta aquí?



Ángeles: Siempre he tenido historias en mi cabeza, pero nunca pensé que terminaría contándolas. Comencé a escribirlas para compartirlas con amigas. Algunas nunca habían leído una novela y aún así se engancharon a las mías. Descubrí que no lo hacía del todo mal.



A tratar de publicar me incitaron todos quienes me leían. El empujón definitivo llegó de una total desconocida en aquel momento: Irdala. Leyó mi novela, yo esperaba sus críticas para aprender de ellas, y lo que me llegó fue su admiración absoluta. Ella me confirió la confianza que me faltaba.



Me considero autodidacta. Escribo con el corazón, y eso no hay quien te lo enseñe. Además, me esfuerzo continuamente en superarme, en que lo que escriba hoy sea mejor de lo que escribí ayer, y eso lo consigo leyendo, escribiendo, trabajando.



Julia: Muchos escritores y la mayoría de actores y actrices confiesan sin tapujos disfrutar como enanos en el papel de "malos de la historia". ¿Cuándo tú creas a "tus malvados" también disfrutas como una enana o prefieres a los buenos buenísimos que tienen el Cielo asegurado?



Ángeles: Comencemos diciendo que no me gustan ni los malos malísimos ni los buenos buenísimos. Disfruto del sufrimiento de mis personajes, y ese sufrimiento se lo da la propia vida, no la maldad de nadie. ¿Y por qué disfruto con ese sufrimiento? Pues porque un hombre enamorado es algo hermoso; un hombre enamorado que se tortura porque no puede tener a la mujer amada puede ser sublime. Siempre hablando de ficción, por supuesto.



Julia: ¿Qué papel juega la música en tus historias? ¿Todas las novelas tienen una BSO propia? De ser así, ¿cuál ha sido la de Entre sueños?



Ángeles: Juega un papel importante. Me inspiro con música, aunque después necesito silencio para escribir. La banda sonora de Entre Sueños es Leyendas de pasión. Pero también tiene canción. Es la que he puesto en el vídeo. Me muero por conocerte, de Alex Ubago. Todo eso que dice la canción lo piensa Mikel cuando mira a Beatriz.



Julia: Una de las cosas que más me sorprendió y gustó de tu novela es la introducción de la familia Ionescu en la trama. ¿Has conocido a alguna familiar similar en la que te hayas "inspirado" para crear a esos personajes tan entrañables para el lector?



Ángeles: Desafortunadamente, no. No he conocido a nadie como ellos. Ninguno de mis personajes está inspirado en alguien real. Los Ionuescu surgieron solos. Iban a ser simples trabajadores de la explotación, pero desde el principio fueron mostrándome que eran mucho más. Les cogí un gran cariño.



Julia: Sinceramente, de mujer a mujer, dime: ¿existen hombres como Jon en la vida real… o quedan restringidos al universo novelesco?



Ángeles: Estoy convencida de que existen. Yo conozco algunos. El problema es que en la vida real hacemos un problema de casi todo. Una mala respuesta en un protagonista le confiere carácter porque ves cómo le afecta interiormente, ves su sufrimiento. Una mala respuesta de tu pareja le convierte en insoportable porque no ves su fondo, tan solo ves su mala leche.



Julia: Una de las cosas que más me llamó la atención en la entrevista que te hizo Félix, y que me devolvió —en parte— la fe en el ser humano fue cuando afirmaste que tu novela se publicó tal cual la escribiste, y que la editorial no te obligó a cambiar escenas o capítulos, ni te hizo reescribir párrafos enteros ni te obligó a eliminar nada, como hacen otras, e incluso dieron el visto bueno al anexo de las recetas culinarias… Así se puede afirmar que tu experiencia con Zeta ha sido positiva y digna de repetirse, ¿cierto?



Ángeles: Totalmente positiva y dignísima de repetirse. Creo que me he encontrado con el editor perfecto. Espero que ellos piensen que conmigo han encontrado al escritor perfecto ¡jeje!



Julia: ¿Crees en el oportunismo bien entendido? O lo que es lo mismo: estar en el lugar adecuado en el momento adecuado y con la novela adecuada bajo el brazo.



Ángeles: Totalmente. Creo que la base es tener una buena novela. Pero también hay que llegar al lugar oportuno y en el momento justo. Por eso no hay que desanimarse ante las primeras negativas. Eso no significa que tu obra no sea buena y no tenga posibilidades.



Julia: ¿Por qué romántica, porque es más "fácil", porque se vende más, porque crees en el amor eterno y los finales felices… o simplemente porque te apetece?



Ángeles: Siempre escribo lo que me sale del corazón, sin dejarme influenciar por nada ni por nadie. Escribo sobre el amor porque soy romántica por naturaleza, porque soy adicta a ese revoloteo de mariposas que te invade el estómago cuando lees o escribes una historia de amor, porque no existe nada en esta vida que no contenga una pequeña o gran historia de amor.



Julia: ¿Y por qué el Valle de Roncal? ¿Crees que un determinado entorno geográfico puede influir decisivamente en cómo contar una historia y en su desenlace?



Ángeles: Lo primero siempre es la historia, pero buscar un lugar donde ubicarla debe ser mucho más que imaginar un sitio por el que mover a tus personajes. Hay novelas que necesitan un lugar simple que no destaque en la narración, y hay novelas que precisan de un paraje que se convierta en un personaje más. Cuando imaginé Entre sueños tuve claro que la ubicación sería un personaje importante.



Julia: ¿Y qué es lo nuevo de Ángeles Ibirika? ¿Qué se avecina a la vuelta de la esquina?



Ángeles: Esta semana termino de escribir Antes y después de odiarte. Me queda por delante la corrección. Es una maravillosa historia de amor cargada de emociones y sentimientos. Una historia amarga y dulce que conseguirá mucho más que llenar de revoloteos de maripositas el estómago de quien la lea.



Julia: Dijo alguien una vez que el éxito se mide por lo que eres capaz de sacrificar por él. ¿Te ha supuesto a ti algún sacrificio personal esta nueva y bienvenida avalancha de críticas híper-mega positivas que confirman la buenísima acogida de Entre sueños entre el público?



Ángeles: Como a todo escritor, el hecho de escribir me ha supuesto sacrificios. No veo la televisión, he renunciado a mis siestas de invierno al calor del sol tras los cristales del salón, a mis largas tardes de verano a la sombra de los árboles, a holgazanear en la cama por las mañanas… He renunciado a muchos pequeños placeres. Las cosas no se consiguen sin esfuerzo. Pero no me quejo. Estoy haciendo lo que me gusta y además puedo verlo publicado.



Julia: Y por último, la pregunta odiada por todos los escritores: ¿Qué le dirías a la gente que tiene la "loca" y "estrafalaria" idea de querer escribir… digamos… profesionalmente?



Ángeles: No soy nadie para dar consejos. Puedo decir lo que me digo a mí misma cada día. Lee mucho, escribe mucho, aprende siempre de todos porque todos tienen algo que enseñarte. Nunca te conformes con lo que haces, porque siempre podrás hacerlo mejor. Aprende, aprende, aprende… Sueña, sueña, sueña.



Y prepárate, porque el día menos pensado descubrirás que también tus sueños se cumplen.



lunes, 26 de abril de 2010

Entre Sueños. Ángeles Ibirika



Beatriz nunca quiso conocer a su abuelo, pero cuando se entera de que a su muerte todas las propiedades del viejo le pertenecen, las acepta para venderlas al mejor postor.
Antes de que las tierras sean adquiridas por un comprador, una situación inesperada y humillante, provoca que Beatriz, la sofisticada mujer de ciudad, corra a refugiarse en aquel lugar que considera inhóspito.
Allí, en el apacible pueblo de montaña de Roncal, se encuentra con Jon, el atractivo veterinario que gobierna las tierras, el ganado y los negocios de su abuelo, y que siempre pensó que las posesiones pasarían a sus manos para continuar con la labor del anciano, al que quiso como a un padre.
La llegada de Beatriz, a la que él considera una mujer sin alma que permitió que el abuelo viviera y muriera solo, será el inicio del enfrentamiento entre dos corazones orgullosos que están seguros de tener poderosas razones para odiarse.
Pero el Valle de Roncal es una tierra legendaria y hermosa. ¿Podrá, ese lugar mágico, cambiar las ambiciones, transformar los sueños, convertir el odio en deseo, y el deseo en amor?


Probablemente ésta sea la mejor novela que he leído en años… Seguramente es la novela que demuestra que las autoras españolas de Romántica están en estado de gracia, y amenazan con ganar por goleada a las anglosajonas, ofreciendo en cada una de sus historias una mirada mediterránea, fresca, y tan saludable como el aceite de oliva virgen.

