domingo, 12 de diciembre de 2010
Romance sonámbulo. Federico García Lorca
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura,
ella sueña en su baranda
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
*
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?...
Ella sigue en su baranda
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
*
Compadre, quiero cambiar,
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo.
Ni mi casa es ya mi casa.
Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
*
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.
*
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!
*
Sobre el rostro del aljibe,
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna,
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos,
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.
Romancero gitano [1924-1926], 1928.
A Gloria Giner y a Fernando de los Ríos.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Madrigal apasionado. Federico García Lorca
para apagarme en la nieve
de tus dientes.
Quisiera estar en tu pecho
para en sangre deshacerme.
Quisiera en tu cabellera
de oro soñar para siempre.
Que tu corazón se hiciera
tumba del mío doliente,
Que mi carne sea tu carne,
que mi frente sea tu frente.
Quisiera que toda mi alma
entrara en tu cuerpo breve,
Y ser yo tu pensamiento,
y ser yo tu blanca veste.
Para hacer que te enamores
de mí con pasión tan fuerte
que te consumas buscándome
sin que jamás ya me encuentres.
Para que vayas gritando
mi nombre hacia los ponientes,
preguntando por mí al agua,
bebiendo triste las hieles
que antes dejó en el camino
mi corazón al quererte.
Y yo mientras ire dentro
de tu cuerpo dulce y débil,
siendo yo, mujer, tú misma,
y estando en ti para siempre,
mientras tú en vano me buscas
desde el Oriente a Occidente,
hasta que al fin nos quemará
la llama gris de la muerte.
Poesía inédita de juventud [1917-1920], 1994.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Cumplimos 2 añitos
Gracias a todos por haberme acompañado a lo largo de estos 24 meses. Ha sido maravilloso poder compartir con vosotros todas mis andanzas. Espero que el próximo año nos volvamos a reunir con buenas noticias y mejores perspectivas y los ánimos por las nubes. martes, 30 de noviembre de 2010
Todo a punto


jueves, 25 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
Entrevista a Mar Carrión, autora de Decisiones arriesgadas



Mis fuentes de inspiración han sido todas esas novelas de misterio y de suspense que he leído a lo largo de los años. Cada vez que leía una me decía: “algún día escribiré la mía propia”. Y ahí está.
Como lectora tampoco sé qué haría yo sin el ciberespacio!! Todo cuanto me interesa lo consulto en internet: novedades, críticas, reseñas, autoras… información para mis novelas… Vamos, que cuanto más lo pienso más segura estoy de que ya no podría vivir sin internet.
¿Qué dices a esto? ¿Lo asociarías con el machismo o con la (mala) imagen que algunos hombres tienen de las mujeres todavía hoy día?
Ahora sólo queda cruzar los dedos y desear que esto no sea una moda pasajera, y que el género romántico sea reconocido en la literatura tal y como se merece.
viernes, 29 de octubre de 2010
Romance del Duero. Gerardo Diego
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.
Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.
Soria, 1923
viernes, 22 de octubre de 2010
Vuelta de Paseo. Federico García Lorca
Entre las formas que van hacia la sierpe
y las formas que buscan el cristal,
dejaré crecer mis cabellos.
Con el árbol de muñones que no canta
y el niño con el blanco rostro de huevo.
Con los animalitos de cabeza rota
y el agua harapienta de los pies secos.
Con todo lo que tiene cansancio sordomudo
y mariposa ahogada en el tintero.
Tropezando con mi rostro distinto de cada día.
¡Asesinado por el cielo!
Copyright: Federico García Lorca. Poeta en Nueva York [1929-1931], 1940.
jueves, 7 de octubre de 2010
Nunca fuimos a Katmandú. Lola Mariné

A Laura le cuesta despertarse los domingos, y ahora todavía más. Acaba de cumplir cincuenta años y su vida transcurre demasiado tranquila desde su separación. Elena es su más íntima amiga desde la infancia y su contrapunto: mujer fuerte y vehemente, se pone el mundo por montera. Gloria no tiene nada en común con ninguna de las dos: es superficial y esclava de las apariencias. También Teresa, una mujer humilde y trabajadora dispuesta a todo para hacer realidad el sueño de su hija, y Ruth, una jovencita idealista y rebelde, forman parte de este mosaico de mujeres que viven y trabajan en Barcelona.
Cada una de ellas cuenta con una historia propia y una singular forma de comprender la vida y de disfrutarla. Pero sus caminos se han cruzado y entre ellas surge una profunda complicidad que las ayudará a enfrentarse a sus propios miedos, a sus problemas… y a compartir experiencias inolvidables.
Una historia fresca y actual protagonizada por mujeres que se enfrentan a sus diferentes destinos. Un retrato de las relaciones humanas en nuestra sociedad.
Digan lo que digan, yo nunca le he hecho la pelota a nadie cuando, con la mano en el corazón, he hecho una elogiosa reseña de su novela. Y para muestra un botón.
NUNCA FUIMOS A KATMANDÚ
LOLA MARINÉ. 2010
EDITORIAL VICEVERSA
209 PÁGINAS
ISBN: 978-84-92819-35-5
lunes, 4 de octubre de 2010
Reseña de No somos dioses
jueves, 23 de septiembre de 2010
¡¡¡HOY A LA VENTA!!! CORRE A BUSCARLO... YA ESTÁS TARDANDO

martes, 21 de septiembre de 2010
Ne Obliviscaris. Fernando Alcalá.

¿Hasta dónde llega la fuerza de un rumor? En Bran, una lejana isla del mar del Norte, un grupo de chicos descubre una realidad aterradora: lo que se dice por los pasillos de su instituto cambia la realidad. Pero solo hasta la llegada de la noche, pues la luna se encarga de borrar los recuerdos.
Ash, Rudy, Maya y una enigmática pareja de estudiantes tendrán que unir sus fuerzas para evitar que la tormenta del Olvido arrase con todo lo que conocen.
Uno de ellos guarda un secreto que puede ser, a la vez, su salvación y su condena.
¿O será solo un rumor?
