FELIZ NAVIDAD A TODXS

FELIZ NAVIDAD A TODXS
Este banner publicitario ha sido creado por Alexia Jorques

lunes, 19 de abril de 2010

Presentación de la novela Soy la Tierra, de Blanca del Cerro


INVITACIÓN

Me complace invitaros a la presentación de mi libro

SOY LA TIERRA
Que se celebrará el próximo martes 20 de abril de 2010,
a las 20.00 horas, en la librería Excellence, calle Balmes, 191, de Barcelona.

Blanca del Cerro



Sinopsis

Silvia es una joven abogada que vive en un pueblo de
la costa, donde ha instalado su bufete, dedicándose
especialmente a todo tipo de delitos ecológicos. Tiene
una excelente relación con su padre y sus hermanas.
Una tarde aparece en su bufete una curiosa y misteriosa
mujer haciendo una extraña petición: desea
poner una demanda contra la humanidad.


Autora: Blanca del Cerro. Madrid
Licenciada en Traducción, Interpretación y Filología Francesa por la escuela de San José de Cluny de Madrid, dependiente de la Sorbona
de París.
Ha dedicado gran parte de su vida a la traducción, especialmente técnica, habiendo traducido multitud de artículos, folletos y especificaciones, además de 35 libros.
Ganadora del Primer Premio de Relatos de la revista Genial.
Ganadora del Primer y Tercer Premios de Relatos
Cortos en la revista de Finanzauto S.A.
Ganadora del Primer Premio de Poesía de la revista de Finanzauto S.A.
Ha publicado diversos poemas y cuentos en la Revista de Transportes de Barcelona, además de un cuento en la revista “Patinaje” de Barcelona.
En 2006 publica el libro titulado “Luna Blanca”, con la Editorial Nuevos Escritores.
Fue una de los diez finalistas en el I Certamen de Novela Zayas de 2008.
En 2009 obtuvo el Primer Premio del XVIII Certamen de Poesía y Narrativa Villa de El Escorial “María Fuentetaja”.
Colaboro en Radio Latina y Radio Merlín de Madrid.
Publica cuentos en las revistas digitales Almiar Margen Cero, Narrativas, Ariadna y Letralia.
Pertenece a las redes literarias LVDLPEI, Mi Literaturas, Sinalefa Internacional, REMES y U.H.E., en las que escribe.
Es socia fundadora del grupo literario EL PARNASO.
En la actualidad combina su trabajo de traductora en diversas agencias con el de escritora.

blacer11@gmail.com
www.blancadelcerro.blogspot.com


Vanitas vanitatum. Omnia vanitas


Sé que hace muchos días que no paso por acá. Los que habitualmente me veis por Facebook ya lo sabéis, a los demás os lo digo ahora.



Hace apenas una semana, ojeando el número 5 de la conocida revista virtual RomanTica's, descubrí, oh lá lá, que mi relato "Soledades", publicado en este blog y en el nº 1 de la susodicha revista fue escogido Mejor Relato de 2009 por las lectoras de la publicación. Sólo puedo decir: Gracias. Es un reconocimiento que me llena de orgullo y que me da alas para volar lejos... Realmente, en estos momentos es valiosísimo para mí. Y debo reconocer que me emociona saber que algo escrito --y bastante deprisa, a decir verdad-- por mí haya gustado tanto.



El relato lo podéis encontrar aquí, en la etiqueta Relatos. Como es el único que he escrito hasta la fecha, no hay pérdida. Pero aprovecho para poneros el enlace a la revista también... porque aparte de lo que yo haya podido aportar, la publicación es un lujazo y no tiene desperdicio. Podéis descargárosla gratuitamente.

http://www.revistaromanticas.es/

domingo, 4 de abril de 2010

Lady Johanna. Julie Garwood


Lady Johanna, una indómita inglesa, está resuelta a luchar por su libertad en la Inglaterra del 1200, un mundo dominado por hombres. Al enviudar a los dieciséis años de edad, lady Johanna se prometió que jamás volvería a casarse.

El rey Juan tenía sus propios motivos para desear que la joven se casara nuevamente con el novio que él había escogido. Pero el barón Nicholas, hermano adoptivo de la joven, encontró una salida para Johanna: que contrajera matrimonio con Gabriel MacBain, el poderoso guerrero que administraba las propiedades escocesas de ella. Sin otra salida, la joven acepta este matrimonio, y la ternura y la paciencia del apuesto MacBain van haciendo que florezca un amor como el que nunca había soñado.
Hacía ocho años que no leía una novela de Julie Garwood; había olvidado su maravillosa pericia para escribir historias conmovedoras. Volver a reencontrarla ha sido todo un placer. Y hacerlo a través de una historia medieval inglesa no tiene precio.

Los que me conocen saben con qué pasión disfruto las historias medievales; Lady Johanna es de la clase de libros que se leen —y disfrutan— de una sentada. No voy a entrar en muchos detalles para no desvelar la trama a aquellos de vosotros que aún no la hayáis leído. Prefiero dejaros una perla de sabiduría masculina, a ver qué os parece…

Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

—Obispo Hallwick, se olvidó de las mujeres. ¿Dónde se sitúan en el amor de Dios?
Reflexionando sobre la pregunta, el obispo se frotó la frente.
—No las olvidé —dijo al fin—. Son las últimas en el amor de Dios.
—¿Por debajo de los torpes bueyes? —preguntó el segundo estudiante.
—Sí, por debajo de los bueyes.
Los tres jóvenes sentados sobre el suelo se apresuraron a asentir.
—Obispo —dijo Thomas.
—¿Qué, hijo mío?
—Lo que usted enunció, ¿es la jerarquía de Dios o la de la Iglesia?
La pregunta escandalizó al obispo: le sonó blasfema.
—Es lo mismo, ¿verdad?
Muchos de los hombres que vivían en aquellos tiempos estaban convencidos de que la Iglesia interpretaba fielmente las ideas de Dios.
Pero algunas mujeres sabían que no era cierto. Ésta es la historia de una de ellas.

Lo más triste es ver que 800 años después… todavía muchos siguen conceptuando a la mujer del mismo modo que lo hacía el buen obispo. Y por ello, los malos tratos que sufría Lady Johanna siguen siendo una constante malsana en nuestro mundo moderno.
LADY JOHANNA
JULIE GARWOOD. 1995
EDICIONES B/ZETA
461 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9872-190-4

Dos veces amada. Lavyrle Spencer


Después de esperar durante un año el regreso de su amado esposo, la joven y encantadora Laura recibe la noticia de que el barco en el que él viajaba ha naufragado con todos sus ocupantes.

Dan, el mejor amigo de Rye, se convierte para Laura en el puntal que la ayuda a seguir adelante y en un buen padre para su bebé. Así logrará conquistar su destrozado corazón.

Laura consigue así su segunda oportunidad, sin sospechar que, tras cinco años de ausencia, Rye ha vuelto a casa sano y salvo, dispuesto a recuperar a su esposa y a su hijo.
Os confieso que después de 462 páginas todavía no he podido localizar en mi mente la isla de Nantucket donde se sitúa la historia de este triángulo amoroso —una constante en la literatura universal— entre Rye, Laura y Dan. Eso unido al hecho de que la peripecia vital de sus protagonistas transcurre en la primera mitad del siglo XIX —siglo que odio porque me parece un retroceso inexplicable e injustificable en la historia de la humanidad— hacen que una novela que debió ocuparme dos o tres días, a lo más tardar, me ocupara más de una semana de mi precioso tiempo.

Debo reconocer que la historia parte de un hecho singular y muy atrayente como es la vuelta a casa de un hombre al que todos daban por muerto. Sin embargo, y a pesar del prometedor principio, la historia transcurre perezosamente, no hay ningún elemento sobresaliente, ningún personaje malvado que nos indigne, salvo esa cuñada solterona y frígida que se limita a mirar a Laura con menosprecio, pero que tampoco se involucra en la trama como sería de esperar y desear. Un marido borracho —¿Qué cabría esperar en su desesperada situación?—; un chiquillo demasiado pequeño para intervenir con fuerza en el devenir de los acontecimientos —un adolescente hubiera hecho un mejor papel: más rebelde y agresivo—; y unos secundarios con poca personalidad y escasa presencia.

Por otro lado, el tema del negocio ballenero no es de los que más me atraen; imagino que en esos años y en esas latitudes debía de ser lo más normal, pero todo junto hace que me sienta alienada de la historia, que me cueste entrar en la dinámica de los hechos… No me puedo identificar con nadie, los siento lejanos, y peor aún: aburridos.