Entre Sueños es una historia deliciosa y conmovedora; la autora nos ofrece unos paisajes de ensueño con una maestría inigualable; cierras los ojos y ¡voilà! ya estás en el Valle de Roncal, te ves paseando tranquilamente por la sierra de Santa Bárbara o inmersa en el inabarcable bosque de Irati. Sus gentes te llegan al corazón, tan cercanos que si extiendes las manos casi puedes tocarlos con la punta de los dedos; son gente sencilla, tranquila, sosegada; con un corazón puro y sin dobleces, te hacen olvidar a esos otros seres “de la ciudad”, llenos de perfidia, cobardía y crueldad.

Diría que es una historia de mal entendidos de principio a fin; de entrada el mal entendido que hizo que la mujer de Ignacio lo abandonara y nunca más quisiera saber de él; luego se extendió al hijo y a la nieta, de tal modo que cuando ésta vuelve a las tierras que pertenecieron a su abuelo, nada parece poder convencerla de que el anciano era un buen hombre… También en su relación con Jon hay un continuo de encuentros y desencuentros… hasta casi, casi el final.

El ritmo está muy bien sostenido, la autora sabe cómo y cuándo crear el momento clímax de intriga, de pasión, de dolor y de amor sublime. Porque ésta es una historia de amor sublime. Y el calificativo se aplica a ambas cosas. Por primera vez me encuentro con una protagonista de carne y hueso, nada de heroínas tontuelas e insustanciales llorando a moco tendido continuamente y haciéndose las víctimas. Beatriz es una mujer orgullosa, de los pies a la cabeza; capaz de solventar por sí sola sus problemas, de enfrentarse a humillaciones y traiciones y salir adelante; de reconocer que si un sueño ha dejado de ser válido, se transforma y listo. De Aranjuez al Valle de Roncal; de un hotel de lujo para gente fina y de posibles a un hotelito de montaña para gente estresada —como ella misma— que necesita “desconectar” del mundanal ruido. Beatriz nos enseña que no perdemos nuestros sueños por el camino, sólo los vamos adaptando a las nuevas circunstancias que se nos presentan.

No me equivoco si afirmo que muchas os vais a “enamorar” de Jon… Yo estuve a punto, pero me pierden los ojos azules… Con todo, este hombre es capaz de levantar pasiones en un visto y no visto. Y su historia personal es de las que conmueven hasta el corazón más duro. Y hablando de corazones duros y gente despiadada, no os perdáis a Helena y a Diego… Y por último a ese abogado-albacea que nos recuerda que el camino al infierno está sembrado de buenas intenciones… ¡Hay que ver la que lía cuando parecía que todo estaba ya casi, casi resuelto…!

Aparte de todo esto… Mmm… sólo me queda deciros que si aún no la tenéis en vuestras manos en el momento de leer este post, id corriendo a buscarla. No os arrepentiréis. Garantizado.

Secretos de arena. Helena Nieto



Anna es una mujer de cuarenta años que regresa a su casa familiar después de dos décadas de ausencia junto a sus dos hijos adolescentes. Un lugar donde había prometido no volver y que le hará enfrentarse a los recuerdos, viejos fantasmas y a su pasado.

Allí se reencuentra con su padre, un hombre de pocas palabras que la recibe con excesiva frialdad.


Conoce a Albert en la playa, un apuesto odontólogo con el que inicia una relación de amistad y del que jura no enamorarse.


Una tarde Anna descubre un gran secreto y ve cómo su vida se desmorona de nuevo.


Está llena de dolor e inseguridad, de frustración y debilidad, pero ¿será capaz de mirar al pasado, de llegar al perdón, comprender y reencontrarse a sí misma…?


Anna Rubio es joven y atractiva, pero arrastra tras de sí una triste historia de mentiras, secretos y fracasos. El culpable de buena parte de ello es su padre: un hombre estricto, rígido, exigente y muy, muy formal. Anna fue criada en un ambiente opresivo, lleno de normas, y con un sentido muy acusado de lo que era correcto y lo que no. En contraste, su amiga Mónica Santos creció en un entorno cariñoso, solícito y liberal. Anna y Mónica se conocieron en la escuela y, sorprendentemente y a pesar de los años y la distancia, no perdieron el contacto. Cuando Anna regresa a la casa de su padre, descubre que pocas cosas han cambiado en él… ha vuelto a casarse, eso sí, con una mujer, Elisa, paradigma de bondad, sencillez y encanto.


Pero Anna no vuelve sola, con ella también regresan sus hijos: unos adolescentes malcriados acostumbrados al ambiente de Madrid y que, al principio, soportan la estancia en casa de su abuelo como un mal menor… pero cuando Anna conoce a Albert, todo cambia…


Una gran historia y una gran novela; quizá su mayor mérito sea que atrapa al lector de inmediato, desde la primera página y no lo suelta hasta el final… Una historia donde los personajes sostienen el mayor peso, pues al ser intimista y fundamentalmente urbana, entendiendo por esto que no nos transporta a países y culturas exóticos, la creación de los personajes y de sus vivencias cotidianas es muy importante.

Como importante es también los ritmos que establece la autora, el modo en que mezcla datos del presente y del pasado de la protagonista; la creación del personaje de Albert también es muy acertada. Sin duda alguna, este hombre está llamado a ser el complemento perfecto de Anna… siempre y cuando ella esté dispuesta a olvidar su fracaso matrimonial y liberarse de la culpa que la atenaza. Son muchos los temas que Helena toca en esta novela, y lo hace con una sagacidad y madurez extraordinaria.

Una extraordinaria historia de amor y perdón. No os la perdáis.

El bosque de Sherwood. Natàlia Senmartí




Ya he perdido la cuenta de las historias que he leído o visto --en la tele o en el cine-- del legendario Robin Hood (la próxima se estrena el 13 de mayo). Sin embargo, cuando crees que lo has visto y leído todo, alguien viene y te sorprende --y maravilla-- con una renovada visión del mito. Hace unos meses, mi buena amiga Natàlia me pasó el manuscrito de El bosque de Sherwood. "Échale una miradita", me dijo, "y me cuentas". Así que ahí va esa reseña (aunque con un retraso monumental y casi imperdonable)
Para empezar, comentar que la autora se ha basado en la película Robin y Marian de Richard Lester (1976) para construir su propia y personalísima visión (y versión) de este gran clásico.

Entre tanta novela --buena y mala-- que sale al mercado, de vez en cuando es vivificante encontrarse con un manuscrito de un autor novel no adulterado por la crítica ni por las políticas de "marketing" editorial. De entrada porque Natàlia, como es habitual, aborda los temas con una mirada de lo más original, muy suya, apartándose de los caminos trillados. Aquí nos presenta la historia de un Robin Hood en el ocaso de su vida, pero con las pasiones, la furia guerrera y los valores intactos de cuando era un jovenzuelo de calzones cortos. La historia de un amor maduro que se contrapone hábilmente a la que protagonizan Ona --una joven sajona pelirroja y espléndida, como uno se imagina a todas las sajonas-- y Harold, un apuesto príncipe venido de la ciudad danesa de Roskilde. Con su especialísima magia recrea asimismo las intrigas que se suceden en el reinado de Juan Sin Tierra y en la bella corte danesa.

Alguien dijo que el buen escritor es el que te cuenta una historia mil veces contada y tú la lees como si fuera la primera vez.

Además de amor, Natália nos deleita nuevamente con una espléndida recreación del mundo medieval (s. XII) con toda su crudeza y barbarie intactas, como si la misma autora hubiera hecho un viaje en el tiempo y hubiera vuelto con las imágenes frescas y nítidas de lo que han visto sus ojos.

Una historia apasionante aderezada con toques de humor sabiamente repartidos aquí y allá; dos historias de amor paralelas pero unidas por un sentir común; prejuicios hacia los pueblos nórdicos/vikingos que se superan gracias a la confianza y al buen hacer por ambas partes; añoranza del mar y de lo que se ha dejado atrás: la tierra madre.