Fernando Alcalá Suárez nació en Cáceres en 1980. Durante el día es profesor de Educación Secundaria, pero en las noches ocurre una transformación, como en Ne obliviscaris, y se abandona a la fiebre de la escritura.
Su primera novela llegó gracias a una experiencia frenética (y frustrada) con el NaNoWriMo (National Novel Writing Month) que le llevó a escribir decenas y decenas de páginas en pocas semanas, hasta dar forma a un libro que sería premiado con una beca a la creación literaria por la Junta de Extremadura.
Su actividad en Internet también es intensa. Mantiene un blog en el que reflexiona sobre la literatura, la vida y la sociedad con una gran dosis de ironía, y en el que no es raro toparse con frases como: «También escribo porque una vez jugué a Final Fantasy VI».
El germen de Edelvives hay que buscarlo hacia 1889 en una editorial fundada por los Hermanos Maristas y llamada FTD que cambió su nombre por el de Editorial Luis Vives en la década de los 30 del siglo pasado. Así que no hace falta hablar de la historia de una editorial que lleva dando servicio desde hace más de 120 años.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Segundas Esposas. Sonsoles Fuentes

Se calcula que en Europa se rompe un matrimonio cada 30 segundos. España es el país donde más ha crecido la ruptura familiar, ya que el número de divorcios aumenta a un ritmo tres veces superior al de las bodas.
Si al igual que la autora y las mujeres que ofrecen su testimonio en este libro, te has emparejado con uno de esos hombres que quedan libres cada medio minuto, bienvenida al club. Haber fracasado con la primera pareja no significa que no haya otra oportunidad para el amor. Al contrario: a menudo la experiencia de un divorcio aporta lucidez y sabiduría para no volver a cometer los mismos errores.
Esta guía práctica se dirige a las mujeres que han encontrado al hombre de su vida, dispuesto a ser feliz en pareja al segundo intento. Explora las dificultades que pueden surgir en una unión de este tipo, pero también las oportunidades.
Con este manual las lectoras aprenderán a…
· cambiar el guión de su vida
· evitar el «síndrome de Rebeca»
· distinguir el divorcio emocional del legal
· respetar las fases del duelo y readaptación
· convivir con hijos de un anterior matrimonio
· afrontar el reto de una nueva paternidad
«El amor merece una segunda oportunidad,
siempre que no sea con la misma persona.»
Mae West
Sonsoles Fuentes comenzó su carrera periodística en la radio. Colabora asiduamente en diversas publicaciones, como el Magazine de La Vanguardia, o las revistas Woman, Glamour y Sexologies. También ha participado como contertulia en varios espacios televisivos.
Ha escrito más de una decena de obras sobre relaciones de pareja, entre ellas Chicas malas. Cuando las infieles son ellas y es coautora de otras tantas, como el exitoso Dímelo al oído. Las mujeres cuentan sus fantasías sexuales. Su último título es Sex Confidential, publicado en Oceano Ambar.
Como la protagonista de su novela Como la seda, la periodista ha indagado en los entresijos sentimentales de quienes se enamoran de un hombre separado para escribir Segundas Esposas.
martes, 14 de septiembre de 2010
Entrevista a Helena Nieto


¿Por qué una novela de amor y por qué Secretos de arena? ¿De dónde surge la idea original y cuándo surge?
Secretos de Arena la empecé a escribir en el Taller que hice con José de la Rosa (editor de la Mq.China) sobre novela romántica en el 2008. Al tratarse de novela romántica, evidentemente la historia tenía que ser de amor. Al plantearme un argumento tuve unas ideas muy claras: mi protagonista sería una mujer diferente a la típica chica de este tipo de novelas, deseaba que la historia fuera creíble ; me pareció muy interesante que estuviera divorciada, que viniera de vuelta de una relación y tuviera hijos que le complicaran un poco la vida. Por supuesto, el protagonista masculino iba a ser encantador, tierno, un cielo de hombre porque tendría que enamorar a las lectoras. Y así ha sido. Creo que Albert, si existiera, tendría una multitud de fans que desearían ser sus novias jajaja… no hay lectora que me haya hablado de la novela que no me haya dicho que Albert es un amor… y todas quieren encontrar a un hombre así jajaja y por otro lado, deseaba que fuera una historia sensible, emotiva que pudiera despertar sentimientos y conmover a los lectores. Y el motivo es porque son las historias que a mí me gusta leer.
Leyendo la historia de Anna y Albert me acordé casi de modo instantáneo de todas las novelas que había leído de Danielle Steel. Como ella, tus personajes son muy reales y humanos. ¿En quiénes te inspiras para crearlos, has conocido en tu vida a alguien como Anna?
No me inspiro en nadie en particular. Es todo fruto de la imaginación. Si son reales y humanos es porque me gusta que lo sean.
Es un modo de que los lectores se identifiquen más con los personajes, porque son cercanos, son como tú, como yo, como la gente normal que conocemos…con reacciones creíbles, defectos, virtudes, y Anna, después de todo, es una mujer divorciada con dos hijos adolescentes, que lleva muchas heridas dentro de sí por las circunstancias que ha pasado. Habrá miles de mujeres parecidas, tal vez no con la misma historia, pero puede que similar ya que es totalmente creíble. Pero, repito, es fruto de mi imaginación. No me he basado en nadie para crear a mis personajes.
Sobre Danielle Steel, ya me gustaría llegar a publicar y vender tantas novelas como esta autora.
Cuando empiezas una novela, ¿qué plan de trabajo sigues, eres caótica, disciplinada, te dejas llevar por las musas o encaras la escritura como si se tratara de cualquier otro trabajo no artístico?
No soy caótica, pero tampoco soy siempre disciplinada. Depende de muchas cosas. Si tengo tiempo para ponerme a escribir, del estado de ánimo, si estoy inspirada, si me apetece… pienso que si me fuerzo a escribir como un trabajo no artístico puede que no me salga nada de lo que espero. Si me pongo a escribir es porque me apetece hacerlo, lo necesito… no por obligación.