No, debo confesar que, al contrario de Promesas, esta nueva novela de LaVyrle Spencer no me convence… Y eso que me hablaron muy bien de ella. Pienso que es muy mejorable… hay un buen tema, pero va perdiendo fuerza y sólo llegando al final consigue atrapar al lector, para mi gusto, demasiado tarde.
DOS VECES AMADA
LAVYRLE SPENCER. 1984
EDICIONES B/ZETA
462 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9872-189-8

Suaves pétalos de amor. Encarna Magín


Valleverde es un apacible pueblo donde vive en armonía una antigua comunidad, "Los hijos de la luz". Pero Iván, un letal constructor, quiere construir una carretera que causará el desalojo y la destrucción de la localidad. Lucía, una dulce mujer perteneciente a la comunidad, no dudará en enfrentarse al hombre causante de tanto dolor con la intención de salvar al pueblo... aunque con ello tenga que vender su alma y su cuerpo.


Lo que ambos desconocen es que el remolino de la pasión y el amor puede engullirles sin contemplaciones.


Pasión, trama, traición... todo confluye entre las a priori apacibles vidas de sus personajes. Pero por encima de todo ello prevalecerá el amor.
Antes que nada: disculpas por el retraso. Como veis, se me acumula la faena y a veces me resulta imposible llegar a todo. Pero aquí estoy, después de 9 días, para presentaros (como siempre) una historia fabulosa: la de Iván y Lucía. Esta historia que me ha cautivado desde la primera página tiene además el encanto y la satisfacción añadidos de haber podido hablar personalmente con la autora.
Ocurrió el miércoles pasado, entre las 17.30 y las 18.30h de la tarde. El encuentro con Encarna fue estupendo, lo que me hizo lamentar no haber dispuesto de más tiempo porque cuando tienes el privilegio de conectar con alguien que escribe y que lo hace tan bien, el tiempo es un suspiro. ¿Por qué nos encontramos? Pues porque Encarna tenía una cita en Barcelona --de hecho la tiene todos los miércoles-- y aproveché para robarle un poco de su tiempo y hablar de su novela, aparte el placer de conseguir una dedicatoria personalizada. ¿Cómo es Encarna? Vital, entusiasta; su risa es contagiosa y su conversación deliciosa. Si en algún momento tenéis la oportunidad de coincidir con ella, podréis descubrirlo vosotros mismos.
¿Cómo es Suaves pétalos de amor? Una historia original; según me contó la autora, la historia en principio transcurría en U.S.A y tenía como telón de fondo la comunidad Amish de Pennsylvania. Pero cuando ya la tenía escrita, la autora cambió de opinión y decidió que quería trasladar ese argumento al Valle de Arán y cambiar sus personajes made in U.S.A por personajes made in Spain. La novela fluye con naturalidad, con una prosa clara y sencilla que llega al corazón de los lectores. A pesar de sus más de quinientas páginas, el ritmo de la novela es continuo y el lector pasa de una sorpresa a otra sin tregua.
En cuanto a los personajes, decir que son extraordinariamente humanos, y, sin duda alguna, la baza fuerte con que la autora para atraparnos. No os engañaré: hay erotismo; quizá a algunos les sobre, y a otros les moleste. Reconozco que algunas escenas me parecieron muy "subidas de tono", pero ya contaba con ello después de haber leído la novela de Noelia "Falsas apariencias" y no me sorprendió. Como lectora, lo que menos me gusta es que me den gato por liebre. Con el sello Rachel sé lo que puedo encontrarme, y a veces, ¡qué caray!, el cuerpo me pide "emociones intensas". Y en ese sentido, os aseguro que no salí decepcionada.
Siendo la primera novela publicada por la autora, considero que está mejor que bien; sólo puedo criticar, y debo hacerlo, una deficiente labor de corrección por parte de la editorial. Como imagino que es una editorial joven que está empezando su andadura, imagino que esto tenderá a mejorar en próximas publicaciones. Y en ello confío, pues como señalé en un post anterior, los lectores de romántica somos lectores de primera categoría y debemos ser tratados en consecuencia.
En cuanto al diseño de portada y el título, considero que son muy acertados y dan una idea muy clara y al mismo tiempo tremendamente sugerente de lo que nos espera entre las páginas... Lo recomiendo especialmente a todas las lectoras y lectores de novela romántica.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Un premio, un premio... a mi blog




Nuestra muy querida Mariam, sí, ya sabéis: la autora de Luna de Tor, le ha otorgado un premio mi blog... Desde aquí le doy mis más profundos agradecimientos. Y como corresponde, yo a mi vez entrego el premio a una de las personas más geniales que he conocido en este último año (y diría que han sido más de 100, así que ha sido difícil decidir quién se lo merecía más...).






Finalmente... Tachán... Tachán... el premio va a parar a http://nieveshidalgo.blogspot.com/






Coincidiréis conmigo en que se lo merece... como bloguera... como persona... como mujer... como escritora... como amiga... como mecenas... Ella también hace danzar mi corazón ; )



martes, 23 de marzo de 2010

Yo leo Novela Romántica, ¿y qué?







Cuando el año pasado murió Corín Tellado, lo recordaréis seguro, hubo quien dijo que esta inolvidable escritora había tenido tal éxito de ventas porque la literatura "seria" no se podía leer en este país por culpa de la dictadura franquista. Sin embargo, y dejando de lado lo que este país considera "serio" o no (¿?), Corín consiguió el propósito que se había impuesto: entretener al público lector con historias sencillas y al mismo tiempo inolvidables. En definitiva, si uno consigue aquello que se propone, más allá de géneros y estilos, ya puede descorchar la botella de Cava y bebérsela enterita.






Luego hay otros que van y te dicen: "la literatura romántica es para marujas menopáusicas ¿?¡! que se tragan cualquier cosa..." E incluso he oído comentarios del tipo: "Claro, como no pueden leer otra cosa porque no lo entienden... ¿? ¡!"






De acuerdo que hay un tipo de literatura que sólo la entiende el autor y los de su promoción universitaria (caso de Espido Freire, sin ir más lejos)... Pero de ahí a decir que la literatura romántica es para "tontas" -y tontas con "a" (femenino plural)- va un abismo insondable, profundo y peligroso.






Me precio de haber leído de todo, serio y no serio, thriller, histórica, comedia, terror, idealismo mágico, surrealismo, hiperrealidad, cosas raras, experimentos kafkianos, los clásicos de todos los tiempos, algunos de los cuales son francamente inaguantables y provocan sopor del bueno... Y me quedo definitivamente con la literatura romántica, no porque no sea capaz de entender ninguna otra, nada más lejos de la realidad, sino porque ninguna la disfruto tanto.






Aquí, además, quiero añadir que en este último año he hecho una comprobación sorprendente y muy gratificante (al menos para mí) y es que las autoras de este género son, en general y sin excepciones hasta el día de hoy, personas maravillosas. Y no creo en las casualidades. Todas estas mujeres -espero conocer a algún hombre dentro del género cualquier día de estos- son hipersensibles, con un corazón enooooooooooooooooooorme y llenas de buenos propósitos y mejores intenciones.






Vayamos al punto de antes, al tópico de: la literatura romántica es para mujeres "sin formación"; no puedo hablar en nombre de todas las lectoras de Romántica (todavía no leo las mentes ajenas si apenas soy capaz de leer la mía propia) pero puedo decir que, independientemente de mi formación académica, de tonta no tengo un pelo. Y soy asquerosamente exigente como lo saben quienes bien me conocen. Así que algo sí tengo que criticarle a las novelas románticas (no a todas, desde luego... es un problema más de editoriales que de autores) es el asunto de la corrección de los manuscritos. Repito que es un problema más del editor que del autor, pero sí es verdad que en novela romántica me he encontrado libros plagados de todo tipo de faltas. También debo destacar como lectora (y no cobro comisión por decir esto), que ediciones b y esencia cuidan mucho sus libros de romántica. Por eso sé distinguir cuando un corrector ha hecho lo correcto -nunca mejor dicho- y cuando se ha ido de farra, se ha pillado una cogorza y no ha hecho su trabajo. No soy filóloga (ni ganas) pero sí sé distinguir una falta de ortografía o una palabra mal empleada en el contexto porque se desconoce o se confunde su significado... y algunas faltas me ofenden mucho a la vista. Pero lo que realmente me ofende es que el editor de turno piense que las mujeres somos imbéciles y que nos pueden colar cualquier cosa. Y desde aquí le digo: merecemos "some respect", que diría Aretha Franklin.






Otra cosa muy positiva a destacar es la afluencia de autoras españolas al mercado editorial de la novela romántica... Cuando yo empecé a escribir hace 15 años (lectora lo soy desde los 7), todas las autoras de novela romántica eran anglosajonas, mayormente norteamericanas; yo empecé mi andadura romántica leyendo a Danielle Steel. Y ya era hora de que las mujeres españolas tomaran el relevo de Corín Tellado sin complejos ni remilgos.