Probablemente lo mejor de esta historia sea la carta de Robin dirigida al rey John, donde se ve claramente cómo se maneja el poder en la Inglaterra medieval. Y sobre todo: el triunfo del amor, la justicia y la lealtad; triunfo que nunca sale barato y nunca se consigue sin una ardua lucha. Pero ¿acaso lo verdaderamente valioso se regala?
Una joya. Espero que muy, muy pronto podamos verla en tapa dura, con una preciosísima portada que le haga justicia, en todas las librerías de España y Andorra. ¿Os he dicho que Natàlia vive allí?


viernes, 23 de abril de 2010

Un Sant Jordi romántico, fantástico y paranormal



Hoooola, son las 19.42h; vengo de La Casa del Libro, ¡nadie diría que hay crisis! Claro que las apariencias engañan y hay muchos que sólo dan vueltas, miran, hojean y poco más.
Yo he cumplido hoy la 3ª parte de mi misión como devoralibros y como amiga: como podéis ver en la imagen, ya tengo las tres novelas de las tres estrellas que en este mes de abril han empezado a brillar con luz propia en el firmamento editorial. De entrada os puedo garantizar que Entre sueños es una auténtica joya... de Luna de Tor deciros que estoy en ello y con muchas ganas, y mi última adquisición ha sido Faery.
Tenía mucho donde escoger, la oferta no podía ser más amplia, pero este año, al igual que el anterior, ya tenía muy claro qué iba a comprar. Y sé que he acertado. Esas certezas que tiene una en la vida ; D
Id a buscarlos antes de que se agoten, hacedme caso... Que luego todo son lamentos; yo creí que ya se había agotado el de Érika hasta que buscando y rebuscando lo he encontrado ; )

lunes, 19 de abril de 2010

Presentación de la novela Soy la Tierra, de Blanca del Cerro


INVITACIÓN

Me complace invitaros a la presentación de mi libro

SOY LA TIERRA
Que se celebrará el próximo martes 20 de abril de 2010,
a las 20.00 horas, en la librería Excellence, calle Balmes, 191, de Barcelona.

Blanca del Cerro



Sinopsis

Silvia es una joven abogada que vive en un pueblo de
la costa, donde ha instalado su bufete, dedicándose
especialmente a todo tipo de delitos ecológicos. Tiene
una excelente relación con su padre y sus hermanas.
Una tarde aparece en su bufete una curiosa y misteriosa
mujer haciendo una extraña petición: desea
poner una demanda contra la humanidad.


Autora: Blanca del Cerro. Madrid
Licenciada en Traducción, Interpretación y Filología Francesa por la escuela de San José de Cluny de Madrid, dependiente de la Sorbona
de París.
Ha dedicado gran parte de su vida a la traducción, especialmente técnica, habiendo traducido multitud de artículos, folletos y especificaciones, además de 35 libros.
Ganadora del Primer Premio de Relatos de la revista Genial.
Ganadora del Primer y Tercer Premios de Relatos
Cortos en la revista de Finanzauto S.A.
Ganadora del Primer Premio de Poesía de la revista de Finanzauto S.A.
Ha publicado diversos poemas y cuentos en la Revista de Transportes de Barcelona, además de un cuento en la revista “Patinaje” de Barcelona.
En 2006 publica el libro titulado “Luna Blanca”, con la Editorial Nuevos Escritores.
Fue una de los diez finalistas en el I Certamen de Novela Zayas de 2008.
En 2009 obtuvo el Primer Premio del XVIII Certamen de Poesía y Narrativa Villa de El Escorial “María Fuentetaja”.
Colaboro en Radio Latina y Radio Merlín de Madrid.
Publica cuentos en las revistas digitales Almiar Margen Cero, Narrativas, Ariadna y Letralia.
Pertenece a las redes literarias LVDLPEI, Mi Literaturas, Sinalefa Internacional, REMES y U.H.E., en las que escribe.
Es socia fundadora del grupo literario EL PARNASO.
En la actualidad combina su trabajo de traductora en diversas agencias con el de escritora.

blacer11@gmail.com
www.blancadelcerro.blogspot.com


Vanitas vanitatum. Omnia vanitas


Sé que hace muchos días que no paso por acá. Los que habitualmente me veis por Facebook ya lo sabéis, a los demás os lo digo ahora.



Hace apenas una semana, ojeando el número 5 de la conocida revista virtual RomanTica's, descubrí, oh lá lá, que mi relato "Soledades", publicado en este blog y en el nº 1 de la susodicha revista fue escogido Mejor Relato de 2009 por las lectoras de la publicación. Sólo puedo decir: Gracias. Es un reconocimiento que me llena de orgullo y que me da alas para volar lejos... Realmente, en estos momentos es valiosísimo para mí. Y debo reconocer que me emociona saber que algo escrito --y bastante deprisa, a decir verdad-- por mí haya gustado tanto.



El relato lo podéis encontrar aquí, en la etiqueta Relatos. Como es el único que he escrito hasta la fecha, no hay pérdida. Pero aprovecho para poneros el enlace a la revista también... porque aparte de lo que yo haya podido aportar, la publicación es un lujazo y no tiene desperdicio. Podéis descargárosla gratuitamente.

http://www.revistaromanticas.es/

domingo, 4 de abril de 2010

Lady Johanna. Julie Garwood


Lady Johanna, una indómita inglesa, está resuelta a luchar por su libertad en la Inglaterra del 1200, un mundo dominado por hombres. Al enviudar a los dieciséis años de edad, lady Johanna se prometió que jamás volvería a casarse.

El rey Juan tenía sus propios motivos para desear que la joven se casara nuevamente con el novio que él había escogido. Pero el barón Nicholas, hermano adoptivo de la joven, encontró una salida para Johanna: que contrajera matrimonio con Gabriel MacBain, el poderoso guerrero que administraba las propiedades escocesas de ella. Sin otra salida, la joven acepta este matrimonio, y la ternura y la paciencia del apuesto MacBain van haciendo que florezca un amor como el que nunca había soñado.
Hacía ocho años que no leía una novela de Julie Garwood; había olvidado su maravillosa pericia para escribir historias conmovedoras. Volver a reencontrarla ha sido todo un placer. Y hacerlo a través de una historia medieval inglesa no tiene precio.

Los que me conocen saben con qué pasión disfruto las historias medievales; Lady Johanna es de la clase de libros que se leen —y disfrutan— de una sentada. No voy a entrar en muchos detalles para no desvelar la trama a aquellos de vosotros que aún no la hayáis leído. Prefiero dejaros una perla de sabiduría masculina, a ver qué os parece…

Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

—Obispo Hallwick, se olvidó de las mujeres. ¿Dónde se sitúan en el amor de Dios?
Reflexionando sobre la pregunta, el obispo se frotó la frente.
—No las olvidé —dijo al fin—. Son las últimas en el amor de Dios.
—¿Por debajo de los torpes bueyes? —preguntó el segundo estudiante.
—Sí, por debajo de los bueyes.
Los tres jóvenes sentados sobre el suelo se apresuraron a asentir.
—Obispo —dijo Thomas.
—¿Qué, hijo mío?
—Lo que usted enunció, ¿es la jerarquía de Dios o la de la Iglesia?
La pregunta escandalizó al obispo: le sonó blasfema.
—Es lo mismo, ¿verdad?
Muchos de los hombres que vivían en aquellos tiempos estaban convencidos de que la Iglesia interpretaba fielmente las ideas de Dios.
Pero algunas mujeres sabían que no era cierto. Ésta es la historia de una de ellas.

Lo más triste es ver que 800 años después… todavía muchos siguen conceptuando a la mujer del mismo modo que lo hacía el buen obispo. Y por ello, los malos tratos que sufría Lady Johanna siguen siendo una constante malsana en nuestro mundo moderno.
LADY JOHANNA
JULIE GARWOOD. 1995
EDICIONES B/ZETA
461 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9872-190-4

Dos veces amada. Lavyrle Spencer


Después de esperar durante un año el regreso de su amado esposo, la joven y encantadora Laura recibe la noticia de que el barco en el que él viajaba ha naufragado con todos sus ocupantes.

Dan, el mejor amigo de Rye, se convierte para Laura en el puntal que la ayuda a seguir adelante y en un buen padre para su bebé. Así logrará conquistar su destrozado corazón.

Laura consigue así su segunda oportunidad, sin sospechar que, tras cinco años de ausencia, Rye ha vuelto a casa sano y salvo, dispuesto a recuperar a su esposa y a su hijo.
Os confieso que después de 462 páginas todavía no he podido localizar en mi mente la isla de Nantucket donde se sitúa la historia de este triángulo amoroso —una constante en la literatura universal— entre Rye, Laura y Dan. Eso unido al hecho de que la peripecia vital de sus protagonistas transcurre en la primera mitad del siglo XIX —siglo que odio porque me parece un retroceso inexplicable e injustificable en la historia de la humanidad— hacen que una novela que debió ocuparme dos o tres días, a lo más tardar, me ocupara más de una semana de mi precioso tiempo.