¿Cómo valorarías el éxito de tu primera novela? ¿Recorrió muchas editoriales y agentes o desde un buen principio diste con la editorial ideal?
Estoy muy contenta con el éxito de mi novela. Todas las reseñas que me han hecho han sido muy positivas. He recibido mensajes y emails de gente que me ha escrito para decirme lo mucho que les ha gustado Secretos de Arena. Gente que ha llorado, se ha emocionado, y algunas me han llegado a decir que se han identificado tanto con Anna que vivieron su angustia y su sufrimiento como si les estuviera pasando a ellas. Estoy muy satisfecha con el resultado. Sí, recorrió algunas editoriales porque como ya he dicho en otras ocasiones, mi novela no se ajusta al género romántico clásico, y por eso fue difícil encajarla. Algunas editoras me aconsejaban que la enviara a editoriales de Narrativa Femenina más que a Romántica. Luego apareció Rachel, y tanto a Estelle como a Elena Fdez. Arias, les encantó mi novela. No se plantearon si era clásica o no. A ellas les gustó, y decidieron publicarla. Nunca he recurrido a agentes.
¿Cómo valoras la promoción y publicidad de Secretos de arena, sobre todo en el ámbito virtual (Internet)?
Creo que los foros, las lectoras que hacen reseñas, criticas, entrevistas, realizan con su trabajo una enorme promoción a las novelas y a sus autoras. Les estoy muy agradecida porque todas me han tratado muy bien a mí, y a mi novela. Yo soy consciente de que no puedo gustar a todo el mundo, y que hay aún gente que se resiste un poco a leer a autoras españolas, pero en mi caso, la promoción ha sido estupenda por el interés que han tenido hacia Secretos de Arena. Por otra parte el blog que tiene Rachel, es fantástico. Todo el mundo que lo visite podrá ver reseñas, fotos de presentaciones, comentarios de las novelas. Eso nos promociona. Ha sido una gran idea por parte de la Editorial. También he tenido la suerte de hacer tres presentaciones en las que disfruté mucho. Dos en mi ciudad y otra en el pueblo en donde paso el verano, que me han venido muy bien. Las presentaciones las conseguí por mi cuenta.
Tu primera novela está ambientada en la época actual, siglo XXI si no me equivoco, y en España. ¿Has pensado en “viajar” a otros lugares y a otros siglos en tus próximos proyectos?
De momento me apetece escribir historias que sucedan aquí en nuestro país, que nos sean cercanas por nuestra forma de vida y costumbres… No sé lo que haré en un futuro, pero después de tener durante tantos años colapsado el mercado con autores anglosajones, con historias que suceden en otros países con nombres ingleses, creo que hay que dar una oportunidad a nuestros personajes con nombres españoles y lugares próximos que quizás conozcamos o no, pero que nos pertenezcan por cultura o por raíces. De momento si mis personajes visitan otros lugares será por negocios o por placer. Lo que si me gusta es mezclar culturas, que un personaje sea español y otro inglés, francés, u otra nacionalidad, sí, eso si. El otro día una lectora me dijo:” por fin una novela de amor con nombres españoles, y que sucede en España”, en este caso, en el Norte.
Sobre otros siglos, no me lo he planteado aún. Me gusta el género contemporáneo. No tengo idea de cambiar por ahora
¿Qué papel ocupa hoy día la literatura en la sociedad de la globalización y la tecnología punta (telecomunicaciones)?
Debido a Internet, creo que la forma de expresarse ha ido cambiando. Gracias a los blogs, los chats, los emails…, se ha creado un nuevo lenguaje menos formal, más creativo, que culturalmente puede que no sea tan correcto pero que nos acerca más a todos.
Tu lenguaje es claro, diáfano, sencillo, dedicado a todos los públicos. ¿Dirías que eres una autora popular?
Te voy a responder con las palabras que alguien, para mí muy importante de este mundo de la escritura, dijo sobre mi novela: “se agradecen los diálogos creíbles, algo que parece en peligro de extinción…”
Si mi lenguaje es sencillo es porque escribo lo que creo que mis personajes dirían en las situaciones que les toca vivir. Si los personajes son personas normales, cercanas, creíbles… tienen que expresarse del mismo modo. No resultaría si no fuera así. No me imagino al hijo adolescente del Anna, hablando de otra manera, por ejemplo. Tiene que hablar como lo hace un chico de su edad en el mundo actual. Lo mismo que los demás personajes. Si vivieran en el siglo XVIII, sin duda se expresarían de otro modo…
Sobre lo de todos los públicos, pienso que la historia que un autor cuenta es lo que realmente atrae, y si la narras de una forma clara, que sea cómodo de leer, llegará más fácil a los lectores. La historia es lo que tiene que atrapar al lector, eso es fundamental.
En el taller de escritura cuando se trató el tema de los diálogos, siempre nos aconsejaron que lo escribiéramos como si fuéramos nosotras, las autoras, las que hablaran. Y otro consejo fue que no nos enrolláramos demasiado para explicar, porque el lector podría cansarse. Yo intenté hacerlo de este modo y me salió así.
Lo único que he hecho es escribir sobre sentimientos, situaciones, personajes. No veo gran diferencia con otras autoras de este género.
Antes hablabas de Danielle Steel, bien, creo ha vendido millones de libros en todo el mundo con un lenguaje sencillo, diáfano y claro. Y como ella podría nombrarte a Tatiana de Rosnay, y a muchísimas más. No se trata de “rizar el rizo” o tener un diccionario al lado para consultar palabras. Se trata de contar historias que lleguen al lector, con las que se pueda identificar.
¿Instrucción o simple evasión? ¿Sigue teniendo hoy la literatura un rol didáctico como lo tuvo en siglos anteriores? ¿Podemos enseñarle todavía algo a los jóvenes y a las nuevas generaciones que llegan con un iPhone bajo el brazo?
La literatura siempre ha estado ligada a adquirir conocimientos de un modo u otro. Si leemos autores clásicos, autores de otros siglos descubriremos como eran las sociedades y las relaciones humanas en esos tiempos, el tipo de lenguaje… por lo tanto es una enseñanza y sigue siéndolo. Es verdad que hay una literatura de evasión, pero aún así, siempre aportará algo.