Y por el último el siguiente apunte a título crematístico: si la novela romántica es "sencilla" y se lee con facilidad significa que se leen más novelas al mes o al año = más ventas = más dinero. O sea que vale, y mucho, cuidar el mercado de este género literario porque, a la larga, da más dinerito que publicar a autores "experimentales"; y en cuanto a los best-sellers rollo Dan Brown... ¿qué queréis que os diga? Que el rollito bíblico-polémico impregnado de pseudo-feminismo trasnochado -y anacrónico- ya está un poquito demasiado superado.






Sí, definitivamente: el amor lo mueve todo. Y al final todos buscamos lo mismo: un cachito de felicidad instantánea; ni más ni menos que lo que nos ofrece la literatura Romántica.






Besitos y hasta la próxima ; )

martes, 9 de marzo de 2010

Hijos de Heracles. Teo Palacios


La muerte del rey Teleclo, durante un festival en honor de Ártemis, desencadenó en el 735 a.C. una oleada de guerras devastadoras entre Mesenia y Esparta, que se prolongaría durante casi ochenta años.
Esparta inició entonces una etapa de esplendor social y cultural que la llevó a ser una de las ciudades más respetadas y temidas de su tiempo. Sin embargo, durante los reinados de Teopompo y Anaxándridas, mientras entre los habitantes de la polis se suceden las rebeliones y la familia real se desmorona trágicamente, el pueblo espartano se transformará, pasando a estar dominado por la formación militar, la austeridad y la dureza, de tal modo que incluso en nuestros días sigue siendo un referente.

En una espectacular novela que equilibra con extraordinaria solidez el fresco histórico, el relato de intrigas palaciegas y la novela de ideas, Teo Palacios nos ofrece una obra estremecedora en la que narra de modo magistral desde las batallas más multitudinarias a las escenas más intimistas, desde las luchas encarnizadas hasta los refinados debates de ideas, y todo ello en una prosa que brilla por su poderosa capacidad evocadora.

Por fin, la novela definitiva sobre una cultura fascinante.
Confieso que tenía muchas dudas a la hora de comprar esta novela; me habían hablado muy bien de ella, es verdad, pero tenía mis propios recelos. Pero siempre he dicho que si quieres criticar algo, primero debes conocerlo... en este caso: leerlo.
Y a eso fui. Me llevé una grata sorpresa porque, como historiadora, he comprobado que la novela tiene rigor histórico. Habrá quien diga que por supuesto, que si la ha editado Edhasa, tiene que tenerlo. Demasiado ha visto una servidora para fiarse de las apariencias, demasiados bluffs literarios, demasiadas cosas que están y no deberían estar... y viceversa.
Es más, apuntaría que tiene "demasiado" rigor histórico; lo cual me lleva a aquel famoso dicho: "disculpa no pedida, acusación manifiesta". Para mí gusto, y a pesar de todos sus méritos, hay detrás de cada línea una insultante intención didáctica que un helenista que escribiera o hablara sobre la antigua Grecia no tendría nunca porque nada tiene que demostrarle a nadie.
Lo he dicho siempre: una novela tiene que ser una historia simple y sencilla que llegue al corazón de la gente, no puede ser un manual de nada, ni dar en ningún momento la sensación de que el autor está por encima del lector, de que es más inteligente que él. El autor está siempre al servicio del lector y nunca al revés. Las explicaciones de todo tipo que trufan la novela (y que no siempre están en boca de los personajes de la historia) son a mi gusto excesivas.
Parto de la idea de quien compra un libro sobre la antigua Grecia es porque le interesa el tema, y ya ha leído otros libros antes que este. Mi experiencia es esa. Yo he leído -por placer y por obligación- mucho sobre Esparta... ay, ¡y tanto que sí! No me ha dicho nada que no supiera ya; así que me ha tocado pasar por encima de todas las explicaciones "didácticas" y centrarme en la historia de los personajes como seres únicos e irrepetibles. Porque cuando se trata de novelas históricas donde quien más quien menos conocemos los hechos, lo que importa son los personajes en su aspecto más intimista, ése que no ofrecen los anales de la historia.
Dejando de lado ese aspecto, el autor ha tenido el acierto de presentar personajes entrañables a los que yo hubiera hecho hablar más, más diálogos, más narración en boca de Arquidamo y menos en boca del narrador que, a menos que tenga nombre y apellidos (y en algunas novelas los tienen), siempre se tiende a asociar al autor de la obra.
En conjunto, es una obra exquisita en cuanto a concepción, escritura y estilo... pero le falta alma y frescura; se esfuerza tanto por explicarnos la historia, vida y costumbres de Esparta que se olvida de divertirnos, de alegrarnos el corazón.

HIJOS DE HERACLES
TEO PALACIOS. 2010
EDHASA
319 PÁGINAS
I.S.B.N: 978-84-350-6208-4

Falsas apariencias. Noelia Amarillo

¿Qué pasaría si C3PO y Drácula se conocieran? ¿Y si se sintieran atraídos sexualmente? ¿Sería sexo intergaláctico, robótico o vampírico?

Luka lleva un día de perros, se ha quedado sin gasolina y ha tenido que dar un largo y “agradable” paseo (con tacones, sobre la carretera desconchada, malhumorada) hasta la gasolinera. Para colmo de males allí se encuentra con un tipo graciosillo que presencia divertido cómo ella acaba tirada en el suelo lleno de “fluidos insanos” del aseo. ¡Qué tipo más majo!

Más tarde, Luka, ya recuperada se presenta en la fiesta de Halloween de su barrio disfrazada de C3PO dispuesta a pasárselo bien. Todo va sobre la seda hasta que se presenta un tal “Drácula” que no es otro que el tipejo graciosillo del aseo… Luka se propone odiarlo, pero el tipejo despliega todo su encanto, y resulta que ya no es ni tipejo ni graciosillo, sino una persona encantadora y estupenda… y además, es que está más bueno que un queso.

Qué se le va a hacer… bajo las placas de metal de su disfraz hay carne, y la carne es débil, ¿no?
Alguien me dijo una vez que una de mis novelas era muy erótica, muy "subida de tono". Jajaja... Desde luego no había leído Falsas apariencias. El erotismo es algo que destaca, y mucho, en la novela de Noe. Pero quien se quede ahí se pierde mucho, y se pierde lo mejor.
Porque la historia de Alex y Luka (divertido diminutivo para Pilar, ¡nunca se me hubiera ocurrido!) va más allá de sus retozos en la cama (o en cualquier otro lugar que se preste ; )). Es una historia preciosa con todo lo que el lector busca y espera encontrar cuando abre un libro cualquiera. Y sobre todo una novela de amor.
Lo mejor: esas maravillosas secundarias: Clara, Lara y Laura (no, no son cantantes de un grupo de rock... son mascotas), que son capaces de enternecer al mismísimo Alex, que al principio se nos muestra un poquito zoófobo. Pero no es tonto el chico, ¡qué va! De tonto no tiene un pelo; por lo menos es lo bastante inteligente como para deducir que o se lleva bien con las "niñas" o lo tiene muy negro con Luka.
La verdad es que este libro ha despertado muchas emociones en mí... me ha hecho sufrir mucho, por ejemplo, cuando Alex está leyendo el diario y temes que de un momento a otro Luka lo enganche y todo acabe peor que mal... Momentos en que me he reído a carcajadas, con las payasadas de Dani; adoro a Noe por presentarnos un gay sin tópicos trasnochados... Momentos en que me he cabreado muy en serio con Enar, por ese modo de evadir la realidad, meterse en esas mierdas y luego ir de víctima, como si los demás no tuvieran sus propios malos rollos, empezando por la misma Luka, que bastante problema tenía viviendo y jodiendo con el capullo ése... La pobre ahijada de Luka, una muchachita que a pesar de todo lo que ha vivido, aún sabe cómo sonreírle a la vida (muchos conozco yo que están amargados sin apenas motivos), y por último, sí, esas escenitas de sexo caliente, caliente... que hace que te plantees, en plena borrasca fría, una ducha helada que te baje las calenturas, jajaja ; )
Y sí, como a muchas les ha ocurrido, yo también me he quedado con ganas de saber qué mal rollo había entre Ruth y Marcos... y el que no me lo contara me cabreó mucho. Porque yo no sabía que Noe tenía pensada una secuela... Yo sólo veía que había un cabo suelto que debia quedar atado y bien atado. Así que ya sabes, Noe: a ponerte ya a contarnos qué leches pasa con ese par, que estamos en ascuas.