Debo reconocer que la historia parte de un hecho singular y muy atrayente como es la vuelta a casa de un hombre al que todos daban por muerto. Sin embargo, y a pesar del prometedor principio, la historia transcurre perezosamente, no hay ningún elemento sobresaliente, ningún personaje malvado que nos indigne, salvo esa cuñada solterona y frígida que se limita a mirar a Laura con menosprecio, pero que tampoco se involucra en la trama como sería de esperar y desear. Un marido borracho —¿Qué cabría esperar en su desesperada situación?—; un chiquillo demasiado pequeño para intervenir con fuerza en el devenir de los acontecimientos —un adolescente hubiera hecho un mejor papel: más rebelde y agresivo—; y unos secundarios con poca personalidad y escasa presencia.

Por otro lado, el tema del negocio ballenero no es de los que más me atraen; imagino que en esos años y en esas latitudes debía de ser lo más normal, pero todo junto hace que me sienta alienada de la historia, que me cueste entrar en la dinámica de los hechos… No me puedo identificar con nadie, los siento lejanos, y peor aún: aburridos.

No, debo confesar que, al contrario de Promesas, esta nueva novela de LaVyrle Spencer no me convence… Y eso que me hablaron muy bien de ella. Pienso que es muy mejorable… hay un buen tema, pero va perdiendo fuerza y sólo llegando al final consigue atrapar al lector, para mi gusto, demasiado tarde.
DOS VECES AMADA
LAVYRLE SPENCER. 1984
EDICIONES B/ZETA
462 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9872-189-8

Suaves pétalos de amor. Encarna Magín


Valleverde es un apacible pueblo donde vive en armonía una antigua comunidad, "Los hijos de la luz". Pero Iván, un letal constructor, quiere construir una carretera que causará el desalojo y la destrucción de la localidad. Lucía, una dulce mujer perteneciente a la comunidad, no dudará en enfrentarse al hombre causante de tanto dolor con la intención de salvar al pueblo... aunque con ello tenga que vender su alma y su cuerpo.


Lo que ambos desconocen es que el remolino de la pasión y el amor puede engullirles sin contemplaciones.


Pasión, trama, traición... todo confluye entre las a priori apacibles vidas de sus personajes. Pero por encima de todo ello prevalecerá el amor.
Antes que nada: disculpas por el retraso. Como veis, se me acumula la faena y a veces me resulta imposible llegar a todo. Pero aquí estoy, después de 9 días, para presentaros (como siempre) una historia fabulosa: la de Iván y Lucía. Esta historia que me ha cautivado desde la primera página tiene además el encanto y la satisfacción añadidos de haber podido hablar personalmente con la autora.
Ocurrió el miércoles pasado, entre las 17.30 y las 18.30h de la tarde. El encuentro con Encarna fue estupendo, lo que me hizo lamentar no haber dispuesto de más tiempo porque cuando tienes el privilegio de conectar con alguien que escribe y que lo hace tan bien, el tiempo es un suspiro. ¿Por qué nos encontramos? Pues porque Encarna tenía una cita en Barcelona --de hecho la tiene todos los miércoles-- y aproveché para robarle un poco de su tiempo y hablar de su novela, aparte el placer de conseguir una dedicatoria personalizada. ¿Cómo es Encarna? Vital, entusiasta; su risa es contagiosa y su conversación deliciosa. Si en algún momento tenéis la oportunidad de coincidir con ella, podréis descubrirlo vosotros mismos.
¿Cómo es Suaves pétalos de amor? Una historia original; según me contó la autora, la historia en principio transcurría en U.S.A y tenía como telón de fondo la comunidad Amish de Pennsylvania. Pero cuando ya la tenía escrita, la autora cambió de opinión y decidió que quería trasladar ese argumento al Valle de Arán y cambiar sus personajes made in U.S.A por personajes made in Spain. La novela fluye con naturalidad, con una prosa clara y sencilla que llega al corazón de los lectores. A pesar de sus más de quinientas páginas, el ritmo de la novela es continuo y el lector pasa de una sorpresa a otra sin tregua.
En cuanto a los personajes, decir que son extraordinariamente humanos, y, sin duda alguna, la baza fuerte con que la autora para atraparnos. No os engañaré: hay erotismo; quizá a algunos les sobre, y a otros les moleste. Reconozco que algunas escenas me parecieron muy "subidas de tono", pero ya contaba con ello después de haber leído la novela de Noelia "Falsas apariencias" y no me sorprendió. Como lectora, lo que menos me gusta es que me den gato por liebre. Con el sello Rachel sé lo que puedo encontrarme, y a veces, ¡qué caray!, el cuerpo me pide "emociones intensas". Y en ese sentido, os aseguro que no salí decepcionada.
Siendo la primera novela publicada por la autora, considero que está mejor que bien; sólo puedo criticar, y debo hacerlo, una deficiente labor de corrección por parte de la editorial. Como imagino que es una editorial joven que está empezando su andadura, imagino que esto tenderá a mejorar en próximas publicaciones. Y en ello confío, pues como señalé en un post anterior, los lectores de romántica somos lectores de primera categoría y debemos ser tratados en consecuencia.
En cuanto al diseño de portada y el título, considero que son muy acertados y dan una idea muy clara y al mismo tiempo tremendamente sugerente de lo que nos espera entre las páginas... Lo recomiendo especialmente a todas las lectoras y lectores de novela romántica.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Un premio, un premio... a mi blog




Nuestra muy querida Mariam, sí, ya sabéis: la autora de Luna de Tor, le ha otorgado un premio mi blog... Desde aquí le doy mis más profundos agradecimientos. Y como corresponde, yo a mi vez entrego el premio a una de las personas más geniales que he conocido en este último año (y diría que han sido más de 100, así que ha sido difícil decidir quién se lo merecía más...).






Finalmente... Tachán... Tachán... el premio va a parar a http://nieveshidalgo.blogspot.com/






Coincidiréis conmigo en que se lo merece... como bloguera... como persona... como mujer... como escritora... como amiga... como mecenas... Ella también hace danzar mi corazón ; )



martes, 23 de marzo de 2010

Yo leo Novela Romántica, ¿y qué?







Cuando el año pasado murió Corín Tellado, lo recordaréis seguro, hubo quien dijo que esta inolvidable escritora había tenido tal éxito de ventas porque la literatura "seria" no se podía leer en este país por culpa de la dictadura franquista. Sin embargo, y dejando de lado lo que este país considera "serio" o no (¿?), Corín consiguió el propósito que se había impuesto: entretener al público lector con historias sencillas y al mismo tiempo inolvidables. En definitiva, si uno consigue aquello que se propone, más allá de géneros y estilos, ya puede descorchar la botella de Cava y bebérsela enterita.






Luego hay otros que van y te dicen: "la literatura romántica es para marujas menopáusicas ¿?¡! que se tragan cualquier cosa..." E incluso he oído comentarios del tipo: "Claro, como no pueden leer otra cosa porque no lo entienden... ¿? ¡!"






De acuerdo que hay un tipo de literatura que sólo la entiende el autor y los de su promoción universitaria (caso de Espido Freire, sin ir más lejos)... Pero de ahí a decir que la literatura romántica es para "tontas" -y tontas con "a" (femenino plural)- va un abismo insondable, profundo y peligroso.






Me precio de haber leído de todo, serio y no serio, thriller, histórica, comedia, terror, idealismo mágico, surrealismo, hiperrealidad, cosas raras, experimentos kafkianos, los clásicos de todos los tiempos, algunos de los cuales son francamente inaguantables y provocan sopor del bueno... Y me quedo definitivamente con la literatura romántica, no porque no sea capaz de entender ninguna otra, nada más lejos de la realidad, sino porque ninguna la disfruto tanto.






Aquí, además, quiero añadir que en este último año he hecho una comprobación sorprendente y muy gratificante (al menos para mí) y es que las autoras de este género son, en general y sin excepciones hasta el día de hoy, personas maravillosas. Y no creo en las casualidades. Todas estas mujeres -espero conocer a algún hombre dentro del género cualquier día de estos- son hipersensibles, con un corazón enooooooooooooooooooorme y llenas de buenos propósitos y mejores intenciones.






Vayamos al punto de antes, al tópico de: la literatura romántica es para mujeres "sin formación"; no puedo hablar en nombre de todas las lectoras de Romántica (todavía no leo las mentes ajenas si apenas soy capaz de leer la mía propia) pero puedo decir que, independientemente de mi formación académica, de tonta no tengo un pelo. Y soy asquerosamente exigente como lo saben quienes bien me conocen. Así que algo sí tengo que criticarle a las novelas románticas (no a todas, desde luego... es un problema más de editoriales que de autores) es el asunto de la corrección de los manuscritos. Repito que es un problema más del editor que del autor, pero sí es verdad que en novela romántica me he encontrado libros plagados de todo tipo de faltas. También debo destacar como lectora (y no cobro comisión por decir esto), que ediciones b y esencia cuidan mucho sus libros de romántica. Por eso sé distinguir cuando un corrector ha hecho lo correcto -nunca mejor dicho- y cuando se ha ido de farra, se ha pillado una cogorza y no ha hecho su trabajo. No soy filóloga (ni ganas) pero sí sé distinguir una falta de ortografía o una palabra mal empleada en el contexto porque se desconoce o se confunde su significado... y algunas faltas me ofenden mucho a la vista. Pero lo que realmente me ofende es que el editor de turno piense que las mujeres somos imbéciles y que nos pueden colar cualquier cosa. Y desde aquí le digo: merecemos "some respect", que diría Aretha Franklin.