Lo importante es que los jóvenes adquieran el hábito de la lectura y se introduzcan en su magia. Creo que siempre puede enseñarles.
Aparte de novela, ¿escribes cuentos, relatos, poesía…? ¿Qué podemos encontrar un día cualquiera en tu blog?
Ahora estoy más centrada en las novelas, pero sí he escrito poesía y relatos. Cuentos, no, de momento no me he metido en ese mundo.
El blog lo utilizo como una forma de expresión, para explicar a los que me leen como van las cosas con mis novelas, mis proyectos o lo que se está diciendo o comentando sobre mis escritos. A veces también me ha apetecido escribir cosas más personales como un pequeño tributo que le he hecho a mi Abuela, en otra ocasión he hablado de una película que me había impresionado… de todo un poco. También pongo fotos y tengo el “booktrailer” que hice para Secretos de Arena
¿Eres tradicional o te gusta innovar y probar cosas nuevas? ¿Eres de las que piensan que cada novela es un desafío a la imaginación?
Me gusta innovar y probar distintos estilos, distintos tipos de narrador... y cada novela es un desafío para la imaginación por supuesto, porque si no hay imaginación para crear, para verlo en tu mente, es realmente difícil inventarse una historia
No te equivocas. Yo siempre he estado muy ligada a la música. No concibo vivir sin ella. He trabajado como profesora de guitarra durante bastantes años y me gusta todo tipo de música. Toco un poco el piano también y me gusta mucho cantar.
Muchas veces las letras de las canciones me pueden inspirar para crear una situación de mis personajes, incluso.
En mi siguiente novela, utilizo este recurso. A la protagonista le altera profundamente el estado de ánimo escuchar una canción en una emisora de radio, ya que relaciona la letra con lo que está viviendo. Me encantó escribir esa escena que no tenía planeada. Yo estaba escuchando la canción y se me ocurrió crearla.
Adoro la música. Como he puesto en mi blog: la escritura y la música son dos ARTES SUBLIMES, que me han hechizado siempre.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Novedades de Octubre...simplemente ¡MARAVILLOSAS!


miércoles, 18 de agosto de 2010
El medallón de los Lancaster. Claudia Velasco
Elizabeth no conoce su verdadero pasado ni el valor extraordinario de un medallón que heredó a los quince años y que la convertirá en la obsesión de un poderoso lord del siglo XVI, William Forterque-Hamilton, enviado al futuro por su mayor enemiga, Marian de Lancaster, la dueña original del medallón.
William y Ellie se conocerán gracias a las fuerzas del destino y a la magia del Medallón de los Lancaster, y el amor los unirá, transformando a la moderna muchacha neoyorquina en la señora del castillo, y al poderoso y frío caballero inglés, al guerrero temido y admirado, en un marido enamorado. Todo a pesar de los peligros que los acechan, de la guerra feroz que Marian de Lancaster desplegará sin tregua contra ellos, y de todas las fuerzas oscuras que se empeñarán en separarlos.
Los que me conocen saben de sobras cuánto me apasiona la historia de Inglaterra, y más concretamente el período Tudor. Al igual que Elizabeth, la protagonista, yo también soñaba de niña con amores de leyenda (aunque no fue ése el motivo por el que me hice historiadora…). Os presento hoy esta reseña aprovechando, ¡qué oportuna!, el (relativo) éxito de la serie Los Tudor que se emite actualmente en TV1.
Por supuesto, la novela de Claudia no es la primera ni la última que se escribirá en el contexto del turbulento reinado de Enrique VIII —yo misma estoy documentándome a fondo desde hace años para escribir (próximamente) «mi particular versión y visión» de esta controvertida dinastía inglesa—, pero tiene unas particularidades que la hacen poderosamente atractiva.
En primer lugar, el hecho de situar un personaje «actual» (año 2004) como es la historiadora norteamericana Ellie Butler en una época que no le corresponde, y en la cual ni la reina ni la cortesana más influyente tenían peso alguno en una Inglaterra (y en una Europa) dominada exclusivamente por hombres (cualquier otra cosa es ese feminismo anacrónico que está tan de moda).
Esto aporta, creo yo, una nota de humor que atrapa al lector desde la primera página y lo acerca a los personajes, permitiendo una mejor identificación con ellos. La recreación de los ambientes y del momento histórico también está muy cuidada, aunque aquí debo apuntar que echo en falta muchos detalles; una novela histórica no puede (o no debe) tener menos de 300 páginas, y no porque yo sea una amante de libros «tocho», que lo soy y lo reconozco sin pudor, sino porque la novela histórica, aunque tenga tintes románticos, requiere un meticuloso y riguroso trabajo de ambientación que ocupa prácticamente la mitad, sino dos tercios de la novela. Y no lo digo por decir, lo digo por lo que ven estos dos ojos que tengo en la cara, lo que ven cuando se pasean por las librerías y por las mesas de «los más vendidos».
Por supuesto que alguien, incluida la autora, me puede venir a decir que esta novela está catalogada como Romántica y no como Histórica, pero cualquier historia que transcurra en un siglo anterior al XX, puede considerarse «Histórica» con todas las de la ley.
También es cierto que soy muy conocedora del período, como ya os he dicho, que he leído más de una docena de libros, ¡y los que me quedan por leer!, y que quizás por eso me muestro más crítica con una novela de este periodo que por ejemplo con una historia sobre la civilización sumeria o sobre el Japón medieval, de los que no tengo tanto conocimiento.
Como novela romántica, no se le puede reprochar nada; se atiene a los patrones clásicos del género, sin apartarse de ellos ni un milímetro, lo cual quizás, precisamente, sea para mí lo único reprochable. Pero como digo siempre, no es culpa tanto de la autora como del género en sí mismo, que no permite «volar» con auténtica libertad. Esa rigidez al seguir las pautas establecidas para alcanzar el éxito es lo que la hace tan impersonal. La novela es buena, sí, pero no veo a la autora por ninguna parte; no veo un signo claro que la distinga de las tropecientas mil escritoras que actualmente escriben novela romántica, nada que me indique que esa novela la ha escrito Claudia Velasco y no Pepita Pérez… o una servidora, sin ir más lejos. También es verdad que no conozco a fondo a la autora y quizás no he sabido ver esos guiños personalísimos que, teóricamente, distinguen a unas novelas de otras.