FALSAS APARIENCIAS
NOELIA AMARILLO. 2010
RACHEL/EL TERCER NOMBRE
461 PÁGINAS
I.S.B.N: 978-84-96693-91-3

Cambio mi vida por la tuya. Jane Green


¿Verdad que siempre soñamos con lo que no tenemos? La soltera independiente sueña con el marido ideal y con niños monísimos y encantadores. La madre de niños pequeños añora la independencia y libertad de su amiga soltera: ¡lo que daría por tener un fin de semana íntegramente para ella! Levantarse muy tarde, ir de compras (sin niños), de copas (con amigos), lo que sea… ¡pero sin familia!

Ahora bien, si pudieras intercambiar tu vida con otra durante unas semanas, ¿lo harías?

Vicky Townsley, directora de una revista femenina, quiere probarlo y escribir un artículo con su experiencia. Ella se instalará en Connecticut en una casa con niños y marido (muy guapo) y la propietaria de tantas maravillas, pero cansada de ser ama de casa y con muchas ganas de libertad, se irá a Londres para ocupar su lugar en la revista.

Ambas no van a tardar en descubrir algo: que nada es tan maravilloso como se imagina…


CAMBIO MI VIDA POR LA TUYA
JANE GREEN. 2005
EDITORIAL PLAZA & JANÉS
376 PÁGINAS
ISBN: 978-84-01-31590-9

martes, 2 de marzo de 2010

¿Premios amañados y concedidos de antemano a autores "famosos"? Mmm...

Os paso un curioso artículo que he leído hace escasos minutos y que arroja un poquito de luz... y quizá también un poquito de esperanza a los autores noveles...

Lo cierto es que, hasta hoy, yo no había oído hablar de este escritor... o sea que muy consagrado no debía de ser cuando se presentó al concurso hace tres años...

AGENCIAS 3 de marzo de 2006.
El escritor novel Francisco Javier Pérez Fernández ha ganado el XXX Premio Azorín de Novela, dotado con 67.000 euros, con la obra "La crin de Damocles", un "thriller" ambientado en la Alemania nazi de los años 20. En ella plantea "cómo la injusticia social y el deseo de venganza conducen al fascismo".

La obra de Pérez Fernández se impuso a las otras 156 novelas, de las que 103 eran procedentes de España y el resto del extranjero, que se presentaron a este galardón de carácter anual, convocado por la Diputación de Alicante y la Editorial Planeta.En la rueda de prensa posterior a la gala donde se hizo público el fallo del jurado, el autor, un economista afincado en León, que se definió como "un tipo vulgar", explicó que la parte histórica de la novela se orquesta a través de las investigaciones del comisario Müller, a raíz de la detención de Hitler por su intento de golpe de Estado."El nazismo murió hace 60 años de uno de los mayores batacazos de todos los tiempos, pero mantiene un cierto atractivo porque refleja la parte más oscura del alma humana y sirve de paralelismo con cualquier sociedad", subrayó Pérez.Por otro lado, el ganador destacó la importancia de iniciativas como el Premio Azorín que, en su opinión, "permiten que los autores que escribimos día a día con la determinación de salir adelante tengamos alguna posibilidad de conseguirlo".
El jurado estuvo presidido por el diputado provincial de Cultura, Miguel Valor, y compuesto además por el director editorial de Planeta, Carlos Revés; los escritores Juan Eslava, Luisa Castro y Fernando Sánchez Dragó; la bibliotecaria de la Escuela Europea de Alicante, Cristina Llorens y el dramaturgo Pedro Montalbán. Sánchez Dragó, portavoz del jurado, consideró que Pérez ha conseguido una novela "bien armada" y definió al protagonista, el comisario Müller, como un personaje "un poco cínico, que bordea la legalidad y la ilegalidad, pero que siempre acaba poniéndose del lado del bien".
Escritores como Gonzalo Torrente Ballester, Luis Antonio de Villena, Luis Racionero, Jesús Ferrero, Dulce Chacón, Luisa Castro, Eugenia Rico, Javier García y Manuel Mira se han alzado en ediciones anteriores con este galardón. La gala de entrega del premio estuvo precedida por una polémica a raíz de la designación del Sánchez Dragó como "miembro independiente del jurado".
La decisión tomada por el presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, del PP, fue tachado por el PSOE de "lamentable", por considerar que se trata de un autor "vinculado a la editorial Planeta".
Las bases del premio indican que el presidente provincial debe seleccionar a uno de los miembros del jurado y Ripoll explicó que había elegido a Sánchez Dragó de entre "una lista de seis candidatos" que le facilitó la editorial.

Aviso a seguidores y visitantes ocasionales

POR RAZONES DE SEGURIDAD, HE DECIDIDO SUPRIMIR LAS ENTRADAS RELATIVAS A MI ÚLTIMA NOVELA, CONCRETAMENTE AQUELLAS QUE ERAN FRAGMENTOS DE LA MISMA, INCLUIDA LA SINOPSIS. DISCULPAD LAS MOLESTIAS.
EN CUANTO SE RESUELVA EL TEMA DE LA EDICIÓN DE LA NOVELA, VOLVERÉ A PUBLICAR LA SINOPSIS.
UN BESO A TODOS

viernes, 26 de febrero de 2010

Entrevista a Sergio G. Ros


Biografía:


Nací en Cartagena (1975) y trabajo en el sector industrial.


Empecé a escribir “en serio” hace relativamente poco: a mediados de 2006 (había tenido inquietudes, pero no dejaban de ser escarceos; uno de ellos, en concreto un relato, me llevó a recibir un accésit en el Premio de Torrepacheco, Murcia).


En realidad comencé en esto de la escritura con mi obra más larga: la segunda, titulada “Mâ. El escritor de Kung Fu I”, un proyecto que nació como una trilogía, y que yo pensaba que podía ser algo novedoso: una novela sobre artes marciales. Durante el proceso, que duró dos años, la novela se convirtió en una historia con unos personajes muy profundos, que navegaba, finalmente, entre el género histórico, la acción y el romanticismo (335.000 palabras, aprox. 900 páginas).


Aprovechando un receso en la escritura de Mâ, concretamente mientras me documentaba sobre la Revolución Castrista y el Che Guevara, escribí una novela corta en la que aparece un personaje detectivesco, que es el protagonista de la que catalogo como mi primera novela “larga” acabada: “El ladrón de compresas”, ―título que llama bastante la atención, por cierto― (2007, 62.000 palabras, género policiaco). Una anécdota: cuando la estaba escribiendo encontré un concurso donde podía encajar, y como iba apurado de tiempo me encerré dos días seguidos para acabarla. Cuando terminaba un capítulo se lo dejaba a mi mujer para que lo leyera (¡es una santa!, ¡y aquello fue una locura!, de esas que cometen los noveles, ja, ja…). Bueno, realmente la anécdota es que cuando ya tenía el sobre cerrado (con el manuscrito dentro) para mandar al concurso, me di cuenta de que había olvidado desvelar quién era el asesino, ¿os lo imagináis? Entonces supe una cosa: soy un escritor de personajes, no de tramas, creo que la realidad supera a la ficción, y si eso ocurre es porque las personas somos maravillosamente sorprendentes. No creo en los personajes arquetípicos.


Después de terminar «Mâ», y tras múltiples rechazos, cambié de registro; volví a lo que llamo mis orígenes: redescubrí a S. King, un autor que siempre he admirado. Entonces hilvané una historia de terror que llevaba tiempo en mi cabeza: “El valle del demonio” (2008, 172.000 palabras, género: terror). Mientras movía este manuscrito entre agencias y editoriales, una amiga japonesa me regaló un libro de un popular autor de su país que me dejó sin aliento, se titulaba: “Kafka en la orilla”, de H. Murakami. Cuando leí a Murakami quedé fascinado con su escritura. Entonces, la mañana de Navidad de 2008, mientras paseaba a mi perra Laika, tuve una revelación a partir de un hecho intrascendente: un tipo dejó su coche, cerca de donde yo estaba, aparcado y con el motor encendido; al llegar a casa empecé a escribir mi cuarta novela: “Su nombre empezaba por E” (2009, aprox. 155.000 palabras, género negro-realismo mágico-terror), a la que he rebautizado “Transmutación”, tras un rechazo de una agencia que me indicaba lo poco comercial que resulta el título anterior.


Este último manuscrito supuso un salto cualitativo: intensifiqué la labor de revisión, una parte que desconocía anteriormente. En el proceso fui asesorado por dos amigas que conocí en foros literarios, y, por supuesto, por mi lectora ideal: mi esposa. Estoy muy orgulloso de este manuscrito, y sólo lamento que las agencias y editoriales pongan tantas trabas para leer a noveles. Por cierto, aparte de ese rechazo que he comentado, me han pedido el manuscrito completo un par de agencias importantes.