Otra cosa muy positiva a destacar es la afluencia de autoras españolas al mercado editorial de la novela romántica... Cuando yo empecé a escribir hace 15 años (lectora lo soy desde los 7), todas las autoras de novela romántica eran anglosajonas, mayormente norteamericanas; yo empecé mi andadura romántica leyendo a Danielle Steel. Y ya era hora de que las mujeres españolas tomaran el relevo de Corín Tellado sin complejos ni remilgos.






Y por el último el siguiente apunte a título crematístico: si la novela romántica es "sencilla" y se lee con facilidad significa que se leen más novelas al mes o al año = más ventas = más dinero. O sea que vale, y mucho, cuidar el mercado de este género literario porque, a la larga, da más dinerito que publicar a autores "experimentales"; y en cuanto a los best-sellers rollo Dan Brown... ¿qué queréis que os diga? Que el rollito bíblico-polémico impregnado de pseudo-feminismo trasnochado -y anacrónico- ya está un poquito demasiado superado.






Sí, definitivamente: el amor lo mueve todo. Y al final todos buscamos lo mismo: un cachito de felicidad instantánea; ni más ni menos que lo que nos ofrece la literatura Romántica.






Besitos y hasta la próxima ; )

martes, 9 de marzo de 2010

Hijos de Heracles. Teo Palacios


La muerte del rey Teleclo, durante un festival en honor de Ártemis, desencadenó en el 735 a.C. una oleada de guerras devastadoras entre Mesenia y Esparta, que se prolongaría durante casi ochenta años.
Esparta inició entonces una etapa de esplendor social y cultural que la llevó a ser una de las ciudades más respetadas y temidas de su tiempo. Sin embargo, durante los reinados de Teopompo y Anaxándridas, mientras entre los habitantes de la polis se suceden las rebeliones y la familia real se desmorona trágicamente, el pueblo espartano se transformará, pasando a estar dominado por la formación militar, la austeridad y la dureza, de tal modo que incluso en nuestros días sigue siendo un referente.

En una espectacular novela que equilibra con extraordinaria solidez el fresco histórico, el relato de intrigas palaciegas y la novela de ideas, Teo Palacios nos ofrece una obra estremecedora en la que narra de modo magistral desde las batallas más multitudinarias a las escenas más intimistas, desde las luchas encarnizadas hasta los refinados debates de ideas, y todo ello en una prosa que brilla por su poderosa capacidad evocadora.

Por fin, la novela definitiva sobre una cultura fascinante.
Confieso que tenía muchas dudas a la hora de comprar esta novela; me habían hablado muy bien de ella, es verdad, pero tenía mis propios recelos. Pero siempre he dicho que si quieres criticar algo, primero debes conocerlo... en este caso: leerlo.
Y a eso fui. Me llevé una grata sorpresa porque, como historiadora, he comprobado que la novela tiene rigor histórico. Habrá quien diga que por supuesto, que si la ha editado Edhasa, tiene que tenerlo. Demasiado ha visto una servidora para fiarse de las apariencias, demasiados bluffs literarios, demasiadas cosas que están y no deberían estar... y viceversa.
Es más, apuntaría que tiene "demasiado" rigor histórico; lo cual me lleva a aquel famoso dicho: "disculpa no pedida, acusación manifiesta". Para mí gusto, y a pesar de todos sus méritos, hay detrás de cada línea una insultante intención didáctica que un helenista que escribiera o hablara sobre la antigua Grecia no tendría nunca porque nada tiene que demostrarle a nadie.
Lo he dicho siempre: una novela tiene que ser una historia simple y sencilla que llegue al corazón de la gente, no puede ser un manual de nada, ni dar en ningún momento la sensación de que el autor está por encima del lector, de que es más inteligente que él. El autor está siempre al servicio del lector y nunca al revés. Las explicaciones de todo tipo que trufan la novela (y que no siempre están en boca de los personajes de la historia) son a mi gusto excesivas.
Parto de la idea de quien compra un libro sobre la antigua Grecia es porque le interesa el tema, y ya ha leído otros libros antes que este. Mi experiencia es esa. Yo he leído -por placer y por obligación- mucho sobre Esparta... ay, ¡y tanto que sí! No me ha dicho nada que no supiera ya; así que me ha tocado pasar por encima de todas las explicaciones "didácticas" y centrarme en la historia de los personajes como seres únicos e irrepetibles. Porque cuando se trata de novelas históricas donde quien más quien menos conocemos los hechos, lo que importa son los personajes en su aspecto más intimista, ése que no ofrecen los anales de la historia.
Dejando de lado ese aspecto, el autor ha tenido el acierto de presentar personajes entrañables a los que yo hubiera hecho hablar más, más diálogos, más narración en boca de Arquidamo y menos en boca del narrador que, a menos que tenga nombre y apellidos (y en algunas novelas los tienen), siempre se tiende a asociar al autor de la obra.
En conjunto, es una obra exquisita en cuanto a concepción, escritura y estilo... pero le falta alma y frescura; se esfuerza tanto por explicarnos la historia, vida y costumbres de Esparta que se olvida de divertirnos, de alegrarnos el corazón.

HIJOS DE HERACLES
TEO PALACIOS. 2010
EDHASA
319 PÁGINAS
I.S.B.N: 978-84-350-6208-4

Falsas apariencias. Noelia Amarillo

¿Qué pasaría si C3PO y Drácula se conocieran? ¿Y si se sintieran atraídos sexualmente? ¿Sería sexo intergaláctico, robótico o vampírico?

Luka lleva un día de perros, se ha quedado sin gasolina y ha tenido que dar un largo y “agradable” paseo (con tacones, sobre la carretera desconchada, malhumorada) hasta la gasolinera. Para colmo de males allí se encuentra con un tipo graciosillo que presencia divertido cómo ella acaba tirada en el suelo lleno de “fluidos insanos” del aseo. ¡Qué tipo más majo!

Más tarde, Luka, ya recuperada se presenta en la fiesta de Halloween de su barrio disfrazada de C3PO dispuesta a pasárselo bien. Todo va sobre la seda hasta que se presenta un tal “Drácula” que no es otro que el tipejo graciosillo del aseo… Luka se propone odiarlo, pero el tipejo despliega todo su encanto, y resulta que ya no es ni tipejo ni graciosillo, sino una persona encantadora y estupenda… y además, es que está más bueno que un queso.

Qué se le va a hacer… bajo las placas de metal de su disfraz hay carne, y la carne es débil, ¿no?
Alguien me dijo una vez que una de mis novelas era muy erótica, muy "subida de tono". Jajaja... Desde luego no había leído Falsas apariencias. El erotismo es algo que destaca, y mucho, en la novela de Noe. Pero quien se quede ahí se pierde mucho, y se pierde lo mejor.
Porque la historia de Alex y Luka (divertido diminutivo para Pilar, ¡nunca se me hubiera ocurrido!) va más allá de sus retozos en la cama (o en cualquier otro lugar que se preste ; )). Es una historia preciosa con todo lo que el lector busca y espera encontrar cuando abre un libro cualquiera. Y sobre todo una novela de amor.
Lo mejor: esas maravillosas secundarias: Clara, Lara y Laura (no, no son cantantes de un grupo de rock... son mascotas), que son capaces de enternecer al mismísimo Alex, que al principio se nos muestra un poquito zoófobo. Pero no es tonto el chico, ¡qué va! De tonto no tiene un pelo; por lo menos es lo bastante inteligente como para deducir que o se lleva bien con las "niñas" o lo tiene muy negro con Luka.
La verdad es que este libro ha despertado muchas emociones en mí... me ha hecho sufrir mucho, por ejemplo, cuando Alex está leyendo el diario y temes que de un momento a otro Luka lo enganche y todo acabe peor que mal... Momentos en que me he reído a carcajadas, con las payasadas de Dani; adoro a Noe por presentarnos un gay sin tópicos trasnochados... Momentos en que me he cabreado muy en serio con Enar, por ese modo de evadir la realidad, meterse en esas mierdas y luego ir de víctima, como si los demás no tuvieran sus propios malos rollos, empezando por la misma Luka, que bastante problema tenía viviendo y jodiendo con el capullo ése... La pobre ahijada de Luka, una muchachita que a pesar de todo lo que ha vivido, aún sabe cómo sonreírle a la vida (muchos conozco yo que están amargados sin apenas motivos), y por último, sí, esas escenitas de sexo caliente, caliente... que hace que te plantees, en plena borrasca fría, una ducha helada que te baje las calenturas, jajaja ; )
Y sí, como a muchas les ha ocurrido, yo también me he quedado con ganas de saber qué mal rollo había entre Ruth y Marcos... y el que no me lo contara me cabreó mucho. Porque yo no sabía que Noe tenía pensada una secuela... Yo sólo veía que había un cabo suelto que debia quedar atado y bien atado. Así que ya sabes, Noe: a ponerte ya a contarnos qué leches pasa con ese par, que estamos en ascuas.