En resumidas cuentas: una historia deliciosa, sí, con un tema apasionante, también, que se lee rápido y cautiva al lector… pero que no deja huella en él porque le falta personalidad; es como un maniquí de unos grandes almacenes: perfecto, tan perfecto que echas terriblemente de menos esos pequeños vicios/defectos que, en definitiva, y al igual que ocurre con los seres humanos, hacen a una novela única e irrepetible.
EL MEDALLÓN DE LOS LANCASTER
CLAUDIA VELASCO. 2010
RBA EDITORES/SATÉN
238 PÁGINAS
ISBN: 978-84-9295-504-6
miércoles, 11 de agosto de 2010
Tú escribes el final. Raquel Rodrein. IV Premio Terciopelo

A su llegada a Callander, su padre le entrega una vieja caja con un manuscrito inacabado. A partir de ese instante se produce un giro inesperado de los acontecimientos y comienza una carrera contrarreloj para recuperar el tiempo perdido y encontrar a la persona que le ha encomendado la tarea de escribir el final de esa historia: Amy McLeod.
En el camino hacia su objetivo tendrá que hacer frente a un doloroso desafío y tropezará con la cruda realidad del a veces sucio juego de Hollywood. Pero descubrirá que pese a todo, el destino le brinda una nueva oportunidad para recuperar a la mujer que creyó en él ciegamente.
Es muy difícil valorar si una novela merece o no un premio literario… si no has leído las otras novelas que competían (supongo que en igualdad de condiciones) por él. De todos modos, y a la luz de lo leído en los últimos días, me resulta harto difícil imaginar una novela que pueda superar a Tú escribes el final. Por su calidez, su humanidad, su generosidad; por el modo que trata temas tan conocidos y universales presentándolos como algo, si no original, sí sorprendente para el lector.
Lo digo siempre con las novelas románticas: no os obsesionéis con el final… porque es lo más previsible; en una novela romántica lo que se disfruta es “el viaje”; no importa tanto el desenlace como el modo en que el autor nos conduce hasta él.
Y los personajes, esas maravillosas criaturas que se gestan en la fecunda imaginación del autor. Siempre digo que a menos que toques un tema muy, muy apasionante o muy, muy original; las novelas —sobre todo las románticas— las “escriben” los personajes. Y aquí hay una doble redundancia, porque como recordaréis los que la habéis leído, esta novela es metaficción: la novela dentro de la novela. Un actor, una escritora… y una historia por escribir. Y no unos personajes cualesquiera, no; aviso al lector de que es tremendamente fácil “enamorarse” de estos personajes; de los protagonistas, sí, ante todo… Pero también de esos secundarios, como Lisa, que parecía al principio absolutamente irrelevante… y que más adelante, casi rozando el final, nos dará la gran sorpresa con un protagonismo inesperado.
Y los paisajes, esos maravillosos paisajes escoceses, sin olvidar el encanto de San Francisco y el glamour de Los Ángeles y Nueva York… incluso una breve —pero muy significativa— escapada a Buenos Aires. Con todo esto… y mucho más por descubrir en sus casi 400 (adictivas) páginas, la autora nos arropa (aunque en pleno verano no quede muy bien decir esto) y nos envuelve con su inigualable magia… Y nos lleva hasta una historia sencilla. Sí, sí, el tipo de historia que podrías vivir tú. No, no me mires con esa cara de estupefacción; los caminos del Amor son inescrutables. Y si no, que se lo pregunten a Liam & Amy ;-)
TÚ ESCRIBES EL FINAL. IV PREMIO TERCIOPELO
RAQUEL RODREIN. 2009
LIBROS DEL ATRIL/TERCIOPELO
378 PÁGINAS
ISBN: 978-84-92617-38-8
sábado, 7 de agosto de 2010
¿Quién te lo ha contado? Marian Keyes


Jojo, agente literaria, atractiva, triunfante y muy, pero muy ambiciosa. Mantiene relaciones con su jefe, un hombre excelente. Sólo tiene el defecto de estar casado.
Lily, autora y cliente de Jojo. Su primera novela ha tenido un éxito enorme. Vive con Anton y están muy enamorados. Compran la casa de sus sueños y tienen un bebé. Pero la creatividad de Lily se paraliza, no puede escribir ni una palabra. Y, lógicamente, tampoco puede pagar las facturas.
Por fin, está Gemma, ex novia de Anton y todavía enamorada. Y encima Lily era su mejor amiga. Para colmo, su padre se marcha de casa para vivir con una joven, su madre sufre una profunda crisis y exige que Gemma esté a su lado veinticuatro horas al día…
Pero la vida y el amor son imprevisibles…
Las lectoras de la revista RomanTica's ya conocerán y habrán leído el artículo que salió publicado en el nº 6 y que versaba sobre Marian Keyes y Cecelia Ahern. Sabrán también que prefiero con mucho a Marian antes que a (la ñoña) Cecelia. Y hoy os presento la novela que más me ha gustado de esta autora hasta la fecha. Y conste que no hay ninguna que no me guste.
Sin embargo la (s) historia (s) de Jojo, Lily & Gemma tiene (n) todos los ingredientes para hacer las delicias del lector/a de chic-lit. Personalmente me apasiona este género y aprovecho la ocasión para anunciar a mis seguidores que me he aventurado en él recientemente. A lo que vamos, esta historia a tres bandas interesará a muchos lectores pero además puede ser muy "instructiva" para aquellos lectores que además tenemos el "mal" vicio de escribir. Porque sus 3 protagonistas están metidas hasta el cuello en el mundillo literario/editorial.