¿Y ahora? Bueno, mi objetivo primordial es mejorar como escritor y por eso ando metido de lleno en una idea que me dio una buena amiga: ser escritor es como hacer una carrera universitaria. Así que trato de leer mucho (todo tipo de géneros), también me he embarcado en dirigir una tertulia literaria de mi ciudad hasta verano y colaboraré con una página de reseñas, bastante conocida en la red. Además de intervenciones en algunas revistas literarias.


Lo cierto es que tengo una nueva novela en mente, pero desearía mejorar antes de empezar en serio con ella.


E.B ¿Cuál es el panorama literario en España, sobre todo para el escritor novel que da sus primeros y titubeantes pasos?

S.G Pues es un panorama muy negro, para qué engañarnos. Por mi experiencia, creo que para que te publiquen o mejor dicho, para que al menos se fijen en ti, deben darse una serie de circunstancias (sin contar la suerte, claro): que el género del que escribas esté de moda, que tu novela no sea excesivamente larga (eres una inversión) y que por supuesto sea una buena novela, esté bien escrita, no tenga fallos gramaticales, ni ortográficos… es decir: que esté pulida.


E.B Escribir… ¿qué tiene de particular, qué aporta la escritura a tu vida, de qué modo llena ese vacío existencial que tenemos todos los seres humanos?


S.G Por ahí leí una vez que la escritura es un desahogo, un hecho que roza lo físico. Cuando uno le coge el gusto a escribir, siente la necesidad de hacerlo, y toda tu mente bulle en pos de plasmar eso que te “oprime”. Así que, si consigues escribir durante un buen rato, te quedas tranquilo y te sientes satisfecho. Después, descansas y te dedicas a otra cosa, pero pronto, muy pronto empieza a crearse la necesidad de volver, y ya añoras el día siguiente cuando retomes el párrafo por donde lo habías dejado. También estoy de acuerdo con los autores que hablan de “bajar al sótano”, a lo más profundo de ti; el sitio donde sólo tú puedes entrar y donde no sabes a ciencia cierta con lo que vas a encontrarte. Esto último es lo que más me inquieta, y soy de la opinión que es, verdaderamente, donde reside el auténtico arte de escribir.


E.B Dicen que escritor es el que escribe, no el que publica. Pero si no publicas no existes como escritor en la sociedad de la imagen… ¿qué tienes que decir a eso?

S.G Ambas teorías o formas de entenderlo son ciertas y a la vez contradictorias. ¿Cuándo se crea el artista, en la soledad de su cuarto de trabajo o cuándo por vez primera alguien valora su obra como arte? Yo pienso que a no ser que tengas un ego muy grande, no sabrás si lo que has creado, lo que tanto esfuerzo te costó, vale realmente la pena. Por tanto, necesitas un punto de vista objetivo, y, como tú dices, en la sociedad de la imagen, del capitalismo, el punto de vista objetivo es el mercado. El problema es que, a pesar de la grandísima cantidad de publicaciones nuevas que se generan anualmente, los noveles apenas tienen salida. Es un verdadero paso de las Termópilas.


E.B ¿Cómo construyes tus mundos de ficción, cuáles son los pasos de tu proceso creativo como escritor?

S.G Me gusta mucho esa pregunta, porque a mí me ocurrió algo extraño. Resulta que como he comentado, dos de mis escritores preferidos son Stephen King y Murakami Haruki. Después de haber leído libros suyos, y cuando llevaba un tiempo escribiendo, descubrí con estupor (a través de entrevistas) que ambos tenían un proceso creativo semejante, y para colmo, que yo tenía un proceso semejante a ellos, sin saberlo. Básicamente parto de una vaga idea, con esbozos de uno o dos personajes, quizá hasta imagino un final, entonces empiezo a escribir cuando tengo la necesidad, y en el mismo proceso los personajes cobran vida y la historia cambia (muchas veces también el final). Es algo parecido a lo que comenta S. King en “Mientras escribo”: una labor de arqueología, tú no inventas la historia, la historia está ahí, y tienes que desenterrarla con cuidado. Algo desconcertante, desde luego.


E.B Dicen por ahí que las musas no existen, que sólo hay trabajo duro, perseverancia y buen oficio. ¿Puedes desmentírnoslo?

S.G Enlazando con la pregunta anterior: escribir es un oficio, muy duro además. Necesitas de muchas horas de esfuerzo y tienes días malos y otros peores. A veces te “notas” más suelto, más fresco, y otras, muchas, torpe e incompetente. Yo me reprocho no saber más, no conocer más, no leer más. Pero respondiendo a tu pregunta: creo que existen las musas, los genios… Yo estoy convencido de que hay “algo” escondido en el sótano.


E.B ¿Está presente en tus obras, al menos en alguna de ellas, el compromiso social y político con la España de nuestro tiempo?

S.G En principio no directamente. Si algo se “cuela” en mi escritura es porque me preocupa, pero no de forma intencionada. Como dije antes, para mí, los personajes son fundamentales: son el motor de la historia. Por tanto sus inquietudes pueden reflejar la sociedad que les rodea en cierta medida.


E.B Son muchos los que siguen tu blog “El alma impresa”. ¿De dónde surgió la idea de crear un blog y qué experiencias has sacado de promocionarte vía Internet?

S.G Después de haber participado en distintos foros literarios, me di cuenta que necesitaba mi propio espacio. Me daba mucho apuro porque siempre me he llevado regular con la informática. Fue una amiga ―María― la que me comentó que ella tenía uno y que no era tan difícil. Así que me animé. La verdad que estoy muy contento con el resultado porque me ha dado la oportunidad de conocer a gente maravillosa, nuevos blogs y nuevos foros. Y gracias a ello, estoy respondiendo estas preguntas, ¿verdad querida amiga? Je, je… Todavía estoy un poco alucinado: ¡imagínate, ni siquiera he publicado y aquí me tienes!


E.B Pusiste hace poquito un post titulado “Generación XXI”, ¿qué esperas de esta nueva generación de escritores?, ¿qué puede aportar a este país la nueva hornada de novelistas cibernautas que se mueven por la red como pez en el agua?

S.G Creo que España va a remolque en el tema literario, y lo digo sin ningún tipo de acritud. Sinceramente: si los profesionales del sector dieran un poco más de importancia a lo que se mueve en foros, blogs, páginas… Si miraran con más perspectiva se darían cuenta del gran filón de calidad que se están perdiendo. Ya quisieran muchísimos países tener la proporción de gente nueva (y no me refiero a edad) que ha “explotado” literariamente hablando.


E.B ¿Cuáles son los ingredientes para “cocinar” una buena novela?

S.G Trabajo, trabajo y tener fe en ella. La fe mueve montañas.


E.B ¿Hay escritores “malditos” o sólo hay buenos y malos escritores?


S.G Es una pregunta difícil, siempre hubo artistas en general que no fueron valorados por sus contemporáneos, o fueron defenestrados por la crítica o, simplemente, ignorados. En la actualidad, estamos cansados de ver ejemplos de autores rechazados que, un buen día, triunfaron y se hicieron multimillonarios. Respecto a escritores buenos y malos, opino, que, como ocurre en la vida, no todo es blanco o negro.


E.B ¿Eres de aquellos que se aíslan para escribir o necesitas el contacto humano en todo momento, aunque estés absorto es tu proceso de creación?

S.G Durante el proceso de escritura necesito absoluto silencio, me es imposible “bajar al sótano” si no es de este modo. Eso provoca tirantez y problemillas domésticos y familiares, claro. Reconozco que es difícil de asimilar por los que te rodean, y más aún si uno no “vive” de esto ni sirve para pagar la hipoteca.


E.B No te libras, no. En 5 palabras, un consejo para escritores de todo tipo. ¿O acaso crees que los escritores consagrados ya lo saben todo y no necesitan consejos?

S.G Umm…. Sólo tengo dos: “Sé honesto”.


Muchas gracias por estas magníficas preguntas, he disfrutado como un enano, perdón por si me he extendido en demasía… ¿comprendes ahora lo de las 900 páginas?

martes, 23 de febrero de 2010

Entrevista a Blanca Miosi




Una de mis lecturas más agradables y enriquecedoras del verano pasado fue El Legado; una apasionante historia alrededor de la siempre controvertida (y denostada) figura de Adolf Hitler; lectura que recomiendo vivamente a aquéllos a quienes, por una razón u otra, les interese el tema del nazismo, aunque también está indicada para los que se sientan atraídos por el mundo del ocultismo y lo esotérico. Y en general, para cualquiera que quiera pasar el rato leyendo una buena novela. Hoy, además, tengo el gusto de entrevistar a su autora, Blanca Miosi, para este rinconcito literario que es tan vuestro como mío. Además de la novela anteriormente citada, Blanca ha publicado La Búsqueda (editorial Roca) y El pacto. Actualmente es representada por la Agencia Literaria Antonia Kerrigan. Vive en Venezuela, y compagina su labor de escritora con el diseño de ropa.