FALSAS APARIENCIAS
NOELIA AMARILLO. 2010
RACHEL/EL TERCER NOMBRE
461 PÁGINAS
I.S.B.N: 978-84-96693-91-3

Cambio mi vida por la tuya. Jane Green


¿Verdad que siempre soñamos con lo que no tenemos? La soltera independiente sueña con el marido ideal y con niños monísimos y encantadores. La madre de niños pequeños añora la independencia y libertad de su amiga soltera: ¡lo que daría por tener un fin de semana íntegramente para ella! Levantarse muy tarde, ir de compras (sin niños), de copas (con amigos), lo que sea… ¡pero sin familia!

Ahora bien, si pudieras intercambiar tu vida con otra durante unas semanas, ¿lo harías?

Vicky Townsley, directora de una revista femenina, quiere probarlo y escribir un artículo con su experiencia. Ella se instalará en Connecticut en una casa con niños y marido (muy guapo) y la propietaria de tantas maravillas, pero cansada de ser ama de casa y con muchas ganas de libertad, se irá a Londres para ocupar su lugar en la revista.

Ambas no van a tardar en descubrir algo: que nada es tan maravilloso como se imagina…


CAMBIO MI VIDA POR LA TUYA
JANE GREEN. 2005
EDITORIAL PLAZA & JANÉS
376 PÁGINAS
ISBN: 978-84-01-31590-9

martes, 2 de marzo de 2010

¿Premios amañados y concedidos de antemano a autores "famosos"? Mmm...

Os paso un curioso artículo que he leído hace escasos minutos y que arroja un poquito de luz... y quizá también un poquito de esperanza a los autores noveles...

Lo cierto es que, hasta hoy, yo no había oído hablar de este escritor... o sea que muy consagrado no debía de ser cuando se presentó al concurso hace tres años...

AGENCIAS 3 de marzo de 2006.
El escritor novel Francisco Javier Pérez Fernández ha ganado el XXX Premio Azorín de Novela, dotado con 67.000 euros, con la obra "La crin de Damocles", un "thriller" ambientado en la Alemania nazi de los años 20. En ella plantea "cómo la injusticia social y el deseo de venganza conducen al fascismo".

La obra de Pérez Fernández se impuso a las otras 156 novelas, de las que 103 eran procedentes de España y el resto del extranjero, que se presentaron a este galardón de carácter anual, convocado por la Diputación de Alicante y la Editorial Planeta.En la rueda de prensa posterior a la gala donde se hizo público el fallo del jurado, el autor, un economista afincado en León, que se definió como "un tipo vulgar", explicó que la parte histórica de la novela se orquesta a través de las investigaciones del comisario Müller, a raíz de la detención de Hitler por su intento de golpe de Estado."El nazismo murió hace 60 años de uno de los mayores batacazos de todos los tiempos, pero mantiene un cierto atractivo porque refleja la parte más oscura del alma humana y sirve de paralelismo con cualquier sociedad", subrayó Pérez.Por otro lado, el ganador destacó la importancia de iniciativas como el Premio Azorín que, en su opinión, "permiten que los autores que escribimos día a día con la determinación de salir adelante tengamos alguna posibilidad de conseguirlo".
El jurado estuvo presidido por el diputado provincial de Cultura, Miguel Valor, y compuesto además por el director editorial de Planeta, Carlos Revés; los escritores Juan Eslava, Luisa Castro y Fernando Sánchez Dragó; la bibliotecaria de la Escuela Europea de Alicante, Cristina Llorens y el dramaturgo Pedro Montalbán. Sánchez Dragó, portavoz del jurado, consideró que Pérez ha conseguido una novela "bien armada" y definió al protagonista, el comisario Müller, como un personaje "un poco cínico, que bordea la legalidad y la ilegalidad, pero que siempre acaba poniéndose del lado del bien".
Escritores como Gonzalo Torrente Ballester, Luis Antonio de Villena, Luis Racionero, Jesús Ferrero, Dulce Chacón, Luisa Castro, Eugenia Rico, Javier García y Manuel Mira se han alzado en ediciones anteriores con este galardón. La gala de entrega del premio estuvo precedida por una polémica a raíz de la designación del Sánchez Dragó como "miembro independiente del jurado".
La decisión tomada por el presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, del PP, fue tachado por el PSOE de "lamentable", por considerar que se trata de un autor "vinculado a la editorial Planeta".
Las bases del premio indican que el presidente provincial debe seleccionar a uno de los miembros del jurado y Ripoll explicó que había elegido a Sánchez Dragó de entre "una lista de seis candidatos" que le facilitó la editorial.

Aviso a seguidores y visitantes ocasionales

POR RAZONES DE SEGURIDAD, HE DECIDIDO SUPRIMIR LAS ENTRADAS RELATIVAS A MI ÚLTIMA NOVELA, CONCRETAMENTE AQUELLAS QUE ERAN FRAGMENTOS DE LA MISMA, INCLUIDA LA SINOPSIS. DISCULPAD LAS MOLESTIAS.
EN CUANTO SE RESUELVA EL TEMA DE LA EDICIÓN DE LA NOVELA, VOLVERÉ A PUBLICAR LA SINOPSIS.
UN BESO A TODOS

viernes, 26 de febrero de 2010

Entrevista a Sergio G. Ros


Biografía:


Nací en Cartagena (1975) y trabajo en el sector industrial.


Empecé a escribir “en serio” hace relativamente poco: a mediados de 2006 (había tenido inquietudes, pero no dejaban de ser escarceos; uno de ellos, en concreto un relato, me llevó a recibir un accésit en el Premio de Torrepacheco, Murcia).


En realidad comencé en esto de la escritura con mi obra más larga: la segunda, titulada “Mâ. El escritor de Kung Fu I”, un proyecto que nació como una trilogía, y que yo pensaba que podía ser algo novedoso: una novela sobre artes marciales. Durante el proceso, que duró dos años, la novela se convirtió en una historia con unos personajes muy profundos, que navegaba, finalmente, entre el género histórico, la acción y el romanticismo (335.000 palabras, aprox. 900 páginas).


Aprovechando un receso en la escritura de Mâ, concretamente mientras me documentaba sobre la Revolución Castrista y el Che Guevara, escribí una novela corta en la que aparece un personaje detectivesco, que es el protagonista de la que catalogo como mi primera novela “larga” acabada: “El ladrón de compresas”, ―título que llama bastante la atención, por cierto― (2007, 62.000 palabras, género policiaco). Una anécdota: cuando la estaba escribiendo encontré un concurso donde podía encajar, y como iba apurado de tiempo me encerré dos días seguidos para acabarla. Cuando terminaba un capítulo se lo dejaba a mi mujer para que lo leyera (¡es una santa!, ¡y aquello fue una locura!, de esas que cometen los noveles, ja, ja…). Bueno, realmente la anécdota es que cuando ya tenía el sobre cerrado (con el manuscrito dentro) para mandar al concurso, me di cuenta de que había olvidado desvelar quién era el asesino, ¿os lo imagináis? Entonces supe una cosa: soy un escritor de personajes, no de tramas, creo que la realidad supera a la ficción, y si eso ocurre es porque las personas somos maravillosamente sorprendentes. No creo en los personajes arquetípicos.


Después de terminar «Mâ», y tras múltiples rechazos, cambié de registro; volví a lo que llamo mis orígenes: redescubrí a S. King, un autor que siempre he admirado. Entonces hilvané una historia de terror que llevaba tiempo en mi cabeza: “El valle del demonio” (2008, 172.000 palabras, género: terror). Mientras movía este manuscrito entre agencias y editoriales, una amiga japonesa me regaló un libro de un popular autor de su país que me dejó sin aliento, se titulaba: “Kafka en la orilla”, de H. Murakami. Cuando leí a Murakami quedé fascinado con su escritura. Entonces, la mañana de Navidad de 2008, mientras paseaba a mi perra Laika, tuve una revelación a partir de un hecho intrascendente: un tipo dejó su coche, cerca de donde yo estaba, aparcado y con el motor encendido; al llegar a casa empecé a escribir mi cuarta novela: “Su nombre empezaba por E” (2009, aprox. 155.000 palabras, género negro-realismo mágico-terror), a la que he rebautizado “Transmutación”, tras un rechazo de una agencia que me indicaba lo poco comercial que resulta el título anterior.