Los tejemanejes de una gran agencia literaria londinense, el estrés y las angustias del escritor novel recién "publicado" que anhela dinero y fama, el sueño de la profesional de éxito metida (casi a la fuerza) a escritora para culminar una venganza contra la mujer que le "robó" a "su" hombre... más unos cuantos personajes, a cuál más entrañable, configuran esta deliciosa novela escrita a 3 manos... o desde 3 perspectivas diferentes (y ya sé que a algunos les resultará vagamente familiar) que explora de un modo muy acertado qué es la fama, qué el amor, y qué precio hay que pagar, dependiendo de si se quiere tener la una o el otro... Y como a veces la vida nos hace regalos envenenados...
Una lección de Amor como sólo Marian nos puede dar. IM-PRES-CIN-DI-BLE.
QUIÉN TE LO HA CONTADO/THE OTHER SIDE OF THE STORY
MARIAN KEYES. 2004
RANDOM HOUSE MONDADORI/DEBOLSILLO
649 PÁGINAS
ISBN: 84-9793-673-6
Luna Nueva. Stephenie Meyer


Siempre he dicho que no me gustan los vampiros. Sin embargo, rectificar es de sabios... Y ya desde el verano pasado en que cayó en mis manos la primera parte de esta saga romántico-fantástica me quedé atrapada sin remedio en la historia de amor de Bella y Edward --por cierto, una de las mejores que haya leído nunca-- y con esta nueva entrega, la 2ª, me reafirmo en mis buenas impresiones. Primero vi la película y me entusiasmó, porque además opino sinceramente que estas historias quedan muy bien en la pantalla grande a poco que los guionistas sigan la historia original del libro.
Cuando empecé a leer la novela aún recordaba algunas de las escenas de la película, pero verdaderamente si no te has leído el libro... te has perdido lo mejor, los detalles, la sutileza, lo bien que Meyer trabaja los personajes, los creíbles y cercanos que se muestran ante el lector. Ya os dije el año pasado qué buena impresión me había dejado Bella por ser una heroína tan atípica, tan corriente y moliente que cualquier chica de dieciocho años podría pasar por ella, tan sencilla y tan humana que lamentas que sólo se quede en eso: en personaje de novela.
Aquí ya asistimos a un triángulo amoroso Edward-Bella-Jacob más maduro, más perfecto, triángulo que, ya os aviso porque fui a ver la peli hace unas semanas, alcanza su clímax en Eclipse, la 3ª entrega y la más romántica de las 3, por lo que pude ver en el cine... En Luna Nueva además de conocer a una manada de lobos (licántropos) de la cual Jacob forma parte, tendremos también la oportunidad de conocer a los Vulturis, una extraña y mayestática familia de vampiros que tienen su residencia en una ciudad cerca de Florencia (Italia) y que pondrán a nuestros queridos "chupasangres" en serios problemas...
¿Qué puedo añadir, excepto que me muero por pillar Eclipse? En principio, los libros me los ha dejado mi sobrina... Pero visto lo visto, creo que me voy a hacer con toda la saga al completo antes de fin de año. Y a vosotros os lo recomiendo lo mismo: ¡¡no os la perdáis!!
LUNA NUEVA/NEW MOON
STEPHENIE MEYER. 2006
ALFAGUARA
574 PÁGINAS
ISBN: 978-84-663-2341-3
martes, 3 de agosto de 2010
Tras tu ausencia

http://www.romanticasmagazzine.es/
Y ahora sí, os dejo aquí mi relato. Besos a todos y ¡¡feliz agosto!!
Cinco años insomnes, perezosos, vagabundos; años llenos de días, de mañanas en las que todavía me estremece tu olor a fresas salvajes y a Chanel nº 5; cuando amanezco bañado en sudor, gimiendo, llorando, maldiciendo… Maldiciendo a ese Dios en el que ni tú ni yo creíamos porque ya habíamos probado el sabor de su traición. Tú y yo sólo creíamos en nosotros mismos. Tú en ti; yo en mí; y muy de vez en cuando el uno en el otro. Porque después de más de veinte años de matrimonio y una hija en común, todavía guardábamos secretos bajo siete llaves y hubiéramos matado para mantenerlos escondidos a los indiscretos ojos de la codiciosa curiosidad ajena. Porque te fuiste de mi lado sin decirme ni una sola palabra de esos dos años «exiliada» en España; porque tuve que enterarme de tu destino a través del cuñado de una amiga de una ex novia del hermano de un compañero de rodaje en Los Ángeles que, casualidades de la vida, te vio paseando una tarde de julio por las cálidas, fragantes y abarrotadas calles de Logroño, con la cara demacrada y el cuerpo escuálido; ni las gafas de Gucci ni el pañuelo de Hermès podían ocultar que estabas pasando «una mala racha». ¡Y qué cosas! El pobre diablo era fan tuyo, de tus libros, de cada palabra que salía de tus rojos y exquisitos labios. Como el más escrupuloso fetichista tenía cientos de fotos tuyas (y nuestras), todos tus libros, los artículos que escribiste, las críticas que te hicieron: buenas, malas, peores; las entrevistas a las que te sometías con disciplinada resignación… Al parecer, todo lo guardaba con mimo, con esmero, con devoción casi religiosa.
¿Te preguntaste qué debe sentir uno cuando se convierte en el Dios de alguien, el mito, el referente? Alguien que vive la vida al mismo compás que tú, en paralelo, escuchando la misma banda sonora que tú escuchas, oliendo los mismos olores y paladeando los mismos sabores… ¿Qué se siente?
Sí, el pobre tipo te vio, te reconoció entre cientos de personas, pero, demasiado tímido, no se dio a conocer. Ni se acercó a ti ni te pidió un autógrafo. Sólo te miró a los ojos el tiempo que dura un parpadeo y se marchó. Quizá eso le bastaba; y, ¡fíjate tú!, a mí veinte años de felicidad compartida, con sus altos y bajos, con sus peleas, sus reconciliaciones, sus gritos y sus silencios nunca me bastaron. Me dejaste con el mono, con el delirium tremens, con la insatisfacción del avaricioso, del lujurioso, del envidioso. Y es que no sé tú, pero yo nunca llevé bien tener que compartirte con otros.