E.B. Blanca, ¿Por qué El Legado? Las novelas sobre el tema del nazismo y sobre Hitler abundan en cualquier librería. Dinos qué tiene de especial tu historia, qué podemos encontrar que no hayamos visto hasta la fecha.

B.M. Muchos temas son repetitivos y no por ello menos interesantes. Sin embargo, El legado no es una historia más acerca de Hitler. El personaje principal es Erik Hanussen, un hombre que estuvo muy cercano a Hitler, y en torno a él gira la novela. ¿Qué hace a un personaje tan especial como para que se convierta en el protagonista de una historia? Básicamente la diferencia del resto. Hanussen fue un hombre que supo llegar a las altas esferas del poder. Nadie sabe exactamente cómo obtuvo sus dotes de mago, y fue el único de los hombres que rodearon a Hitler que lo retó, haciendo uso de un medio de comunicación, como era una de sus revistas. Eso no fue magia, ni tampoco ficción. Hanussen denunció al todopoderoso Führer, destapando sus planes hegemónicos. Un personaje de tal envergadura llamó mi atención.

E.B. En El Legado resulta muy atractivo ver cómo tratas el tema del uso del poder y sobre todo del uso de los símbolos ligados a una ideología concreta, en este caso la de la superioridad de la raza aria unida a un espíritu nacionalista que parecía justificar cualquier proceder, siempre y cuando fuera por mor de la gloria de la nación alemana. ¿Qué o quién te sugirió esta idea? ¿Cuáles fueron tus puntos de referencia para abordar este tema en particular?

B.M. Es un tema muy conocido y repetido hasta el cansancio. Lo que hice fue darle otro enfoque. En lugar de contar lo que se sabía, tuve oportunidad de relatar en El legado cómo se llevó a cabo. Es decir: ¿Cuál fue el origen de la esvástica? ¿Cómo se le ocurrió a Hitler el saludo: Heil Hitler! Con la mano en alto? ¿De dónde provino la idea de los símbolos con los que se rodeaba? ¿Quién le enseñó a hablar en público de la manera tan hipnótica como lo hacía? ¿Por qué era necesario el Holocausto? Creo que es lo que hace la diferencia.

E.B. ¿Cómo construyes tus historias, cuál es tu proceso creativo? ¿Es siempre uniforme o va cambiando, dependiendo de la historia que quieras contar?

B.M. Primero la historia va germinando en mi mente, y antes de tener un argumento concreto hago el ensayo de la primera página. Escribo una primera página que contenga el suficiente interés como para que me provoque seguir escribiendo. Después planifico un esquema a grandes rasgos, una descripción de los personajes, de sus características psicológicas, más que nada, pues el físico se adaptará al papel que le tocará en la novela. Y claro, una novela es como la vida, cambiante, inesperada, algunas veces debo retocar, otras eliminar partes innecesarias; otras en cambio incrementar la acción… El proceso es apasionante.

E.B. El escritor está comprometido con la cultura que le rodea y en general con la sociedad y su tiempo, ¿qué quieres aportar tú desde tu narrativa al lector?

B.M. El escritor no puede escapar de la realidad que lo rodea, eso es claro, y en la vida real el compromiso es grande. Pero en la ficción es diferente, se puede escapar del tiempo, meterse en otra cultura, actuar en otras sociedades. Desde mi narrativa quiero aportar entretenimiento al lector. No creo en la novela con moralejas, en los cuentos, tal vez, pero una novela es ficción. Si he de aportar algo podría ser una obra escrita con alguna dosis de datos verídicos, que puedan servir al lector para conocer parte de la historia, o de sus costumbres. Uno de los ingredientes que más me gustaban de Alejandro Dumas, por citarte un autor, era su increíble capacidad para describir los usos y costumbres de la época que narraba en sus novelas, ejemplos de ello son sus inolvidables: El conde de Montecristo y Los tres Mosqueteros.

E.B. Has publicado con editorial Viceversa, y Editorial Roca, ambas catalanas, ¿cómo ves tú el panorama editorial español? ¿Es diferente al latinoamericano?

B.M. Muy diferente. Puedo hablarte por Venezuela, que es donde al principio intenté publicar. Aquí se da más importancia a la novela localista, regionalista o con algún ingrediente político. Y tienen muchísimas más oportunidades los que están en el medio de la comunicación social, me refiero a los periodistas, locutores, presentadores… supongo que es por la difusión que ellos mismos puedan dar a sus obras. Por otro lado, Venezuela es un mercado reducido al mínimo si lo comparamos con España. Tengo la impresión de que este es un país donde se lee muy poco.

E.B. Cuentos, relatos, poesía, novelas… ¿con qué te quedas tú?

B.M. Con la novela, por supuesto. Aunque tengo escritos más de cincuenta relatos de no más de dos páginas de extensión cada uno, y me gusta escribirlos, pero es la novela la que me apasiona. La poesía es demasiado ambigua para mi gusto. Admiro a los verdaderos poetas, a aquellos que pueden escribir en endecasílabos, por ejemplo; no tanto la poesía libre, que no requiere de una métrica ni un ritmo.

E.B. Todos los autores están marcados por un autor o un libro que les cambió la vida, que les hizo cambiar de rumbo, o que les empujó a coger una pluma y un folio en blanco y lanzarse a escribir compulsivamente. ¿Cuál sería tu autor y tu libro?

B.M. No sé si ése sea mi caso, Elizabeth. Leo desde niña, y sería difícil decidir qué autor me indujo a escribir. Empecé a escribir a una edad en la que la mayoría de los escritores ya están gozando de las mieles del éxito, y en la que es difícil ser influida por los demás. Puedo decirte, sin embargo, que admiro profundamente a Oriana Falliaci.

E.B. El mercado editorial está saturado de best-sellers y pseudo-literatura, ¿hay que volver a los clásicos para encontrar la verdadera esencia del libro?

B.M. El mercado editorial siempre ha estado saturado de best-sellers y pseudo-literatura. No olvidemos que hay autores son actualmente objeto de culto, que antes fueron considerados mediocres. Creo que es el público quien escoge lo que debe leer. Muchos dicen que son inducidos hacia tal o cual autor o tema por el marketing, yo pienso que cada persona es libre hasta para dejarse influenciar. Si elige un determinado libro teniendo enfrente otros, lo hará porque después de hojearlo, leer la sinopsis, y pensarlo bien, ha decidido que es el que desea comprar. Me parece que debemos dejar de pensar en los lectores como personas incapacitadas de pensar por sí mismas.

E.B. ¿En qué trabajas actualmente? ¿Tienes proyectos en mente, alguna novela en el horno “cociéndose”?

B.M. Sí. Estoy escribiendo una novela que aún no tiene título definitivo, y que pienso será mi mejor novela. (Eso espero, siempre que empiezo una creo que lo será)

E.B. Tenemos una Buena Novela entre las manos, pero ¿qué determina realmente su futura publicación: méritos, marketing, suerte, mecenazgo… o de todo un poco? ¿Cuál es la clave del éxito editorial en el s. XXI?

B.M. Creo que para que sea considerada por una agencia o una editorial, una novela debe ser interesante desde la primera página. Debe “enganchar”, como dicen. Ahora, para el éxito editorial, no sé cuál sea la clave. Puede ser una mezcla de buena promoción, un poco de suerte, y por supuesto, una buena novela. No creo en los mecenazgos. Hasta ahora no he conocido a alguien que haya publicado y haya tenido éxito por recomendación. Tal vez haya llegado a publicar, pero el éxito de una novela dependerá de su contenido.

domingo, 21 de febrero de 2010

La entrevista de Nieves Hidalgo a Julia Siles Ortega

Hola, os he colgado la entrevista que me hizo Nieves para su blog el pasado día 6 de diciembre; ahora también la tenéis aquí a vuestra disposición. Un beso. Hasta mañana. Podréis encontrarla en el apdo etiquetas: mis novelas: Lealtades Enfrentadas.

sábado, 20 de febrero de 2010

La formación del escritor

He reflexionado mucho a la hora de escribir este post porque sé que no va a gustar a algunos, del mismo modo que a mí, cuando empezaba a escribir, rebosante de ganas e ingenuidad, no me gustaban las recomendaciones, muy positivas a la larga, que me hacían algunos libros especializados en literatura y lingüística», y que me obligaban, prácticamente, a reescribirlo todo desde el comienzo.

Al final, y después de sucesivos rechazos por parte de las editoriales, tuve que pararme y sentarme a reflexionar, y darle un nuevo rumbo a mi vida, y de paso a mi narrativa. Y esto me lleva al tema de este post.

¿Qué formación debe tener alguien que quiere o pretende hacer «carrera» en el mundo literario?