Este último manuscrito supuso un salto cualitativo: intensifiqué la labor de revisión, una parte que desconocía anteriormente. En el proceso fui asesorado por dos amigas que conocí en foros literarios, y, por supuesto, por mi lectora ideal: mi esposa. Estoy muy orgulloso de este manuscrito, y sólo lamento que las agencias y editoriales pongan tantas trabas para leer a noveles. Por cierto, aparte de ese rechazo que he comentado, me han pedido el manuscrito completo un par de agencias importantes.


¿Y ahora? Bueno, mi objetivo primordial es mejorar como escritor y por eso ando metido de lleno en una idea que me dio una buena amiga: ser escritor es como hacer una carrera universitaria. Así que trato de leer mucho (todo tipo de géneros), también me he embarcado en dirigir una tertulia literaria de mi ciudad hasta verano y colaboraré con una página de reseñas, bastante conocida en la red. Además de intervenciones en algunas revistas literarias.


Lo cierto es que tengo una nueva novela en mente, pero desearía mejorar antes de empezar en serio con ella.


E.B ¿Cuál es el panorama literario en España, sobre todo para el escritor novel que da sus primeros y titubeantes pasos?

S.G Pues es un panorama muy negro, para qué engañarnos. Por mi experiencia, creo que para que te publiquen o mejor dicho, para que al menos se fijen en ti, deben darse una serie de circunstancias (sin contar la suerte, claro): que el género del que escribas esté de moda, que tu novela no sea excesivamente larga (eres una inversión) y que por supuesto sea una buena novela, esté bien escrita, no tenga fallos gramaticales, ni ortográficos… es decir: que esté pulida.


E.B Escribir… ¿qué tiene de particular, qué aporta la escritura a tu vida, de qué modo llena ese vacío existencial que tenemos todos los seres humanos?


S.G Por ahí leí una vez que la escritura es un desahogo, un hecho que roza lo físico. Cuando uno le coge el gusto a escribir, siente la necesidad de hacerlo, y toda tu mente bulle en pos de plasmar eso que te “oprime”. Así que, si consigues escribir durante un buen rato, te quedas tranquilo y te sientes satisfecho. Después, descansas y te dedicas a otra cosa, pero pronto, muy pronto empieza a crearse la necesidad de volver, y ya añoras el día siguiente cuando retomes el párrafo por donde lo habías dejado. También estoy de acuerdo con los autores que hablan de “bajar al sótano”, a lo más profundo de ti; el sitio donde sólo tú puedes entrar y donde no sabes a ciencia cierta con lo que vas a encontrarte. Esto último es lo que más me inquieta, y soy de la opinión que es, verdaderamente, donde reside el auténtico arte de escribir.


E.B Dicen que escritor es el que escribe, no el que publica. Pero si no publicas no existes como escritor en la sociedad de la imagen… ¿qué tienes que decir a eso?

S.G Ambas teorías o formas de entenderlo son ciertas y a la vez contradictorias. ¿Cuándo se crea el artista, en la soledad de su cuarto de trabajo o cuándo por vez primera alguien valora su obra como arte? Yo pienso que a no ser que tengas un ego muy grande, no sabrás si lo que has creado, lo que tanto esfuerzo te costó, vale realmente la pena. Por tanto, necesitas un punto de vista objetivo, y, como tú dices, en la sociedad de la imagen, del capitalismo, el punto de vista objetivo es el mercado. El problema es que, a pesar de la grandísima cantidad de publicaciones nuevas que se generan anualmente, los noveles apenas tienen salida. Es un verdadero paso de las Termópilas.


E.B ¿Cómo construyes tus mundos de ficción, cuáles son los pasos de tu proceso creativo como escritor?

S.G Me gusta mucho esa pregunta, porque a mí me ocurrió algo extraño. Resulta que como he comentado, dos de mis escritores preferidos son Stephen King y Murakami Haruki. Después de haber leído libros suyos, y cuando llevaba un tiempo escribiendo, descubrí con estupor (a través de entrevistas) que ambos tenían un proceso creativo semejante, y para colmo, que yo tenía un proceso semejante a ellos, sin saberlo. Básicamente parto de una vaga idea, con esbozos de uno o dos personajes, quizá hasta imagino un final, entonces empiezo a escribir cuando tengo la necesidad, y en el mismo proceso los personajes cobran vida y la historia cambia (muchas veces también el final). Es algo parecido a lo que comenta S. King en “Mientras escribo”: una labor de arqueología, tú no inventas la historia, la historia está ahí, y tienes que desenterrarla con cuidado. Algo desconcertante, desde luego.


E.B Dicen por ahí que las musas no existen, que sólo hay trabajo duro, perseverancia y buen oficio. ¿Puedes desmentírnoslo?

S.G Enlazando con la pregunta anterior: escribir es un oficio, muy duro además. Necesitas de muchas horas de esfuerzo y tienes días malos y otros peores. A veces te “notas” más suelto, más fresco, y otras, muchas, torpe e incompetente. Yo me reprocho no saber más, no conocer más, no leer más. Pero respondiendo a tu pregunta: creo que existen las musas, los genios… Yo estoy convencido de que hay “algo” escondido en el sótano.


E.B ¿Está presente en tus obras, al menos en alguna de ellas, el compromiso social y político con la España de nuestro tiempo?

S.G En principio no directamente. Si algo se “cuela” en mi escritura es porque me preocupa, pero no de forma intencionada. Como dije antes, para mí, los personajes son fundamentales: son el motor de la historia. Por tanto sus inquietudes pueden reflejar la sociedad que les rodea en cierta medida.


E.B Son muchos los que siguen tu blog “El alma impresa”. ¿De dónde surgió la idea de crear un blog y qué experiencias has sacado de promocionarte vía Internet?

S.G Después de haber participado en distintos foros literarios, me di cuenta que necesitaba mi propio espacio. Me daba mucho apuro porque siempre me he llevado regular con la informática. Fue una amiga ―María― la que me comentó que ella tenía uno y que no era tan difícil. Así que me animé. La verdad que estoy muy contento con el resultado porque me ha dado la oportunidad de conocer a gente maravillosa, nuevos blogs y nuevos foros. Y gracias a ello, estoy respondiendo estas preguntas, ¿verdad querida amiga? Je, je… Todavía estoy un poco alucinado: ¡imagínate, ni siquiera he publicado y aquí me tienes!


E.B Pusiste hace poquito un post titulado “Generación XXI”, ¿qué esperas de esta nueva generación de escritores?, ¿qué puede aportar a este país la nueva hornada de novelistas cibernautas que se mueven por la red como pez en el agua?

S.G Creo que España va a remolque en el tema literario, y lo digo sin ningún tipo de acritud. Sinceramente: si los profesionales del sector dieran un poco más de importancia a lo que se mueve en foros, blogs, páginas… Si miraran con más perspectiva se darían cuenta del gran filón de calidad que se están perdiendo. Ya quisieran muchísimos países tener la proporción de gente nueva (y no me refiero a edad) que ha “explotado” literariamente hablando.


E.B ¿Cuáles son los ingredientes para “cocinar” una buena novela?

S.G Trabajo, trabajo y tener fe en ella. La fe mueve montañas.


E.B ¿Hay escritores “malditos” o sólo hay buenos y malos escritores?


S.G Es una pregunta difícil, siempre hubo artistas en general que no fueron valorados por sus contemporáneos, o fueron defenestrados por la crítica o, simplemente, ignorados. En la actualidad, estamos cansados de ver ejemplos de autores rechazados que, un buen día, triunfaron y se hicieron multimillonarios. Respecto a escritores buenos y malos, opino, que, como ocurre en la vida, no todo es blanco o negro.


E.B ¿Eres de aquellos que se aíslan para escribir o necesitas el contacto humano en todo momento, aunque estés absorto es tu proceso de creación?

S.G Durante el proceso de escritura necesito absoluto silencio, me es imposible “bajar al sótano” si no es de este modo. Eso provoca tirantez y problemillas domésticos y familiares, claro. Reconozco que es difícil de asimilar por los que te rodean, y más aún si uno no “vive” de esto ni sirve para pagar la hipoteca.


E.B No te libras, no. En 5 palabras, un consejo para escritores de todo tipo. ¿O acaso crees que los escritores consagrados ya lo saben todo y no necesitan consejos?