Lo sé, lo sé: ésa era tu profesión, tu carrera, tu vida. Yo estaba allí como parte indispensable de tu mundo, tu inabarcable universo hecho de gente VIP. Pero sólo una parte, no el todo. Y me dolía, y mil veces pensé en buscar amor entre otros brazos, consuelo, una sonrisa amable, ingenua, sincera; un poco de atención, de ésa que tú repartías a manos llenas entre tus fans y de la que a veces me llegaban las migajas. Lo pensé, sí. ¿Hubiera valido para algo? No. Mi infidelidad hubiera reafirmado la mala opinión que siempre has tenido de los hombres.
«¡Pobres criaturas débiles (estúpidas) que no saben controlar sus pasiones!»
Nunca supe muy bien qué pretendías al casarte conmigo, ¿por qué me elegiste a mí a pesar de ser como era? ¿O fue precisamente porque era como era que resulté elegido? Cinco años llevo haciéndome las mismas preguntas sin respuesta; cinco años coqueteando con la botella, como de costumbre, pero cada vez menos. Poco a poco, sin querer, he ido rebajando la dosis. Ahora apenas sí bebo. ¿Para qué? Ya no te tengo a mi lado, recriminándome mi debilidad. Tampoco tú eras tan fuerte como presumías. Más lista, quizás. No permitías que tus anhelos resquebrajaran la muralla que te habías construido alrededor. Genio y figura hasta la sepultura. Nadie debía descubrir que la «gran» Judith Ordóñez tenía un vicio, una tentación, un dolor, una pena…
Te fuiste y yo me quedé aquí. No solo. No lo creas ni por un momento. Siempre estuve en buena compañía; tal y como vaticinabas medio en broma, medio en serio, después de tu funeral el teléfono no paró de sonar. Como si cientos de mujeres hubieran contado los minutos y los segundos que faltaban para mi repentina y en absoluto bienvenida libertad. Tictac, tictac. Y como tú bien sabías, todas fueron descartadas: una tras otra. Y no te imaginarías nunca quiénes se han quedado a mi lado. Primero fue tu «gran» amiga, Bárbara. Sí, seguro que si pudieras vernos ahora te alegrarías. O no. Eras tan imprevisible que era imposible saber de antemano cómo reaccionarías ante los acontecimientos. Tan salvaje como los leones y las panteras; como ellos, te movías por impulsos.
A veces, cuando hablaba contigo, tenía la sensación de moverme, muy despacio, por un campo plagado de minas anti-persona; todo iba sobre ruedas y de repente, sin previo aviso, decía o hacía algo que te enojaba o te dolía o te ofendía. Y pasabas días sin dirigirme la palabra. Nunca me decías en qué había fallado.
«Si no lo sabes tú… es inútil que yo venga a explicártelo.»
Y luego llegaba la calma, la normalidad y el buen humor a nuestro dormitorio, porque los enfados, como las depresiones, te duraban bien poco. Reías, me hacías mimitos, cosquillas allá donde tú sabías que era más vulnerable a tus delicadas manos, y acabábamos en la cama, con los cuerpos enredados y sudorosos… igual que tantos otros matrimonios enamorados. Igual que esos que salen en las telenovelas y en las comedias románticas made in USA. Y entre orgasmos, en un frenesí de sexo salvaje, me olvidaba enseguida de lo difícil que era a menudo vivir contigo.
Bárbara te conocía bien, quizá incluso mucho mejor que yo. Aunque admitía sin tapujos que llevabais tantos años distanciadas que… En fin, no hubiese puesto la mano en el fuego por nada ni por nadie. Ya no. Había madurado, envejecido. Como tú y como yo, tenía heridas abiertas y, no sé muy bien de qué manera, en estos cinco años hemos ido curándonoslas mutuamente. Vino un día a Grosvenor Crescent a pedir trabajo; se había enterado, no sé muy bien cómo, que andaba buscando una asistenta: una que permaneciera en su puesto más de una semana, a ser posible. Al principio ni sabía quién era, ¡cómo hubiera podido saberlo! Luego nuestra pequeña Gillian me lo dijo. No sabía muy bien qué pensar. Mis primeros impulsos iban del suicidio al asesinato. No entendía qué hacía en nuestra casa ni qué deuda pretendía saldar conmigo. Conmigo no. Si acaso, contigo… y para eso ya era demasiado tarde. Al fin pudo más mi lado práctico y dejé que se quedara. Me convenía tenerla cerca, pendiente de mí y de mis caprichos como tú nunca lo habías estado. Poco a poco se fue ganando mi confianza y empezamos a conversar, y entre los dos rellenamos las lagunas de nuestras vidas.
No, no, no, ¡ni se te ocurra pensarlo! Nunca pasamos de ser simples confidentes. Te queríamos demasiado para traicionarnos y traicionar, de paso, tu memoria.
Dicho esto, quizá no se explique lo que voy a decir a continuación: Me he vuelto a casar.
Si Bárbara fue la primera, Deborah fue la segunda.
Podría echarles la culpa a esos diablillos que en todo se meten y todo lo enredan… pero como tú bien decías: dos no se enamoran si uno no quiere. Y aunque el asunto empezó con una encerrona preparada por ellas —y con la complicidad de Bárbara—, a la primera cena siguió una segunda y una tercera… Llegó un momento en que fuimos indispensables el uno para el otro. Y a pesar de que a menudo, en las noches, te recuerdo y recuerdo el día que nos conocimos, cuando nos casamos y los inolvidables momentos que vivimos juntos, no me arrepiento de haber dado este paso. Y diría que mi mujer tampoco. Que sí, que ya sé que suena de lo más extravagante, que tú y yo sabemos que mi relación con Alex nunca ha sido ideal. Pero también sabíamos que Alex nunca se tomó muy en serio ni mis arrebatos de mal humor ni mis prejuicios, y que hizo oídos sordos a todas mis muchas impertinencias. De algún modo supo ver más allá y algo bueno debió encontrar en mí para imaginar, siquiera por un instante, que podía ser «un buen partido» para su amantísima madre que llevaba tantísimo tiempo soltera y lo que menos necesitaba era un mal marido.