Una formación humanística. Una carrera de LETRAS. Dentro de este bloque, son muy recomendables las carreras de Humanidades (lo que antiguamente se llamaba Filosofía y Letras) y Filología (cualquiera, desde la hispánica hasta la eslava). También podéis escoger posteriormente Historia del Arte o Historia (esta carrera ahora es independiente, pero antiguamente iba vinculada a la de Geografía), o cualquier otra, dependiendo del tipo de escritura que queráis hacer. Digo «recomendables», no «imprescindibles»; en este mundo, y en este país en particular, nada es imprescindible salvo el dinero.

Si uno escoge cualquiera de estas dos primeras carreras puedo asegurarle, desde mi propia experiencia de estos últimos 4 años, que su narrativa lo agradecerá muchísimo. Y se hará notar. No pasará desapercibido el esfuerzo ni los conocimientos adquiridos en cualquier aula de estas facultades.

Las herramientas necesarias para manejar con soltura el lenguaje, para ser malabaristas con las palabras, se adquieren en la facultad; lamento desengañar a gente que cree que basta con leer (es importantísimo, pero siempre será complementario; nunca bastará por sí solo) y desaconsejo las escuelas de «escritura creativa» en general, porque aunque ponen voluntad (y mucho afán de lucro en la mayoría de los casos, a juzgar por sus astronómicas tarifas), no enseñan las bases; no ponen los cimientos necesarios para que el aspirante a escritor se enfrente a la labor literaria con garantías de éxito.

En palabras de una famosa escritora: «Intentar enseñar los secretos del monólogo interior a alguien que no domina las herramientas básicas del lenguaje y que ni siquiera sabe subordinar, es como tratar de construir una casa empezando por el tejado.» *

Por ello, y aunque os digan que en estos talleres os «enseñarán a ser escritores», tomároslo con las debidas reservas. Y cuánto más alta sea la cuota de inscripción, mayor debe ser vuestra desconfianza. Estas herramientas básicas deberían haberse aprendido a lo largo de la primaria y la E.S.O, pero como este país va como va, no es extraño encontrar gente licenciada y doctorada que no sabe redactar. Y si uno no sabe redactar —cualquier cosa, desde una carta de presentación para una empresa a la lista de la compra del fin de semana—, no sabrá escribir. Redactar es (o debe ser) básico para cualquier ciudadano con un mínimo de cultura; escribir literatura es un paso más allá. Por ello no podemos saltarnos «escalones» si pretendemos llegar a lo más alto, y (lo más difícil todavía) mantenernos ahí.

Como no todos (y me incluyo) somos niños prodigio que aprendimos a leer y a escribir antes que a andar, y algunos descubrimos un poco tarde (yo a los 24 años) que queríamos dedicarnos a jugar con las palabras hasta hacer de ese juego un noble arte, puede resultar que equivocáramos la carrera y nos encontremos, por ejemplo a los treintaytantos, con que somos estupendos arquitectos o abogados o inversionistas o diseñadores de interiores, pero… nos falta esa formación humanística tan deseable. ¿Y qué hacemos entonces, debemos volver a las aulas como si volviéramos a tener 18 años?

Si podemos, sí. Si nuestra vida laboral o familiar no nos lo permite, la única opción es aprender a manejar esas herramientas por nuestra cuenta; nunca será igual de enriquecedor, debo decíroslo ya, pero se puede hacer. Hay libros especializados en redacción y lingüística y otras materias relacionadas con la literatura que os pueden resultar muy útiles a los auto-didactas. Y leer. Ya sabéis que ese es el requisito sine qua non de cualquier escritor.

Nunca debemos renunciar a aprender… el verdadero sabio es el que aprende algo nuevo cada día, el que está abierto a nuevas enseñanzas y experiencias. A veces da pereza (os confieso que hay días que a mí no me apetece levantarme a las 6h para ir a clase de Prehistoria…), pero a la postre lo agradecemos. Y nuestros lectores también.

* Lucía Etxebarria. La Eva futura. La letra futura. Destino, 2000.

martes, 16 de febrero de 2010

El carcelero de Isbiliya. Arlette Geneve

Rosalía, una valiente joven cristiana, se adentra en la conflictiva al-Andalus disfrazada de hombre con la intención de rescatar a su padre. Cuando cae en manos del soldado más sanguinario del ejército musulmán, sus esperanzas de salir con vida de su aventura se desvanecen.

Yibrail es el torturado primo del califa de Sevilla. Sobre el odio que siente por los cristianos tan sólo prevalece el rencor que sentía hacia su madre, quien lo abandonó cuando aún era un niño. Pero sus sentimientos se tornarán casi imperceptibles ante la fuerza del amor que Rosalía despierta en él.

El ímpetu de una pasión prohibida y el anhelo de un amor abrasador. ¿Conseguirán Rosalía y Yibrail vencer el destino?

El carcelero de Isbiliya fue seleccionada como una de las diez novelas finalistas del Premio Planeta 2008.

Nos encontramos ante una historia magníficamente construida, con una inmejorable ambientación y una narrativa ágil y amena, a la vez que posee un gran poder evocador. De la mano de Arlette, el lector se “transporta” inmediatamente a la España medieval y a los primeros años de la Reconquista del terreno ocupado por los musulmanes. Una historia hermosa con dos personajes sobresalientes por su valentía y humanidad, que se convierten en entrañables para los lectores.

Pero… (siempre hay un “pero”)… es demasiado Romántica para optar a un premio como el Planeta. Y me duele decirlo porque sé que no va a caerle bien a la autora, sin embargo no puedo omitirlo. Y de paso quiero y debo señalar que, del mismo modo que existe una “receta” para “guisar” un best-seller internacional, también hay una para novelas “premiables” o novelas “Planeta”. Yo he leído unas cuantas y por ello he podido percibir qué es lo que valora el jurado a la hora de conceder estos premios. Independientemente de si están amañados o no, lo cierto es que los libros galardonados siguen generalmente una misma pauta. A saber: historias corrientes, no demasiado dramáticas, nada de extremismos, mucha ambigüedad y finales muy neutros, donde no se sabe muy bien quién gana y quién pierde la partida. No recuerdo haber leído ninguna novela premiada que acabara con un final feliz. Si a eso le añadimos personajes estrafalarios en muchas ocasiones, con vivencias y anécdotas que se salen fuera de lo corriente, a veces incluso con una clara tendencia al esperpento, ya tenemos mucho ganado.

La nueva narrativa española, que es la que —en general— opta a este tipo de premio, es más moderna, más transgresora: en sus temas a exponer y en el modo en que se plantean; crea debate, polémica, controversia… obliga a la reflexión moral, a cuestionarse valores pre-establecidos, e incluso, en muchas ocasiones, a rasgarse las vestiduras. Pero tocan una fibra en el lector; no la sentimental, sino la intelectual.

Por ello, y aunque la novela está, como ya he dicho, magníficamente construida y ambientada, no he visto nada particularmente nuevo, nada que me golpee la conciencia, y el final es demasiado previsible… ¿y por qué no decirlo?, demasiado bueno para el gusto de algunos editores.

Y a pesar de todo, quiero añadir que he disfrutado enormemente leyendo esta novela, que nadie se lleve a engaño; en ningún momento encuentro nada criticable en la literatura de Arlette, simplemente debo apuntar la sensación que me dejó de que la autora se había equivocado de concurso. Nos ha pasado a todos. Es importante, cuando uno se plantea presentarse a un premio así (y es absolutamente legítimo optar a ellos), leer algunas novelas premiadas —yo lo he hecho— para saber qué es lo que se premia y entender por qué se premia eso y no cualquier otra cosa.

EL CARCELERO DE ISBILIYA
ARLETTE GENEVE. 2010
PLANETA/ESENCIA
366 PÁGINAS
ISBN: 978-84-08-08926-1

lunes, 15 de febrero de 2010

El mirlo blanco. Mónica Peñalver


Cuando el conde Abrino está a punto de morir, le pide a Bodius, el mejor de sus caballeros, que lleve de vuelta al castillo a su hija Auria. Tres años antes, apabullada por las acusaciones de brujería que todo el poblado lanzaba contra ella, la joven decidió recluirse en un solitario torreón conocido como el Nido del Cuervo.

A pesar de que Bodius consigue encontrar a la bella joven, el conde fallece antes de que ambos regresen. Auria es la legítima heredera del castillo, pero el temible Osio consigue arrebatárselo antes de que pueda reclamarlo.