S.G Umm…. Sólo tengo dos: “Sé honesto”.


Muchas gracias por estas magníficas preguntas, he disfrutado como un enano, perdón por si me he extendido en demasía… ¿comprendes ahora lo de las 900 páginas?

martes, 23 de febrero de 2010

Entrevista a Blanca Miosi




Una de mis lecturas más agradables y enriquecedoras del verano pasado fue El Legado; una apasionante historia alrededor de la siempre controvertida (y denostada) figura de Adolf Hitler; lectura que recomiendo vivamente a aquéllos a quienes, por una razón u otra, les interese el tema del nazismo, aunque también está indicada para los que se sientan atraídos por el mundo del ocultismo y lo esotérico. Y en general, para cualquiera que quiera pasar el rato leyendo una buena novela. Hoy, además, tengo el gusto de entrevistar a su autora, Blanca Miosi, para este rinconcito literario que es tan vuestro como mío. Además de la novela anteriormente citada, Blanca ha publicado La Búsqueda (editorial Roca) y El pacto. Actualmente es representada por la Agencia Literaria Antonia Kerrigan. Vive en Venezuela, y compagina su labor de escritora con el diseño de ropa.

E.B. Blanca, ¿Por qué El Legado? Las novelas sobre el tema del nazismo y sobre Hitler abundan en cualquier librería. Dinos qué tiene de especial tu historia, qué podemos encontrar que no hayamos visto hasta la fecha.

B.M. Muchos temas son repetitivos y no por ello menos interesantes. Sin embargo, El legado no es una historia más acerca de Hitler. El personaje principal es Erik Hanussen, un hombre que estuvo muy cercano a Hitler, y en torno a él gira la novela. ¿Qué hace a un personaje tan especial como para que se convierta en el protagonista de una historia? Básicamente la diferencia del resto. Hanussen fue un hombre que supo llegar a las altas esferas del poder. Nadie sabe exactamente cómo obtuvo sus dotes de mago, y fue el único de los hombres que rodearon a Hitler que lo retó, haciendo uso de un medio de comunicación, como era una de sus revistas. Eso no fue magia, ni tampoco ficción. Hanussen denunció al todopoderoso Führer, destapando sus planes hegemónicos. Un personaje de tal envergadura llamó mi atención.

E.B. En El Legado resulta muy atractivo ver cómo tratas el tema del uso del poder y sobre todo del uso de los símbolos ligados a una ideología concreta, en este caso la de la superioridad de la raza aria unida a un espíritu nacionalista que parecía justificar cualquier proceder, siempre y cuando fuera por mor de la gloria de la nación alemana. ¿Qué o quién te sugirió esta idea? ¿Cuáles fueron tus puntos de referencia para abordar este tema en particular?

B.M. Es un tema muy conocido y repetido hasta el cansancio. Lo que hice fue darle otro enfoque. En lugar de contar lo que se sabía, tuve oportunidad de relatar en El legado cómo se llevó a cabo. Es decir: ¿Cuál fue el origen de la esvástica? ¿Cómo se le ocurrió a Hitler el saludo: Heil Hitler! Con la mano en alto? ¿De dónde provino la idea de los símbolos con los que se rodeaba? ¿Quién le enseñó a hablar en público de la manera tan hipnótica como lo hacía? ¿Por qué era necesario el Holocausto? Creo que es lo que hace la diferencia.

E.B. ¿Cómo construyes tus historias, cuál es tu proceso creativo? ¿Es siempre uniforme o va cambiando, dependiendo de la historia que quieras contar?

B.M. Primero la historia va germinando en mi mente, y antes de tener un argumento concreto hago el ensayo de la primera página. Escribo una primera página que contenga el suficiente interés como para que me provoque seguir escribiendo. Después planifico un esquema a grandes rasgos, una descripción de los personajes, de sus características psicológicas, más que nada, pues el físico se adaptará al papel que le tocará en la novela. Y claro, una novela es como la vida, cambiante, inesperada, algunas veces debo retocar, otras eliminar partes innecesarias; otras en cambio incrementar la acción… El proceso es apasionante.

E.B. El escritor está comprometido con la cultura que le rodea y en general con la sociedad y su tiempo, ¿qué quieres aportar tú desde tu narrativa al lector?

B.M. El escritor no puede escapar de la realidad que lo rodea, eso es claro, y en la vida real el compromiso es grande. Pero en la ficción es diferente, se puede escapar del tiempo, meterse en otra cultura, actuar en otras sociedades. Desde mi narrativa quiero aportar entretenimiento al lector. No creo en la novela con moralejas, en los cuentos, tal vez, pero una novela es ficción. Si he de aportar algo podría ser una obra escrita con alguna dosis de datos verídicos, que puedan servir al lector para conocer parte de la historia, o de sus costumbres. Uno de los ingredientes que más me gustaban de Alejandro Dumas, por citarte un autor, era su increíble capacidad para describir los usos y costumbres de la época que narraba en sus novelas, ejemplos de ello son sus inolvidables: El conde de Montecristo y Los tres Mosqueteros.

E.B. Has publicado con editorial Viceversa, y Editorial Roca, ambas catalanas, ¿cómo ves tú el panorama editorial español? ¿Es diferente al latinoamericano?

B.M. Muy diferente. Puedo hablarte por Venezuela, que es donde al principio intenté publicar. Aquí se da más importancia a la novela localista, regionalista o con algún ingrediente político. Y tienen muchísimas más oportunidades los que están en el medio de la comunicación social, me refiero a los periodistas, locutores, presentadores… supongo que es por la difusión que ellos mismos puedan dar a sus obras. Por otro lado, Venezuela es un mercado reducido al mínimo si lo comparamos con España. Tengo la impresión de que este es un país donde se lee muy poco.

E.B. Cuentos, relatos, poesía, novelas… ¿con qué te quedas tú?

B.M. Con la novela, por supuesto. Aunque tengo escritos más de cincuenta relatos de no más de dos páginas de extensión cada uno, y me gusta escribirlos, pero es la novela la que me apasiona. La poesía es demasiado ambigua para mi gusto. Admiro a los verdaderos poetas, a aquellos que pueden escribir en endecasílabos, por ejemplo; no tanto la poesía libre, que no requiere de una métrica ni un ritmo.

E.B. Todos los autores están marcados por un autor o un libro que les cambió la vida, que les hizo cambiar de rumbo, o que les empujó a coger una pluma y un folio en blanco y lanzarse a escribir compulsivamente. ¿Cuál sería tu autor y tu libro?

B.M. No sé si ése sea mi caso, Elizabeth. Leo desde niña, y sería difícil decidir qué autor me indujo a escribir. Empecé a escribir a una edad en la que la mayoría de los escritores ya están gozando de las mieles del éxito, y en la que es difícil ser influida por los demás. Puedo decirte, sin embargo, que admiro profundamente a Oriana Falliaci.

E.B. El mercado editorial está saturado de best-sellers y pseudo-literatura, ¿hay que volver a los clásicos para encontrar la verdadera esencia del libro?

B.M. El mercado editorial siempre ha estado saturado de best-sellers y pseudo-literatura. No olvidemos que hay autores son actualmente objeto de culto, que antes fueron considerados mediocres. Creo que es el público quien escoge lo que debe leer. Muchos dicen que son inducidos hacia tal o cual autor o tema por el marketing, yo pienso que cada persona es libre hasta para dejarse influenciar. Si elige un determinado libro teniendo enfrente otros, lo hará porque después de hojearlo, leer la sinopsis, y pensarlo bien, ha decidido que es el que desea comprar. Me parece que debemos dejar de pensar en los lectores como personas incapacitadas de pensar por sí mismas.

E.B. ¿En qué trabajas actualmente? ¿Tienes proyectos en mente, alguna novela en el horno “cociéndose”?

B.M. Sí. Estoy escribiendo una novela que aún no tiene título definitivo, y que pienso será mi mejor novela. (Eso espero, siempre que empiezo una creo que lo será)

E.B. Tenemos una Buena Novela entre las manos, pero ¿qué determina realmente su futura publicación: méritos, marketing, suerte, mecenazgo… o de todo un poco? ¿Cuál es la clave del éxito editorial en el s. XXI?

B.M. Creo que para que sea considerada por una agencia o una editorial, una novela debe ser interesante desde la primera página. Debe “enganchar”, como dicen. Ahora, para el éxito editorial, no sé cuál sea la clave. Puede ser una mezcla de buena promoción, un poco de suerte, y por supuesto, una buena novela. No creo en los mecenazgos. Hasta ahora no he conocido a alguien que haya publicado y haya tenido éxito por recomendación. Tal vez haya llegado a publicar, pero el éxito de una novela dependerá de su contenido.