La pobre Deborah llevaba una fatal racha de citas a ciegas cuando Alex y Gill decidieron tomar cartas en el asunto. Por increíble que parezca, a estas alturas, todavía quedan hombres a los que les asusta una madre soltera, ¿te lo puedes creer? En pleno siglo XXI y así estamos: colgándole sambenitos a la gente que una vez cometió un error o tuvo la osadía de ir contra el sistema.
No te has perdido nada en estos cinco años; no ha habido nada que fuera tan importante como para justificar tu presencia y tus comentarios mordaces. Y no te hubieras sentido a gusto en este, nuestro patético universo, que va de cabeza hacia la destrucción total.
Destrucción del planeta mismo, de los valores, de las tradiciones… No, no te hubieras sentido a gusto con esa moralidad del «sálvese quien pueda» que cada vez ha ido tomando más cuerpo en la decadente sociedad capitalista que ha de perecer tarde o temprano, pero que se resiste tenazmente a hacerlo. Si la vida es un continuo ciclo, diría que hemos vuelto a la Era Cuaternaria donde el homo sapiens cazaba, follaba y poco más. Nos hemos convertido en animales de costumbres: de malas costumbres, indiferentes al dolor y la felicidad ajenos.
No, no te hubiera gustado este estado de cosas.
Y lo sé: te sentías ya demasiado cansada de luchar contra molinos de viento; de entregar y sacrificar tanto a cambio de tan poco.
A veces la vida se acaba cuando debe. No es fácil para los que nos quedamos resignarnos a los caprichos del destino. Porque el destino es caprichoso. ¿Acaso alguien lo sabe mejor que tú?
© Julia Siles Ortega. 2010
sábado, 10 de julio de 2010
Faery. Érika Gael

A diferencia del de las hadas, el mundo de los dioses es un rollo. Sobre todo si tu raza te margina, tu madre te ignora, y la mujer más excitante que conociste en tu vida se burló de ti. Ése es el aciago destino de Lugh, el dios celta del Sol. O lo era, porque es precisamente el destino quien pone en sus manos la oportunidad perfecta para hacer pagar a esa chispeante criatura por todas sus jugarretas.
Siglo I a.C. Conquista romana de la Península Ibérica. Los testarudos vecinos de un poblado astur buscan la forma de resistir el ataque del Imperio. Quizá sean unos brutos, pero ni siquiera a ellos se les habría ocurrido la descabellada idea de confiar sus vidas a una alocada, seductora y traviesa hada subacuática, y a un solitario, amargado y resentido dios solar. ¿Qué idiota se enamoraría con semejante panorama?
Ya sabéis que la fantasía no es un terreno donde me mueva habitualmente como lectora, pero… de vez en cuando, cuando el estrés del siglo XXI me agobia y la gente que habita este planeta me aburre… pocas cosas me son tan gratificantes como viajar en el tiempo y en el espacio y dejarme llevar por la desbordante imaginación de algunos autores. Y así, de repente, como quien no quiere la cosa, y a propósito de Sant Jordi (mi día favorito después de mi cumpleaños), me regalo la vista, los sentidos y las neuronas con el debut literario de una autora asturiana que, me ha dicho un pajarito en el que confío ciegamente, es toda una revelación.
Y allá voy: lo primero que se abre ante mí es un caos narrativo maravilloso que me demuestra que dejarse llevar hasta los límites mismos de la imaginación (e incluso más allá) no es sólo saludable para el cuerpo y el alma, sino que además puede resultar muy, pero que muy rentable y comercial. Porque éste, os lo digo yo, es un libro que debería leer todo el mundo: niños, adolescentes, jóvenes, adultos, mamás, papás, y ¿por qué no? incluso los abuelitos tienen todo el derecho a dejarse llevar por la fantasía y recordar que ellos también fueron niños un día y se entusiasmaron como el que más con los cuentos de duendes y hadas.
¿Y por qué os hablo de un maravilloso caos narrativo? Pues porque la autora nos lleva de un lado a otro a una velocidad vertiginosa ¡y sin avisar! Faery es lo más parecido a una montaña rusa que podáis imaginaros. No quiero desvelar nada de la historia más allá de la sinopsis que la autora muy amablemente me cedió con ocasión de un artículo para la revista RomanTica’s (enlace) y que ahora aprovecho para esta reseña. Sólo os recomiendo abrocharos bien los cinturones y prepararos para vivir una aventura sin igual de la mano de Xesa y Lugh… y otros personajillos la mar de interesantes que merecen toda vuestra atención (y quizás, ¿por qué no?, otra novela. ; )).
A algunos les resultará infantil, o superficial, o una parodia de la realidad… pero reivindico el derecho a escribir historias divertidas sin más propósito que hacer las delicias del lector, reivindico el entretenimiento como un fin en sí mismo. Sin más pretensiones. Adoro a los autores y las novelas que no pretenden ser más que lo que son. Adoro las historias que cumplen con creces mis expectativas; demasiado a menudo me he visto decepcionada por novelas horribles que me vendieron como “obras maestras” de la literatura universal. Con Faery sólo me garantizaron la carcajada… y acertaron de lleno.
Por último, una sugerencia a la autora: da voces en tu editorial por ver si alguien se animaría a hacer un guión. O hazlo tú misma si tienes ganas y tiempo. Creo que Faery puede ser una increíble, sensacional (y taquillera) película. No sé si alguna vez te lo has planteado, pero mientras iba leyéndola la veía ya en 3D y en una pantalla enorme, a todo color; la sala llena a rebosar de gente, con los ojos bien abiertos para no perderse ni un detalle, y en el aire, flotando, un delicioso olor a palomitas de mantequilla… Sí, ¡quiero la película, quiero que alguien tenga el atrevimiento de adaptar al cine esta delirante historia, porque si existe una novela que merezca ser llevada al cine es sin duda Faery!