¿Y si el malvado sacerdote consigue que resurja el antiguo temor hacia la muchacha? Entonces ella jamás podrá recuperar su legado…

Bodius… Bodius… Bodius… Leía la sinopsis, y el nombre me resultaba muy familiar, aunque no lograba localizarlo… Después supe que esta novela era una ¿continuación? de La Espada y la llama, así que me fui a ver quién era el tal Bodius… Ah, sí, ¡claro! Era el sufrido primo de la temperamental Lua. Ah, todo se aclaraba, y con ese nombre en la mente empecé a leer el libro…

Cuatro días… Y porque no le he dedicado muchas horas a la lectura, sólo en las noches y en la cama… Sencillamente, y al igual que su novela anterior, El mirlo blanco te atrapa y no te suelta. Y debo decir que esta historia me ha hecho sufrir mucho… sobre todo al principio… porque me sentía muy identificada con Auria en muchos aspectos.

Una magnífica recreación de los tiempos godos en la zona cántabra de nuestra Península; una historia de poder y ambición clásica pero muy atractiva; unos personajes maravillosos, con Lua y Morvan como secundarios de lujo. Y por primera vez, son los protagonistas los que logran conmoverme con su historia de amor y de sacrificio. Solamente cuando Auria acepta lo que tiene y lo que es, puede amar verdaderamente y ser correspondida de igual modo.

La historia de Favila y el oso no la conocía. Muy interesante, y muy curioso el dicho asturiano… Y sin embargo, yo hubiera aconsejado a Mónica que pusiera esa nota introductoria al final de la novela; pues al ponerla al principio pone al autor sobre la pista y obvia el factor sorpresa, tan refrescante siempre en cualquier novela.

En conjunto: una historia inolvidable.

EL MIRLO BLANCO
MÓNICA PEÑALVER. 2010
ESENCIA/PLANETA
379 PÁGINAS
ISBN: 978-84-08-08929-2

martes, 9 de febrero de 2010

Hijos de otro barro. Nieves Hidalgo


Inglaterra exprime a las colonias americanas con impuestos opresores para mantener su guerra con Francia. Chester Clayton, de padre americano y madre inglesa, se unirá a los rebeldes para defender a su país de la tiranía británica y acabará prisionero en una plantación de Virginia.

Terry Darnell, sobrina de los Rains, dueños de la hacienda Ireland, vive con ellos desde que quedó huérfana.

El encuentro entre ambos desatará pasiones y odios, pero Chester no puede evitar sentirse atraído por la mujer que lo irrita y seduce a un tiempo. Un giro inesperado lo convierte en capitán del ejército colonial, y se ve obligado a salvar la vida de quienes lo retuvieron como esclavo.

Clayton consigue que toda la familia escape a Inglaterra. Pero no está dispuesto a que Terry se evada con ellos. Tiene otros planes para su indomable inglesa.
Cuando era niña, una de las cosas que recuerdo con más cariño eran las películas (o las series) que veía en T.V (cuando la tele se podía ver...), casi de todas de "factura" norteamericana, y con una fotografía (paisajes) que quitaba el hipo. ¿Por qué os digo esto ahora? Pues porque Hijos de otro barro me transporta a esa época, y aunque es un libro y no una película, mientras lo leía me parecía estar viendo todos esos maravillosos parajes que recordaba de la niñez; esa América del siglo XVIII, todavía salvaje, todavía sin modernizar, a años luz de la especulación inmobiliaria que existe hoy día. Una América de verdes pastos, de hermosos caballos y grandes plantaciones...
Había momentos en que me recordaba, y mucho, a la gran novela de Margaret Mitchell; y es que, a pesar de la diferencia de un siglo, (de la Guerra de Independencia a la Guerra de Secesión) su rigurosa ambientación y su exquisita descripción del ambiente colonial me hacía venir a la memoria la inmemorial plantación de los O'Hara en Georgia.
En cuanto a los personajes, muy interesante, casi diría atrevida, la narración desde el punto de vista del "amigo" de Chester. Y lo pongo entre comillas porque nos estamos refiriendo a un amigo, no de la infancia, sino posterior; Nieves nos demuestra, una vez más, con esta historia que la amistad se forja en la adversidad con mayor éxito que en la bonanza. Además, Sean es un personaje noble y humano que toca el alma del lector y le resulta más próximo que el protagonista, que como de costumbre, a fuerza de "hacerse el héroe" no me acaba de convencer (ya sabéis que soy de la Liga de los Personajes Secundarios).
Otro personaje entrañable a quien te gustaría abrazar, de ser eso posible, es el de Martino, el hijo menor de los Rains; a través de la novela vemos su evolución y la beneficiosa influencia que en él ejercen por un lado Terry, la protagonista, y por otro, Chester. Por caminos muy distintos, ambos intentar dar una mejor educación al niño e inculcarle unos valores perdurables.
En cuanto a ella, Terry, lamento decir lo mismo que he dicho antes con respecto a Chester. A saber: que a fuerza de hacerse querer... terminan haciéndose "odiosos". Sobre todo porque ya sabes de antemano que acabarán juntos y felices, y comerán perdices. Por ello, me atrae mucho más cómo trabaja Nieves los personajes secundarios, y especialmente "los malos de la película"; ese primo traidor, ese despechado pretendiente de la madre de Chester... y el impresentable capataz de Ireland son, con diferencia, lo mejorcito de la novela.
Por último señalar lo grato que siempre resulta aprender historia de la mano de esta mujer, que tan bien ambienta un período de la historia de América que, debo reconocer, no tengo del todo controlado. Ese patriotismo tan propiamente americano se ve muy bien reflejado a lo largo de las 266 páginas del libro, y sin embargo no es una "americanada" porque, por supuesto, no lo ha escrito un americano. Y se agradece esa visión distinta, y refrescante, que ya he visto en alguna que otra novela y que me ha encantado descubrir de nuevo.
A lamentar: sólo una cosa: se me ha hecho corta. No sé por qué, esperaba una novela mucho más extensa... Y es que Nieves siempre me deja con ganas de más.
HIJOS DE OTRO BARRO
NIEVES HIDALGO. 2010
EDICIONES B/ZETA
266 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9872-210-9

lunes, 8 de febrero de 2010

La conexión Alejandría. Steve Berry



Cotton Malone, el ya célebre agente del gobierno norteamericano, vive retirado en Copenhague, donde regenta una librería especializada en volúmenes raros. Su tranquila vida se ve truncada el día en que su hijo es secuestrado y alguien prende fuego a la librería. El culpable no se detendrá para conseguir su objetivo. Y su objetivo es nada menos que la biblioteca de Alejandría.

La biblioteca de Alejandría era la mayor fuente de conocimiento del mundo antiguo. Sus muros albergaban todo manuscrito conocido sobre historia, filosofía, literatura, ciencia y religión. Pero hace más de mil años desapareció entre el mito y la leyenda, sin que jamás se encontrara rastro arqueológico alguno. Su saber ha sido desde entonces codiciado por estudiosos, buscadores de tesoros y aquellos que creen que sus secretos esconden la llave de un gran poder.

En La conexión Alejandría el destino de Oriente Medio y el futuro de las tres principales religiones del mundo están en juego: ¿podría nuestra civilización sobrevivir a las revelaciones que se esconden en la desaparecida biblioteca? Ficción trepidante y un misterio real se funden en el esperado regreso de Steve Berry. Sus libros, traducidos a cuarenta y una lenguas y publicados en cuarenta y tres países, tienen siete millones de seguidores en todo el mundo, y cientos de miles en España.
Quizás en esta novela encontremos todas las claves necesarias para construir un best-seller tal y como se conciben éstos en los últimos tiempos. A saber: mezclar amor/odio, suspense e historia a partes iguales; añadir conflictos antiquísimos y de rabiosa actualidad, más algún que otro secreto oscuro e inconfesable, y los politiqueos del Pentágono y la Casa Blanca -que siempre resultan jugosos y comerciales- y ya lo tenemos. Si además hemos leído alguna que otra historia con el mismo personaje de protagonista (como es mi caso) y ya sabemos de qué va, podemos sentir simpatía hacia él (o ella) y es un punto más a favor a la hora de escoger el libro.
Pero no os engañaré, el motivo real por el que yo cogí este libro así, tal y como lo veis en la foto, fue porque me costó "la friolera" de 5,95€. ¡Una ganga! Tampoco os voy a engañar diciendo que es una obra maestra o lo mejor que he leído en todos mis años de lectora, pero sí queréis pasar un buen rato, es una inmejorable opción. Engancha, engancha; y como digo yo siempre: eso es lo primero que se le debe pedir a una novela, cualquiera que sea su género, su autor o su trama.
Ah, y casi se me olvidaba el último elemento: añadir también una de esas sociedades secretas que están hoy día tan de moda. Como veis, todo un cóctel explosivo para aquéllos que les gusta liberar adrenalina.

LA CONEXIÓN ALEJANDRÍA
STEVE BERRY. 2007
EDITORIAL SEIX BARRAL
492 PÁGINAS
ISBN: 978-84-322-3170.3